martes, 30 de junio de 2009

Si el Vaticano no existiese… Por Oriol Domingo

¿Y si el Vaticano no existiese? Es el título de un informe del mensual "El Ciervo". Su publicación coincide con el viaje del Papa a Tierra Santa. Él es sucesor de Pedro y jefe de estado. La revista analiza cómo sería el catolicismo sin estado ni curia. Lo hace desde su perspectiva intelectual y con amor fiel al Evangelio de Jesús. Del Jesús que nació, vivió, murió –y resucitó, recalca Benedicto XVI- en la denominada Tierra Santa. Jesús nunca estuvo en Roma. Ni en el Vaticano.

La Iglesia, la Iglesia católica, ha estado prácticamente dos mil años con obispos, incluido el de Roma, que es el Papa o Santo Padre, pero sin Vaticano. Tras la pérdida de los estados pontificios, el Vaticano es fruto de los pactos de Letrán (1929) entre Pío XI y Benito Mussolini, de tristísima memoria. El concilio Vaticano II, Juan XXIII, Pablo VI y el fugaz Juan Pablo I intentaron aligerar la estructura vaticana y la curia romana. Incluso Juan Pablo II pidió un debate para revisar el papado. Es un debate pendiente.

Un participante en el informe, Alfredo Tamayo Ayestaran, doctor en filosofía y teología, concluye: "Si el primado romano dejara de ser un jefe de estado con todo el lastre secular que implica y se acercara al modelo de los primeros siglos, la Iglesia católica daría un paso decisivo para ser de veras Iglesia de Cristo sin necesidad de que un nuevo Garibaldi lo imponga".

Interesante es la aportación del jesuita José Ignacio González Faus. Explica: "El Vaticano como Estado. Yo no soy enemigo de que exista. Pienso que sería peor si una figura como el Papa fuera ciudadano de otro estado poderoso. Su falta de liberad sería clara (…) Pero una cosa es el Estado Vaticano y otra cosa que el jefe de ese estado sea el sucesor de Pedro. Esto me parece profundamente antievangélico, antipetrino e infiel al espíritu de Jesús".

El escritor Joaquim Gomis es partidario de que "el Papa deje de ser un jefe de estado, aunque se trate de un miniestado como el Vaticano; para que quede mucho más claro que el sucesor de Pedro es simplemente un servicio espiritual, sin ninguna implicación política". Y Charo Mármol, directora de "Alandar" se pregunta y responde: "¿Qué pasaría si el Vaticano no existiera? Seguramente seríamos más creíbles cuando hablamos del mensaje de Cristo".


Fuente: LaVanguardia.es
Autor: Oriol Domingo, periodista español. Formo parte del Grup Democràtic de Periodistes. Obtuvo el segundo premio de “Serra d’Or”. Premio IRES (Institut de Reinserció Social). Tambien el Premio de periodismo "Ciutat de Barcelona". Escribe el blog religioso 'In saecula saeculorum' en La Vanguardia.

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domingo, 21 de junio de 2009

Blair crea una fundación que promueve el entendimiento entre religiones

El ex primer ministro británico Tony Blair presentó en Nueva York la fundación The Tony Blair Faith Foundation que ha promovido para estimular el entendimiento entre religiones como fórmula para responder ante los "retos comunes" de una sociedad en "permanente cambio" e intentar contribuir a la erradicación de problemas "globales" como el hambre o las guerras.

En la sede del grupo de comunicación Time Warner, en pleno corazón de Manhattan, Blair dio rienda a sus convicciones religiosas y se mostró convencido de que en el siglo XXI la fe cobrará "la misma importancia que la ideología política" supuso en el siglo XX. Por ello, subrayó que "no hay nada más importante" que promover la comprensión entre los diferentes credos repartidos en el mundo.

El actual enviado especial del Cuarteto para Oriente Medio, que se convirtió al catolicismo cuando abandonó Downing Street, había confesado previamente en una entrevista a la revista norteamericana 'Times' que la fundación, que lleva su nombre, representa aquello a lo que quiere "dedicar el resto de la vida", tras haber barajado en el pasado seriamente la posibilidad de entregarse a su vocación.

No obstante, declaró que en la década en la que se mantuvo en el poder en Reino Unido prefirió no destacar su fervor religioso por miedo a ser calificado de "loco de remate", si bien una vez fuera de la residencia oficial no teme demandar para la fe "el lugar adecuado en el futuro". "En una era de globalización no hay nada más importante que hacer que las personas de diferentes credos entiendan mejor a las otras", sostuvo.

Por ello, en el lanzamiento de su fundación consideró que profundizar en esta apuesta redundará en una paz basada en el "respeto mutuo", especialmente en un contexto en el que "la característica del mundo de hoy es el cambio y la consecuencia, un mundo en apertura que se hace interdependiente". "Damos sentido a esta interdependencia a través de una coexistencia pacífica y trabajando juntos para resolver retos comunes", concluyó.

Fuente: Gazeta.es / 20minutos.es

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lunes, 8 de junio de 2009

Unas palabras que la Iglesia Católica no quiere recordar. Por Juan Arias

Una buena parte de la Iglesia católica, concretamente del clero, deja espantados y verdaderamente escandalizados a los fieles que aún creen en dicha confesión religiosa, debido al número cada día mayor de abusos a niños y adolescentes por parte del clero.

Nunca la palabra escándalo ha sido mejor usada. Y lo curioso es que esa palabra fue la usada hace más de 2.000 años por quien, según la Iglesia, fue su fundador y maestro, Jesús, el profeta de Nazareth. Y lo hizo para referirse a los abusos con los niños.

Los exégetas saben muy bien que es muy difícil decidir cuáles de las sentencias importantes que se ponen en boca de Jesús son de su autoría o fueron creadas o manipuladas por los evangelistas.

Suelen existir dos criterios para reconocer cuándo unas palabras pueden ser o no literales, pronunciadas tal cual por Jesús. El primero es que aparezca en más de uno de los Evangelios considerados inspirados por la Iglesia. Si aparece en más de dos, la credibilidad aumenta. Un segundo criterio es que se trate de una frase tan plástica y original, a veces tan compleja o grave, que difícilmente haya podido ser obra de la invención de un evangelista.

Pues bien, existe un texto enormemente fuerte y eficaz de los Evangelios que habla precisamente del escándalo de abusar de los niños. Jesús es tajante. Pide la pena de muerte para quien escandalice a un niño. ¿Y qué mayor escándalo para un niño que abusar de él sexualmente?

El texto aparece nada menos que en los tres Evangelios llamados sinópticos: Mateo 18: 5; Marcos 9: 42 y Lucas 9: 46. La Biblia de Jerusalén, traducida directamente del original, le pone como título al episodio en los tres Evangelios la palabra "escándalo".

En el Evangelio de Mateo, tras una discusión de los apóstoles sobre problemas de jerarquía, en la que le preguntan al maestro quién será el "mayor" en el Reino de los Cielos, Jesús desarma sus ambiciones, llama a un niño y les dice que si no cambian de mentalidad y no se hacen como los niños, "no entrarán en el nuevo Reino". Enseguida, Jesús se identifica él mismo con los niños: "Quién recibe a un niño como ése en mi nombre, a mí me recibe". Y enseguida pronuncia la gran sentencia: "Pero al que escandalice a uno de estos pequeños, más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y le hundan en lo profundo del mar" (Mt, 18,6 ss). Jesús continúa diciendo que en el mundo siempre habrá escándalos, pero ¡ay de aquel hombre por quien el escándalo viene!

La imagen gráfica de la rueda de molino alrededor del cuello de quien escandalice a un

niño, aparece exactamente igual en el Evangelio de Marcos y en el de Lucas, además de en el de Mateo. Lo que revela que debía de haber creado gran impacto entre los primeros cristianos y que no fue posible silenciarla.

La imagen que sugiere Jesús haría pensar que a quien escandaliza a un niño más le valdría suicidarse. Pero, los tres evangelistas hablan de pena de muerte. Son los otros quienes deben colgarle esa piedra de molino al cuello y arrojarle al mar. ¿Cabe pena más severa?

Ahora bien, ante todo lo que está ocurriendo en la Iglesia, donde se multiplican las noticias sobre escándalos y abusos cometidos contra niños por una parte del clero, tanto bajo como alto, me pregunto por qué el papa Benedicto XVI, los obispos, cardenales y prefectos de las congregaciones romanas, en vez de levantar discusiones bizantinas sobre si es peor la pederastia o el aborto, o intentar silenciar los escándalos, no han obligado a todos los párrocos del mundo a leer en las iglesias y en los seminarios y en las curias episcopales la terrible condena del manso profeta de Nazareth contra quien abusa de un niño y lo escandaliza.

Deberían repartir pancartas con esa frase lapidaria de los Evangelios. Que se trate de suicidio o de pena de muerte no importa. Lo que Jesús quiere decir es que ese individuo no merece seguir viviendo. ¿Les parece esto muy fuerte? ¿Pero no dicen que los Evangelios han sido inspirados por Dios?

Todo el resto es querer recoger agua en un tamiz, es tergiversar, engañar a los fieles sin tener el coraje de enfrentar a los culpables con las palabras de acero de Jesús. Para él el símbolo del niño y de la infancia es una metáfora de transformación, de nueva vida.

Al intelectual fariseo Nicodemo, Jesús le dice que tiene que volver a entrar en el vientre de su madre y renacer como niño para entrar en otra dimensión vital superior.

Todo atropello a un niño es un atropello a la vida misma, de ahí que quien lo comete no merezca, según Jesús, seguir viviendo.

Y, añade, si tu mano o tus pies o tus ojos se convierten en objeto de escándalo, y más si se escandaliza a un niño, es mejor automutilarse. Jesús pronuncia esas palabras inmediatamente después de la imagen de la rueda de molino.

Más de una vez me han preguntado si cuando yo estudiaba en un colegio de religiosos existían abusos con los adolescentes. No lo sé. Lo que recuerdo es que después de haber tomado una ducha con agua helada en pleno invierno en la gélida ciudad de Logroño, uno de los padres profesores obligaba a pasar uno por uno por su cuarto a los alumnos recién duchados para darles, desnudos, friegas de alcohol que según él "revigorizaban el cuerpo". Por la noche, antes de dormir, en la capilla, nos decían que la Virgen lloraba por nuestros "pecados solitarios". Los de ellos no eran pecados, eran simples masajes terapéuticos de alcohol.

La Iglesia sigue queriendo minimizar los abusos de menores que ha consumado su clero. De nada va a servir.

Lo quieran o no, la rueda de molino de la que hablan los evangelistas, colocada sobre el cuello de cada cura pederasta, seguirá siendo la condena inapelable de los ciudadanos y de la sociedad al gran escándalo de abusar de un menor del que ellos deberían ser los mejores guardianes y defensores.


Fuente: El País.com
Autor: Juan Arias, periodista, filólogo, escritor y exsacerdote español (1932-). Realizó estudios universitarios de teología, filosofía, psicología, filología y lenguas semíticas en la Universidad de Roma. Fue corresponsal de El País en Roma y el Vaticano durante 14 años, donde cubrió entre otros eventos el Concilio Vaticano II. Acompañó a Juan Pablo II por todo el globo, escribiendo la crónica de sus viajes. Es miembro del comité científico del Istituto Europeo di Design. Recibió la Cruz de Oficial de la Orden del Mérito Civil por el conjunto de su obra como periodista y escritor. En 1985, fue galardonado con el Premio Castiglione di Sicilia al mejor corresponsal extranjero y el Premio a la Cultura del gobierno italiano. En su trabajo como filólogo, destaca su descubrimiento en la Biblioteca Vaticana el único códice existente escrito en el dialecto arameo que supuestamente habló Jesús de Nazaret, buscado desde hacía siglos.

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viernes, 22 de mayo de 2009

La Iglesia Católica irlandesa permitio y oculto abusos sexuales de 35.000 niños

La Iglesia católica de Irlanda abusó sexualmente de miles de niños, una investigación de nueve años documenta un "catálogo de crueldad" contra menores entre los años 50 y 80

Miles de niños sufrieron sistemáticamente abusos sexuales en orfanatos, escuelas y reformatorios irlandeses dirigidos por la Iglesia católica, reveló una exhaustiva investigación publicada el miércoles en Dublín.

Los "abusos sexuales" en esas instituciones infantiles fueron "endémicos" entre 1930 y 1990, sentenció el informe elaborado por una comisión independiente tras casi 10 años de investigación.

"Las autoridades religiosas sabían que los abusos sexuales eran un problema persistente en organizaciones religiosas masculinas", subraya el documento.

La Iglesia católica intentó repetidamente impedir la publicación de las conclusiones de la comisión, que entrevistó a más de 2.000 personas que contaron que sufrieron golpizas, intimidaciones y abusos sexuales por parte de sacerdotes y monjas.

El documento de más de 2.500 páginas constituye un dramático retrato de los daños emocionales, sexuales, físicos y mentales sufridos por los niños y confirma las acusaciones de miles de víctimas de los abusos, cuyas denuncias les valieron ser tratados de "mentirosos" por la sociedad católica irlandesa.

"Lamento hondamente y estoy profundamente avergonzado de que niños sufrieron de esa manera tan terrible en esas instituciones", declaró el más alto responsable de la Iglesia católica de Irlanda, el cardenal Sean Brady.

El informe es "un catálogo de crueldad", que revela "los grandes daños causados a algunos de los niños más vulnerables de nuestra sociedad", señaló el cardenal.

Más de un centenar de instituciones dirigidas por órdenes católicas - principalmente las Hermanas de la Caridad y los Hermanos Cristianos - fueron investigadas por la comisión, compuesta por decenas de expertos.

Entre 30.000 y 40.000 niños pasaron por esos establecimientos. La mayoría de ellos fueron internados porque habían sido abandonados, eran hijos de madres solteras, o habían cometido pequeños robos.

En algunos casos los niños ingresaban cuando tenían apenas dos años.

"Eso no eran orfanatos, eran gulags", dijo a la AFP John Kelly, una de las víctimas de esos abusos. "Yo no me llamaba John Kelly. Yo era sólo el número 253", dijo.

Las conclusiones de la investigación constituyen otro golpe para la credibilidad de la Iglesia católica irlandesa, ya salpicada por escándalos sexuales en varias de sus parroquias.

La Asociación de sobrevivientes irlandeses de abusos a niños (SOCA), que fue creada para ayudar a las víctimas, llamó al papa Benedicto XVI a investigar las actividades de las órdenes católicas en Irlanda.

"Ahora que la comisión ha terminado su trabajo, llamamos al papa Benedicto XVI a convocar un tribunal especial para investigar exhaustivamente a las órdenes religiosas católicas en Irlanda", afirmó John Kelly, el coordinador de SOCA en Dublín.

Allen señaló que los miembros de esas órdenes que abusaron de niños no serán procesados. Muchos de ellos ya murieron.

Algunos de las víctimas que prestaron testimonio -y que viajaron de países lejanos, como Australia, para contar los años de terror que vivieron en esos establecimientos- denunciaron el miércoles que la investigación no había ido suficientemente lejos, y que los culpables no iban a ser castigados.

"Me siento indignado, amargado y decepcionado", afirmó una de las víctimas, John Walsh, que dijo que la investigación había dejado "heridas abiertas", al no castigar a los culpables de los abusos.

La orden de los Hermanos Cristianos logró el año pasado aplazar la publicación del informe, presentando una demanda legal para conservar el anonimato de algunos de sus miembros citados en el documento, incluso en casos en que los religiosos ya habían sido sentenciados por haber abusado sexualmente de niños.

Fuente: AFP / Google / "La Iglesia católica de Irlanda abusó sexualmente de miles de niños"

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martes, 12 de mayo de 2009

Benedicto XVI aboga por la reconciliación religiosa de judíos, cristianos y musulmanes

El Papa defiende las tradiciones religiosas en la Cúpula de la Roca
El Papa ha defendido las tradiciones religiosas están destinadas a ponerse de acuerdo sobre la justicia y la unidad de las familias en su visita hoy a la Cúpula de la Roca, en la explanada de las Mezquitas de Jerusalén.

"Dado que las enseñanzas de las tradiciones religiones se refieren en última instancia a la realidad de Dios, el significado de la vida y el sentido común de la humanidad puede existir la prestación de empeñarse en el diálogo con escepticismo y ambigüedad acerca de las posibilidades de éxito, pero los que confiesan el nombre de Dios tienen deber de empeñarse decididamente por la rectitud", ha afirmado Benedicto XVI.

El máximo representante de la Iglesia Católica ha llamado a la unidad de los seres humanos, más allá de sus diferencias religiosas y divisiones personales. "Para los cristianos, los regalos divinos de la razón y la libertad están en la base de esa dignidad. Por esta razón, trabajamos incansablemente para salvaguardar los corazones humanos del odio, la rabia y la venganza", ha dicho el Papa.

Dentro de su discurso de unidad y reconciliación religiosa, el Obispo de Roma ha resaltado que la Cúpula de la Roca trae a la mente la figura del patriarca Abraham, considerado padre de las tres religiones, y que aquí se encuentran las tres grandes religiones monoteístas y recuerda lo que tienen en común.

El Pontífice ha dicho que lo anterior obliga a las tres religiones a trabajar unidas hacia una meta común "para desempeñar un papel activo en allanar las divisiones y promover la solidaridad humana".

"He venido a Jerusalén en una peregrinación de fe. Agradezco a Dios la ocasión que me ha dado para reunirme con vosotros como Obispo de Roma y Sucesor del Apóstol Pedro, pero también como hijo de Abraham. Os aseguro que la Iglesia desea ardientemente cooperar por el bienestar de la familia humana", ha agregado el Papa.

La Cúpula de la Roca, llamada también mezquita de Omar y famosa por su cúpula dorada, se encuentra en la Explanada de las Mezquitas. En ese lugar está también la mezquita de Al Aksa, que es la tercera más importante para los musulmanes después de La Meca y Medina. La Explanada de las Mezquitas está considerada tres veces sagrada. Los musulmanes consideran que la Roca es el lugar desde el que Mahoma subió al cielo.

Por su parte, los judíos la consideran el lugar donde Dios pidió a Abraham que sacrificara a su hijo Isaac, es el lugar del templo de Salomón y donde se depositó el Arca de la Alianza. Para los cristianos, es el lugar de la profecía de Cristo sobre la destrucción del templo de Jerusalén.

La Cúpula de la Roca es el monumento islámico más antiguo en Tierra Santa y los musulmanes consideran la mezquita de Al Aksa el tercer lugar de peregrinación tras La Meca y Medina.

En el Muro de las Lamentaciones

Desde la Explanada de las Mezquitas el Papa se ha trasladado al Muro de las Lamentaciones. Durante unos segundos, Benedicto XVI ha rezado en el lugar más sagrado de los judíos. También ha colocado una petición, como acostumbran a hacer los judíos entre las ranuras de sus antiguas piedras, y ha leído un salmo en latín, acompañado de un rabino que lo hizo en hebreo.

Esta es la segunda vez que un Papa visita el recinto sagrado judío, después de que Juan Pablo II lo hiciera en el año 2000 durante su peregrinación a los Santos Lugares con motivo del Jubileo de la Iglesia Católica.

Polémica en Belén

Mientras tanto, Belén, a ocho kilómetros de Jerusalén, se prepara para recibir mañana al Papa al otro lado del muro. Hay apisonadoras que asfaltan las calles a contrarreloj y jóvenes transportando banderas y pancartas. En la ciudad, cuna del cristianismo por el nacimiento de Jesucristo, solo quedan un 15% de cristianos.

Israel no ha permitido que los palestinos celebren un acto con el Papa en el lugar que deseaban porque se vería el muro de cemento, una torreta militar y una puerta con una llave que simboliza el derecho al retorno de los refugiados. Benedicto XVI tiene previsto reunirse mañana con el presidente palestino, Mahmud Abbas. Pero el presidente Peres invitó ayer a la familia del soldado Gilad Shalit, cautivo en Gaza a manos de Hamás, y ha repartido folletos en los que se presenta a dos víctimas cristianas del terrorismo fallecidas en 2003.

Fuente: El País.com
Autor: Miguel Mora / J. M. Muñoz

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domingo, 3 de mayo de 2009

El integrismo de Benedicto XVI. Por Juan José Tamayo

Latinoamericanos, judíos, musulmanes, africanos, protestantes y católicos seguidores del concilio Vaticano II se han sentido ofendidos por actitudes y declaraciones de Ratzinger. Este Papa es muy poco diplomático.

El 19 de abril de 2005 los cardenales de la Iglesia católica reunidos en Cónclave eligieron a Joseph Alois Ratzinger -que tomó el nombre de Benedicto XVI- como sucesor de Juan Pablo II, de cuyo pontificado había sido el principal y más influyente ideólogo durante casi un cuarto siglo.

En el momento de su elección Ratzinger tenía 78 años, tres años más de la edad de jubilación de los obispos y uno más que Juan XXIII cuando accedió al pontificado en octubre de 1958. Sin embargo, cualquier parecido entre ambos itinerarios y sus formas de gobernar la Iglesia católica es pura coincidencia. A sus 77 años el diplomático Juan XXIII, sin apenas experiencia pastoral ni conocimiento de los entresijos de la Curia romana, llevó a cabo, contra todo pronóstico, una verdadera revolución copernicana en el seno de la Iglesia: enterró la Cristiandad y dio paso a una estación largos siglos desconocida en el Vaticano: la primavera. El anciano Papa sorprendió al mundo entero con un cambio de paradigma sin precedentes: del anatema al diálogo, de la cristiandad medieval al encuentro con la modernidad, de la rigidez doctrinal al pluralismo teológico, de la condena a la misericordia, de la intransigencia a la tolerancia, de la Iglesia aliada con el trono a la iglesia de los pobres, del tradicionalismo al aggiornamento.

Benedicto XVI ha hecho el viaje inverso: del diálogo con la modernidad a su más enérgica condena; de generoso mecenas de algunos teólogos de la liberación (pagó de su bolsillo la publicación de la tesis doctoral de Leonardo Boff) a inquisidor. El joven Ratzinger inició su trabajo teológico bajo el signo de la reforma de Juan XXIII, quien le invitó a participar como perito en el Concilio Vaticano II junto a otros colegas condenados otrora por Pío XII: los alemanes Karl Rahner y Bernhard Häring, el francés Y. Mª Congar, el holandés Edward Schillibeekcx y el teólogo suizo emergente Hans Küng. No tardó, sin embargo, en distanciarse de todos ellos e incluso de responsabilizarles de los abusos posconciliares, para seguir la senda de la ortodoxia y la escalada hacia el poder, que le llevó primero al arzobispado de Múnich, después al cardenalato, luego a la presidencia de la Congregación para la Doctrina de la Fe y, finalmente, a la cúpula del Vaticano.

Tres son los factores que pudieron influir en su involución ideológica: la concepción pesimista del ser humano bajo la influencia de Agustín de Hipona -su teólogo preferido-, la incomprensión y el desconcierto ante la revolución estudiantil de 1968 y el miedo a asumir las consecuencias reformadoras del Vaticano II. Así fue diseñando su teoría de la restauración eclesial que recoge Vittorio Messori en el libro-entrevista Informe sobre la fe, que se convirtió en la hoja de ruta del pontificado de Juan Pablo II.

En la homilía pronunciada en la Misa para elegir nuevo Papa el día del comienzo del Cónclave, Ratzinger expuso las líneas maestras de su pontificado: a) muchos cristianos se han dejado llevar por los vientos cambiantes de las corrientes ideológicas de un extremo a otro: del marxismo al liberalismo hasta el libertinaje, del colectivismo al individualismo, del ateísmo a un vago misticismo; b) se está imponiendo en el mundo la "dictadura del relativismo que no reconoce nada que sea definitivo y que deja como última medida sólo al propio yo y a sus deseos"; c) lo único que permanece en la eternidad es el alma humana, cuyo fruto es lo sembrado en ella.

Y no se ha apartado un ápice de ese guión que entonces escribió. Durante sus cuatro años como jefe del Estado de la Ciudad y líder del catolicismo mundial ha mantenido posturas claramente ofensivas para numerosos e importantes colectivos sociales, religiosos y étnicos.

1. Las comunidades indígenas latinoamericanas -el 10 % de la población- se sintieron instrumentalizadas y heridas en su dignidad durante el viaje de Benedicto XVI a Aparecida (Brasil) en 2007 para inaugurar la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, cuando afirmó que la vuelta a las religiones precolombinas no era un progreso, sino un retroceso y una involución hacia el pasado. En el mismo viaje acusó veladamente a los nuevos líderes políticos latinoamericanos de autoritarios, de estar sometidos a ideologías superadas y de no actuar en concordancia con la visión cristiana del ser humano y de la sociedad. Volvió a criticar a los teólogos de la liberación de politización, falso mesianismo, ideas erróneas y dependencia del marxismo, como hiciera cuando estaba al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Acusaciones que fueron ratificadas con la condena del teólogo hispano-salvadoreño Ion Sobrino.

2. Ha provocado la indignación de los judíos -13 millones-, al readmitir en la "comunión eclesial" sin ningún tipo de arrepentimiento al obispo Richard Williamson, de la Hermandad Sacerdotal de San Pío X, que niega el Holocausto. Tuvo que ser la canciller alemana Angela Merkel quien exigiera a su compatriota Benedicto XVI pedir disculpas a los judíos y la inmediata rectificación al obispo seguidor de Lefebvre.

3. Los musulmanes -1.300 millones- se sintieron profunda y gravemente ofendidos en el discurso de Ratisbona, en septiembre de 2006, en el que afirmó que Mahoma no trajo más que males al mundo, ya que impuso la fe con la espada y proclamó la guerra santa, al tiempo que vinculó al Dios del islam con la violencia y la irracionalidad. Con esas afirmaciones Benedicto XVI se distanciaba de la iniciativa pacífica de la Alianza de Civilizaciones, asumida por la ONU y más de cien países, y se alineaba con la estrategia belicista del Choque de Civilizaciones de Bush.

4. Los africanos -856 millones- se han sentido muy ofendidos por las declaraciones del Papa durante su viaje a Camerún y Angola contrarias al uso de los preservativos. Éstos, dijo, no sólo no solucionan el problema del sida, sino que lo agravan todavía más. Afirmación deudora de una teología de la muerte que le convierte en responsable de la extensión y agravamiento del sida en África, que afecta a millones y millones de personas en ese continente. Tal aseveración ha provocado la reacción del Parlamento belga, quien ha pedido a su Gobierno que condene unas declaraciones tan inaceptables y que exprese su protesta al Vaticano.

5. Los protestantes -650 millones- y los cristianos ortodoxos -250 millones- se vieron discriminados en el documento vaticano de julio de 2007, que identifica la Iglesia de Cristo con la Iglesia católica, a la que considera la única verdadera, califica a las Iglesias Ortodoxas como Iglesia imperfecta y niega que las Iglesias de la Reforma sean Iglesia. Mayor retroceso en el camino del ecumenismo, imposible.

6. Los cristianos conciliares han visto frenadas no pocas de las reformas eclesiales y litúrgicas del Vaticano II cuando Benedicto XVI instauró la celebración de la misa en latín según el rito tridentino de manera ordinaria y reintegró en la Iglesia católica a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, de monseñor Lefebvre, defensora de la Iglesia del ancien régime y contraria a la libertad religiosa. Al levantar la excomunión de los integristas, sin exigirles la aceptación del concilio Vaticano II, no son ellos quienes se incorporan al cristianismo conciliar. Es, más bien, el Papa quien se convierte al integrismo y lleva a la Iglesia en esa dirección.

Fuente: El País.com
Autor: Juan José Tamayo, es un teólogo católico español vinculado a la Teología de la Liberación. Es director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones, de la Universidad Carlos III de Madrid. Fundador y actual Secretario General de la progresista Asociación de teólogos Juan XXIII y autor de El islam. Cultura, religión y política.

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