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martes, 13 de marzo de 2012

Crece el número de católicos en el mundo

Hay mil 196 millones de católicos en el mundo
El número de católicos bautizados en el mundo alcanzó la cifra de mil 196 millones, reportó el Anuario Estadístico de la Iglesia Católica, editado por El Vaticano y presentado formalmente hoy al Papa Benedicto XVI.

Según el documento de la Oficina Central de Estadística de la Iglesia, con los datos oficiales más recientes sobre el catolicismo mundial, la cifra de feligreses aumentó en 15 millones, 1.3 por ciento más de los mil 181 millones reportados en la edición anterior.

Aunque es considerada la última información oficial disponible, la misma consideró sólo hasta diciembre de 2010, ya que el Anuario Estadístico es editado con un año de desfase.

De acuerdo al reporte, los católicos corresponden aproximadamente al 17.5 por ciento de la población mundial, distribuidos en dos mil 966 circunscripciones eclesiásticas: diócesis, prelaturas y otras estructuras jurídicas que concentran orgánicamente a los feligreses.

La presencia de los fieles, con respecto a 2009, bajó en América meridional de 28.54 a 28.34 por ciento y, sobre todo, en Europa de 24.05 a 23.83 por ciento.

Al contrario ganaron posiciones en África, donde subió de 15.15 a 15.55 por ciento y en el sur asiático de 10.41 a 10.87 por ciento. En 2010 el número de obispos en el mundo ascendía a cinco mil 104, contra los cinco mil 65 a cinco del año anterior, con un aumento relativo de 0.77 por ciento.

La tendencia de crecimiento en el número de sacerdotes, que inició en 2000, prosiguió también en 2010, año en el cual se contaron 412 mil 236 curas, de los cuales 277 mil 009 miembros del clero diocesano y 135 mil 227 perteneciente a congregaciones religiosas.

En 2009 eran 410 mil 493, subdivididos en 275 mil 542 diocesanos y 135 mil 51 religiosos. En total esta categoría registró un aumento en mil 643 unidades.

Los crecimientos más significativos se verificaron en Asia, donde se contabilizaron mil 695 sacerdotes más al final del periodo; en África con 71 curas más, Oceanía con 52 y América con 40. El descenso correspondió a Europa, con 905 sacerdotes menos.

Por otra parte, la cantidad de monjas católicas en el mundo ha sido arrastrada por una dinámica "fuertemente decreciente", ya que pasaron de ser 729 mil 371 en 2009 a 721 mil 935 en 2010.

La caída, en el periodo referido, involucró a tres continentes: Europa con 2.9 por ciento menos de religiosas, Oceanía con 2.6 y América con 1.6 por ciento. Esta categoría aumentó en torno a 2.0 por ciento en África y Asia.





Fuente: Noticieros Televisa México - Notimex / Hay mil 196 millones de católicos en el mundo
Fotografía: Pope Benedict XVI is driven through the crowd in St Peter's Square, Vatican City. Photograph: Danilo Schiavella - EPA / Guardian.co.uk





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domingo, 13 de noviembre de 2011

Perdona nuestros pecados: abuso en la iglesia y economía. Por Sebastián Campanario

El 6 de enero de 2002, el diario The Boston Globe publicó una historia que tuvo profundas consecuencias en la sociedad estadounidense, al señalar la punta del iceberg de un escándalo conmocionante. La nota contaba la vida del cura John Geogham y las 130 denuncias por abuso de menores que pesaban sobre él, y cómo la arquidiósesis de Boston y sus principales autoridades no sólo tenían conocimiento de los casos, sino que continuaron rotando a Geogham por cargos en los que seguía teniendo contacto con niños.

La nota destapó la olla de una conducta que estaba extendida en la Iglesia estadounidense. Entre 1950 y 2009, 5.768 curas recibieron al menos una acusación de abuso, lo que representa un 5,3% de la cantidad total. El número de víctimas en ese período ascendió a 15.235, a razón de 2,6 por cura. Más de un 80% de las acusaciones se demostraron ciertas, y le costaron hasta el momento a la Iglesia estadounidense unos 3.000 millones de dólares en indemnizaciones, con cientos de juicios todavía pendientes de resolución.

Dos jóvenes economistas argentinos, Nicolás Bottan, de la Universidad de Illinois, y Ricardo Pérez Truglia, de Harvard, aprovecharon esta serie de escándalos para resolver un misterio pendiente de la economía de la religión: si el hecho de que una persona sea “creyente” la lleva a tener una conducta más “social”, esto es, a participar de acciones solidarias, donar dinero, ser protagonista en la vida civil, etc. Hasta el momento, se sabía que ambos tipos de variables están altamente correlacionadas (hay observaciones tan antiguas sobre el tema que se remontan a Alexis de Tocqueville), pero era un problema determinar la causalidad. Esto es, probablemente gente “altruista” tenga más tendencia a ser religiosa y solidaria a la vez. Un problema que en econometría se conoce como de “endogeneidad”.

Lo que Bottan y Truglia hicieron fue tomar a los escándalos de los curas pedófilos como un “experimento natural”. Fiorela Benedetti, de UDESA, confeccionó una base geográfica y temporal muy detallada con la ubicación de los delitos, que permitió concluir que una vez que se hicieron públicos disminuyó el compromiso religioso en esas comunidades según distintos indicadores (ir a misa, creer en Dios, etc.) Con un rezago de unos meses, se vinieron abajo los indicadores de comportamiento “pro-social”, medido en variables como número y tamaño de organizaciones caritativas o donaciones, por ejemplo.El efecto de los escándalos protagonizados por los curas en el nivel de religiosidad y solidaridad de las comunidades afectadas por la noticia fue importante y, peor aún, permanente en el tiempo”, explica Bottan. Por ejemplo, el personal de entidades de caridad bajó un 10% en promedio y no se recuperó. Y en la década pasada hubo una caída dramática en la cantidad y en el tamaño de los colegios católicos de los EE.UU.

Por lo explosivo de la combinación de temas que aborda (religión, sexo, escándalos), el paper de los economistas argentinos tiene destino asegurado de alto perfil en los próximos meses, cuando empiece su recorrido por los journals.





Fuente: iEco / Clarin.com
Autor: Sebastián Campanario (Argentina, 1973-) Es licenciado en Economía (UBA / Universidad de Buenos Aires), y en Periodismo (TEA / Taller Escuela Agencia de Periodismo). Su formación profesional comenzó en el semanario "El Economista" en 1994, y cuatro años más tarde ingresó al Suplemento Económico de Clarín, donde trabaja en la actualidad escribiendo notas de macroeconomía, teoría económica, negocios y marketing. Es asesor en temas de economía para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Autor del libro "La Economía de lo Insólito".





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viernes, 18 de febrero de 2011

Iglesia Católica autoriza aplicación de iPhone para registrar tus pecados

Aplicación de iPhone te permite llevar un recuento de tus pecados y evaluar el estado de tu conciencia; la tecno-absolución de tus malos actos comienza desde la comodidad de tu dispositivo móvil

Al parecer la iglesia católica también quiere surfear la ola de tecnologías digitales que estan moldeando las prácticas cotidianas de la sociedad contemporánea. Y como prueba de ello autoridades católicas del Reino Unido y Estados Unidos han aprobado el uso de una aplicación para iPhone, que ya esta a la venta en iTunes, y que te permite llevar un recuento de los actos que deseas confesar para su posterior absolución. "Deseamos invitar a los católicos a involucrarse con su fe a través de las tecnologías digitales" afirma Patrick Leinen, quien fue el encargado de desarrollar esta aplicación.

Pero además de ofrecerte la posibilidad de llevar un recuento detallado de tus pecados, esta aplicación te permitirá realizar un análisis objetivo de conciencia de acuerdo a variables personales como género, edad, y ubicación geográfica. Este es un paso más del Vaticano por abrazar la era digital, luego del lanzamiento en 2007 de su canal de YouTube y de una aplicación de Facebook al año siguiente. Sin embargo, la iglesia católica también ha advertido que el uso de tecnologías debe ser un complemento y no un sustituto a las prácticas sacramentales. "Es importante recordar siempre que el contacto virtual no puede ni debe reemplazar el contacto directo humano en ningún nivel de nuestras vidas".



Fuente: Pijamasurf.com / BBC "Catholic church gives blessing to iPhone app"



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lunes, 3 de enero de 2011

La relaciones de Estados Unidos y el Vaticano... según Wikileak

EE UU ve el Vaticano como un poder cerrado, provinciano y anticuado.
Los cables revelan las críticas de la embajada por los "fracasos de comunicación" y ataques al secretario de Estado, Bertone, y al portavoz del PapaSumergirse en los varios cientos de cables filtrados a Wikileaks que parten de la Embajada de EE UU ante la Santa Sede equivale a asistir al fascinante encuentro cara a cara entre dos imperios. El choque cultural entre un país presidencialista, moderno, democrático, expansivo y republicano, y un sistema de poder monárquico, milenario, anquilosado y hermético, no impide a los estadounidenses comprender la importancia de tener al Vaticano como aliado.

La impresión que dejan los despachos de la última época -desde 2006 en adelante- es que Estados Unidos se ha ido acercando progresivamente al Vaticano y en concreto al papa Benedicto XVI después de unos años de enorme recelo mutuo motivado por el escándalo de los abusos sexuales en EE UU y por la invasión de Irak, a la que la Iglesia católica se opuso en público y en privado con su típica mirada doble, a la vez de muy corto y largo alcance.

Los cables más antiguos, casi todos de 2001, revelan que el Vaticano expuso con toda franqueza y no poca insolencia al Gobierno de George Bush que "la dictadura laica de Sadam Hussein" sería siempre más favorable para la libertad religiosa y para los 600.000 cristianos de Irak que "cualquier solución" que aquella "guerra injusta" pudiese encontrar, incluida una "dictadura islamista".

En esta primera toma se expurgan, sin embargo, dada su mayor vigencia y su interés, los despachos más recientes: la Iglesia católica está viviendo una de sus mayores crisis históricas, y los emisarios estadounidenses analizan con detalle, cierta preocupación y sin ausencia de malicia el problema.

El embajador ante la Santa Sede, Miguel Humberto Diaz, enviado por Obama en mayo de 2009, y su número dos, Julieta Valls, ambos católicos y de origen hispano, informan de que la crisis causada por los abusos sexuales a menores en Irlanda será, dicen, "dolorosa todavía durante muchos años"; analizan el polémico regreso de los obispos cismáticos lefebvrianos a la Iglesia, sopesan las dificultades y vaivenes que sufre el diálogo entre católicos y judíos.

Pero, sobre todo, dedican páginas y días a describir y criticar "los fracasos y torpezas" cometidos por el aparato de la comunicación vaticana al tratar todos esos problemas. Según lo define la expresiva Julieta Valls, número dos de la Embajada ante la Santa Sede, "el Vaticano es un aliado formidable que necesita lecciones de relaciones públicas".

La gran ironía es que, tras la gigantesca filtración de Wikileaks, esas lecciones suenan hoy algo menos sólidas, y parecen dar la razón a los siempre sibilinos, prudentes, y cínicos incluso a costa de parecer torpes, diplomáticos vaticanos.

'Not spin city'

Un cable confidencial del 20 de febrero de 2009, firmado por la entonces jefa interina de la misión diplomática, Julieta Valls Noyes, y titulado La Santa Sede: un fracaso de comunicación, afirma que, al levantar la excomunión a los lefebvrianos cismáticos, se ha revelado la "brecha de comunicación entre las intenciones formuladas por el Papa y la forma en que su mensaje se ha recibido en el mundo".

Valls explica a Washington que "en el Vaticano, el Papa es el responsable último de todas las decisiones importantes", pero que al mismo tiempo suele delegar tareas en "aquellos que más saben o mejor informados están sobre cada materia particular", y que ahí entra en juego una curia "ítalo-céntrica, descentralizada y trasnochada" que se comunica con notas "escritas en un lenguaje en un código que nadie fuera de ellos es capaz de descifrar".

Valls ilustra la afirmación con un ejemplo: "El embajador israelí recibió un comunicado oficial que según la curia contenía un mensaje positivo para Israel, pero el embajador no logró captarlo de tan velado que estaba, aunque sabía que estaba allí".

El cable no ahorra epítetos ni críticas al sistema de poder de la Iglesia. Califica al Vaticano como "not spin city" (juego de palabras que convierte "la ciudad sin pecado" en "la ciudad que no comunica"); critica "la debilidad del liderazgo en la cúpula", afirma con alarma que en el núcleo duro del Papa hay "muy pocos asesores que hablen inglés" y concluye que la curia "minusvalora (y lo ignora todo sobre) las comunicaciones del siglo XXI".

Ataques a Bertone

La embajada certifica (y se nota que sufre por ello) que los estadounidenses y, en general, los anglófonos no pintan casi nada en la curia actual. Su principal contacto en la curia es un irlandés, el informador protegido monseñor Paul Tighe, número dos del Pontificio Consejo para las Comunicaciones. Tighe confiesa a Valls que los asesores más cercanos a Benedicto XVI son italianos, y sugiere que sería bueno nombrar "más portavoces ingleses nativos en el círculo íntimo del Papa".

La discreción y prudencia de la curia italiana ante los representantes de Estados Unidos quedan de manifiesto en los cables. Ningún interlocutor da una pista de más al embajador o a su número dos, quienes a su vez replican a la ofensa tildando de provinciano al Gobierno vaticano y criticando "la ausencia de voces disidentes".

Las críticas empiezan por el secretario de Estado y número dos del Papa, Tarcisio Bertone, al cual Valls define como un notorio "yes man" (un hombre que siempre dice que sí), y que está ayuno de toda experiencia diplomática ("habla solo italiano, por ejemplo").

En el epígrafe titulado Fixing what's lost in translation (arreglando lo que se perdió en la traducción), Valls explica que "Bertone tiene un estilo personal pastoral que lo lleva a menudo fuera de Roma, de vuelta por el mundo, a ocuparse de problemas espirituales antes que de la política exterior y la gestión".

Valls afirma además que "no son pocas las voces que abogan por la destitución del cardenal Bertone de su actual puesto". El Papa, este mismo año, reforzó la posición de su número dos al mandarle una carta por su 75 cumpleaños en la que reafirmaba su estima por el cardenal piamontés.

Lombardi "tiene Blackberry pero no acceso al Papa"

La Embajada de EE UU dibuja un perfil tragicómico del responsable de la Sala de Prensa vaticana, el padre Federico Lombardi. Dice que "usa Blackberry", y le define como "una anomalía dentro de una cultura en la que muchos de los dirigentes más importantes no tienen siquiera correo electrónico". El problema, afirma Valls, es que el portavoz "no forma parte del círculo íntimo del Papa, no tiene ninguna influencia sobre las principales decisiones, no da forma a los mensajes, sino que se limita a entregarlos".

Y, por si fuera poco: "El pobre hombre está saturado de trabajo porque es simultáneamente jefe de la Radio Vaticana y del Centro Televisivo Vaticano, y corre literalmente de un despacho a otro durante todo el día". "Es un trabajo duro en los días buenos pero en los días de crisis es agotador", agrega Valls, que sin embargo olvida mencionar que Lombardi es además vicario general de los jesuitas, es decir, número dos de la Compañía de Jesús, lo que multiplica todavía más su pluriempleo.

Y además no hay filtraciones...

Según la embajada, la diferencia entre el aparato de comunicación actual y el de Juan Pablo II, que dirigía el español y opusdeísta Joaquín Navarro Valls, es que hoy no se producen filtraciones de las malas noticias como antaño.

Antes, las filtraciones maniobradas por Navarro Valls podían resultar "dañinas", pero ayudaban a limitar los daños porque había tiempo para tapar los agujeros, afirma Valls.

Lombardi se niega a aceptar ese sistema. El análisis de la embajada señala que el portavoz ha pedido a la curia que ese servicio oscuro lo realice el Pontificio Consejo para las Comunicaciones. (Según explica a EL PAÍS el vaticanista Filippo di Giacomo, buen conocedor de las bambalinas y amigo de Lombardi, "el gran problema es que el jesuita se niega a decir mentiras o a dulcificar las noticias como hacía Navarro Valls").

En el cable, Paul Thige cuenta a la embajada que Claudio Maria Celli, responsable del consejo y jefe directo suyo, recibió la petición de Lombardi hace ahora dos años, pero que "no ha dicho ni sí ni no, y se lo está pensando". (Traducido del 'vaticanés', esto significa, según Di Giacomo, "que tampoco Celli tiene ganas de pasar a la historia como un mentiroso"). Valls deduce, en cualquier caso, que es "cada vez más urgente" que el Vaticano "cambie su cultura de comunicación".

En otro pasaje, Celli confirma al embajador en un coloquio privado que la secretaría de Estado piensa dotarse de "una oficina de crisis" para gestionar los casos más difíciles y facilitar traducciones más rápidas y claras de las decisiones papales. Pero las cosas de palacio van despacio, sobre todo en San Pedro. Aquella reunión fue el 2 de febrero de 2009; un año después, la carta del Papa a los fieles irlandeses salió de la secretaría de Estado escrita solo en latín, y la que anunciaba la formación del nuevo Consejo para la Evangelización de Occidente se publicó solo en italiano.

Unidad, 1-Diálogo con los judíos, 0

La señora Valls destila cultura católica y narra los hechos con notable precisión, agudeza y neutralidad. En otro cable, del 27 de enero de 2009 (189059), calificado secreto, elaborado con motivo de la crisis causada por el regreso de los cismáticos lefebvrianos y titulado Unidad de la Iglesia, 1-Relaciones católicos-judíos, 0, Valls había escrito: "El Vaticano es un socio formidable que necesita lecciones en relaciones públicas".

En ese despacho explicaba que "el Papa a veces irrita a políticos y periodistas al hacer lo que piensa que es mejor para la Iglesia, como reintroducir a los lefebvrianos o considerar la canonización de Pío XII".

Su antecesor, añadía, "también padecía bastante esa misma indecisión (second-guessing)". La diplomática añadía que, "desde fuera, muchos consideran que la Iglesia está fuera de onda con el nuevo milenio, y piden que sea más moderna y acomodaticia. Lo que esos observadores no reconocen es la consistencia de las decisiones y la actitud en cuestiones clave como la reunificación de la Iglesia o la dignidad de todos los seres humanos".

Quizá para equilibrar los elogios, o quién sabe si dejando traslucir su frustración por el desastre ocurrido, Valls explicaba: "Los portavoces de la Santa Sede podían haber denunciado con gran resonancia las tesis negacionistas del obispo Williamson al mismo tiempo que el Papa anunciaba su regreso a la Iglesia, pero esperaron unos días para hacerlo y lo hicieron débilmente. Para entonces, mucha parte del daño ya estaba hecho. En vez de marcar un triplete -reunificación de la Iglesia, demostrar la generosidad de la Iglesia con quienes han errado, y reafirmar los horrores del Holocausto-, la Iglesia católica está jugando ahora a remontar".

Leyendo los cables se diría que, para los americanos, la secretaría de Estado del presidente Obama es la única instancia de poder, mientras que para los funcionarios vaticanos la secretaría de Estado es en cambio una especie de último recurso, porque solo actúa ante crisis muy graves o casos controvertidos que no se resuelven en los niveles más bajos o locales. Esa dinámica, según Valls, se debe "al estilo de gobierno del papa Benedicto XVI", entorpece la comunicación interna y externa, y parece muy difícil de cambiar. "Las raíces culturales y estructurales son profundas. Hay señales esperanzadoras pero no garantizan que el cambio vaya a producirse. Sigan conectados".

"Acaben con el embargo a Cuba"

Las diferencias de criterios y la sensación de superioridad que destilan algunos comentarios de los diplomáticos vaticanos presiden también los cables referidos a la actual situación cubana. Varios funcionarios clericales de medio rango muestran grandes dosis de paciencia al intentar enseñar a los emisarios estadounidenses cómo convivir con los vecinos comunistas que residen 20 millas al sur de Miami.

Cuba ocupa muchas de las reuniones bilaterales de los últimos dos años. Desde que la Administración Obama tomó el relevo a la de Bush, el Vaticano ha redoblado sus esfuerzos para convencer a Washington de que debe relajar el bloqueo a la isla.

El cable confidencial de 21 de enero de 2010 (244728), elaborado por la Embajada de EE UU ante la Santa Sede, cuenta que monseñor Accatino, encargado de los asuntos cubanos en Roma, ha advertido en una reunión a la jefa de la misión estadounidense, Valls, y al encargado de asuntos políticos, Rafael Foley, que el Vaticano está muy preocupado porque la "desastrosa situación económica de la isla y la tensión política pueda desembocar en un baño de sangre".

Durante la reunión, Angelo Accatino, miembro de la secretaría de Estado, explica a Valls la visión de la Iglesia. Afirma que es preciso "dialogar, por desagradable que resulte", y sostiene que "el nuevo Fidel Castro del hemisferio occidental y su verdadero sucesor no es Raúl [Castro] sino Chávez", ya que este, a diferencia del primero, "tiene los ingresos del petróleo para financiar la revolución bolivariana".

El embajador Diaz, que es profesor de teología, anota con toda candidez que el Vaticano "está mucho más preocupado por Chávez que por Raúl, al considerarlo de más largo alcance (por no mencionar que es más joven)".

Ese encuentro se produjo unos días después de que el Gobierno de Obama incluyera a los ciudadanos cubanos entre aquellos que deben ser sometidos a vigilancia especial cuando lleguen por avión a Estados Unidos. El hombre de la nunciatura subraya a Valls la oposición del Vaticano a esa medida "injustificada", dice, ya que, razona, "aunque Cuba sea un Estado promotor del terrorismo, no supone una amenaza real para Estados Unidos".

Accatino atribuye la decisión de EE UU "puramente a razones de política interna". Y concluye: "Jugará a favor del núcleo duro del régimen que retrata a Estados Unidos como intrínsecamente hostil". Luego, pide a Estados Unidos que "evite acciones unilaterales contra Cuba porque", dice, "pueden ser utilizadas por los hermanos Castro y por Hugo Chávez", y porque, añade, "si la gente reacciona con violencia, algunos dentro y fuera de Cuba podrían culpar a Estados Unidos por haber contribuido a esa situación".

El enviado vaticano concluye su clase con un mensaje destinado a Obama: "EE UU no debería permitirse ser un rehén de su política interna", afirma, manteniendo "el contraproducente embargo".

El epígrafe titulado Bajen esas tarifas telefónicas refiere otro encuentro del embajador Diaz con el prelado de antecámara de Benedicto XVI, Nicolas Thevenin, que vivió en Cuba varios años, en el que este pide a Washington que se asegure de que las tarifas telefónicas para llamar a Estados Unidos sean "muy bajas" ya que eso, piensa Thevenin, "puede tener un impacto positivo en promover el cambio político en la isla".

¿Un plan antiterrorista contra Al Qaeda?

Otra nota secreta, del 19 de diciembre de 2008, esta enviada por la Embajada de Roma al Departamento de Estado (183904), hace sonreír y revela la distancia sideral que separaba a la antigua Administración Bush del Vaticano.

Firmada por la encargada de negocios Elizabeth Dibble (conocida por sus ácidas críticas a Silvio Berlusconi), narra el coloquio entre la número dos de la legación ante la Santa Sede, Julieta Valls, con el jefe de la Gendarmería vaticana, Domenico Giani.

Valls trasmite al jefe de seguridad que el FBI quiere coordinar un plan antiterrorista con el Vaticano para evitar un posible atentado de Al Qaeda contra el Papa para proteger, de paso, a los miles de turistas estadounidenses que visitan cada día San Pedro y los Museos Vaticanos. El Vaticano, dice el cable, ha sido reticente en el pasado a coordinar su seguridad con Estados Unidos dado que la Santa Sede "no quiere ser percibido como un Estado demasiado cercano a cualquier otro Estado".

Ante la insistencia de Valls, Giani accede, pero sin comprometerse a "mantener un diálogo amplio sobre la preparación y la capacidad del Vaticano para responder a un ataque terrorista".

El cable revela que "hace unos años", la propia Gendarmería vaticana había solicitado al FBI "entrenamiento específico en seguridad", y que hace "menos tiempo" pidió que algunos agentes de la Gendarmería "fueran entrenados en Quantico [sede de la academia del FBI]" para aprender "a buscar explosivos".
El presunto negocio del príncipe jordano

El cable secreto 189059, de 27 de enero de 2009, referido al diálogo entre católicos y judíos y al viaje papal a Tierra Santa, contiene otras posibles noticias a las que la embajada de EE UU ante la Santa Sede parece dar crédito, quizá porque proviene de una fuente aliada, en concreto del entonces recién nombrado embajador ante la Santa Sede, Mordechai Lewi.

El embajador afirma que Israel quiere mantener una relación buena con el Vaticano "para evitar problemas", aunque se muestra escéptico sobre el hecho de que el Papa "pueda ejercer alguna influencia sobre los árabes". Lewi desliza luego un comentario sobre sus vecinos jordanos. Afirma que pueden tener un interés pecuniario en la visita papal. El príncipe Ghazi, cuenta, "tiene intereses financieros en el posible desarrollo turístico del área cercana al lugar del (supuesto) bautismo de Jesús", en el río Jordán. "Y una visita del Papa sería buena para el negocio", concluye.




Fuente: ElPais.com / EE UU ve el Vaticano como un poder cerrado, provinciano y anticuado
Autor: Miguel Mora
Fotografía: ElPais.com / El Papa recibe al matrimonio Obama en una imagen de archivo

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viernes, 10 de diciembre de 2010

El Vaticano y el Concilio Mundial de Iglesias tras la unidad religiosa

► Benedicto XVI y el secretario general del CMI reafirman los objetivos comunes para la unidad visible de la iglesia
El secretario general del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), pastor Dr. Olav Fykse Tveit, se reunió en audiencia privada con el Papa Benedicto XVI el sábado en el Vaticano. Los dos dirigentes de iglesia abordaron una serie de cuestiones, entre las que cabe destacar la unidad visible de la iglesia y la situación de los cristianos en Oriente Medio.

“Mantuvimos una conversación muy franca y amistosa”, dijo Tveit tras la audiencia. “El Papa destacó, con mucha amabilidad y contundencia, la importancia de la labor del CMI y el ministerio que estoy llamado a desempeñar como secretario general”.

El Papa Benedicto también “manifestó interés en saber cómo elaboramos y planificamos el trabajo que llevaremos a cabo en el futuro. Él mismo ha participado en nuestra Comisión de Fe y Constitución, por lo que conoce muy bien una dimensión muy importante de nuestro trabajo”.

A principios de los años setenta el arzobispo Joseph Ratzinger -el futuro Papa Benedicto XVI- formó parte, como teólogo, de la Comisión de Fe y Constitución del CMI.

Tveit indicó que el Papa estaba muy interesado en saber cómo el CMI trabajará “nuestras cuestiones teológicas y también en cómo fortaleceremos el trabajo en aras de la unidad visible entre las iglesias”.

Según Tveit, el Papa Benedicto afirmó que una manera de fortalecer la unidad visible de los cristianos es permitiendo que la Biblia sea un elemento central de la reflexión y el discurso teológicos.

Esta fue la primera reunión entre los dos dirigentes desde que Tveit asumió el cargo de secretario general del CMI el pasado mes de enero. Para Tveit ésta fue su segunda visita al Vaticano este año.

La Iglesia Católica Romana participa en varias actividades del CMI, especialmente en el marco de la Comisión de Fe y Constitución, la Comisión de Misión Mundial y Evangelización y el Grupo Mixto de Trabajo con la Iglesia Católica Romana. Representantes católicos también contribuyen a la planificación de la Décima Asamblea del CMI que tendrá lugar en Busan, Corea, en 2013.

El CMI tiene 349 iglesias miembros que representan a más de 550 millones de cristianos de todas partes del mundo pertenecientes, principalmente, a las denominaciones ortodoxa, anglicana y protestante, así como también a algunas iglesias pentecostales y evangélicas. La Iglesia Católica Romana es una sola iglesia que cuenta con más de mil millones de miembros.

El Consejo Mundial de Iglesias y la Iglesia Católica Romana mantienen un estrecho contacto a varios niveles y han trabajado para dar conjuntamente una dirección al movimiento ecuménico moderno, a pesar de que la Iglesia Católica no es miembro del CMI.

Desde el punto de vista de Tveit, que la Iglesia Católica sea miembro del CMI no constituye un asunto urgente.

Tveit dijo que durante su conversación ambos hicieron hincapié en que el CMI y la Iglesia Católica Romana colaboran a muchos niveles. Asimismo, Tveit dijo que había preguntado al Papa Benedicto “¿cómo podemos fortalecer la sólida cooperación que ya tenemos?”.

Para Tveit, la relación “va mucho más allá del vínculo entre Roma y Ginebra”.

"Existe una estrecha cooperación en las comisiones, pero se trata también de una cooperación que tiene lugar en el día a día”, explicó. “El CMI es una comunidad de iglesias de todo el mundo y, cuando viajo y me reúno con las iglesias miembros, a menudo me describen cómo colaboran con la Iglesia Católica Romana a nivel local y nacional”.

“Así es como colaboramos, en cuanto iglesias, en muchos contextos de todas las partes del mundo”, añadió Tveit.

Un contexto específico que los dos dirigentes abordaron fue la situación en Sudán, adonde Tveit tiene previsto realizar un viaje próximamente, en vista del referéndum sobre las relaciones entre el norte y el sur del país. El secretario general del CMI espera que esta situación no exacerbe el conflicto entre musulmanes y cristianos. “Ahí, la Iglesia Católica Romana es un actor muy importante. En Jartum la presencia de la iglesia es muy fuerte y visible”.

Los dos líderes también se preguntaron cómo pueden apoyar al cristianismo en Oriente Medio.

"Observamos que el número de cristianos está disminuyendo, en particular en Irak, donde huyen del país y del actual conflicto”, dijo Tveit.

“Pero también hablamos sobre la situación en Israel y Palestina, donde es necesario que las iglesias den un testimonio común”, prosiguió el secretario general del CMI.

“Mencioné la gran importancia que tiene allí la Iglesia Católica Romana y también de qué manera contribuye a la voz ecuménica en Jerusalén”, indicó Tveit.

Tveit también dijo que ambos comparten la preocupación de saber que “la situación de las iglesias en Oriente Medio está relacionada con el contexto político y las realidades políticas no solo de Palestina e Israel, sino de otras partes de Oriente Medio”.

Ambos reconocieron la necesidad de fomentar la confianza entre los grupos en conflicto en la región y de mantener el compromiso con el diálogo. Tveit cree que los gobiernos de la región “saben lo que deben hacer; solo necesitan el valor y el apoyo para hacerlo”.

Los materiales de la Semana de oración por la unidad de los cristianos del próximo mes de enero han sido recopilados por dirigentes cristianos de Jerusalén gracias a un esfuerzo conjunto del CMI y del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos de la Iglesia Católica Romana.

“Se trata de una importante iniciativa ecuménica que aspira a fortalecer la visibilidad de la iglesias en la Tierra Santa”, observó Tveit en relación con el tema de la próxima Semana de oración. “Espero que a los cristianos de todo el mundo nos permita ver que los cristianos de la Tierra Santa no están allí únicamente para ocuparse de los museos, sino que son piedras vivas, testimonios vivos del mensaje de Cristo en un contexto muy difícil, pero que resulta ser el lugar mismo donde Cristo vivió, murió y resucitó”.

Antes de su audiencia privada con el Papa Benedicto, Tveit se reunió con el cardinal
Kurt Koch, de nacionalidad suiza, que recientemente ha sido nombrado presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos.

Ambos hablaron de la posibilidad de que el Papa Benedicto vaya a Ginebra próximamente para visitar al CMI, así como a otras instituciones que se encuentran en la región ginebrina.

Durante su viaje a Roma, Tveit también visitó la sede del Movimiento de los Focolares, así como la Comunidad de San Egidio. En la Basílica de Santa María en Trastevere, visitó un comedor popular y una residencia de ancianos. Asimismo, Tveit pronunció unas palabras en el culto de la Federación de Iglesias Protestantes de Italia celebrado en Roma. Su viaje concluyó el 5 de diciembre.*


► Iglesia católica y Consejo Ecuménico de las Iglesias establecen cita anual

ROMA, jueves 9 de diciembre de 2010 (ZENIT.org).- El Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y el Consejo Ecuménico de las Iglesias (KEK) han establecido celebrar un encuentro anual entre sus representantes.

Se trata del “fruto más maduro de la reciente visita a Roma del secretario general del Consejo Ecuménico de las Iglesias de Ginebra”, el pastor luterano Noruego Olav Fykse Tveit, según la edición de este miércoles de L'Osservatore Romano.

La nueva cita anual tiene como objetivo “definir una metodología de testimonio y de anuncio común del Evangelio, para hablar al mundo con una única voz, sobre todo sobre temas éticos y teológicos”, explica el periódico vaticano.

Estos nuevos encuentros se celebrarán cada año en un ámbito más cercano que el grupo mixto de trabajo conjunto de la Iglesia católica y el Consejo Ecuménico de las Iglesias, actualmente el instrumento principal de sus relaciones. Esa entidad consultiva fue creada en 1965 y la forman 36 miembros, 18 de cada parte.

La decisión de establecer estos encuentros anuales se tomó en concreto durante la visita de Tveit al presidente del dicasterio para la unidad de los cristianos, el cardenal Kurt Koch.

Y fue posible gracias a las “relaciones positivas” que existen actualmente entre la Iglesia católica y el Consejo Ecuménico de las Iglesias, explicó el oficial del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos que acompañó al reverendo Tveit en todas las etapas de su estancia en Roma, el sacerdote Gosbert Byamungu.

Según Byamungu, esas relaciones “ayudan todo movimiento” y cuando, “como en nuestro caso, hay amistad y confianza, podemos empezar a hablar de los problemas más candentes y difíciles, que hasta ahora se han evitado”.

Durante su visita a Roma, el secretario general del Consejo Ecuménico de las Iglesias fue recibido en el Vaticano, donde mantuvo un encuentro con Benedicto XVI y con representantes de la secretaría de Estado y del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos.

Estuvo acompañado por el vicesecretario general del Consejo Ecuménico de las Iglesias, Georges Lemopoulos, y por John Gibaut, director de la Comisión Fe y Constitución, de la que Joseph Ratzinger fue miembro entre los años 1968 y 1975.

La audiencia con el Papa duró aproximadamente un cuarto de hora, durante el cual Benedicto XVI alentó a Tveit en su misión y le aseguró el apoyo de la Iglesia católica.

Según un comunicado publicado en la web del Consejo Ecuménico de las Iglesias, en el encuentro, Benedicto XVI y el pastor Tveit abordaron varios temas, entre ellos la unidad visible de la Iglesia.

El Papa expresó interés en “cómo estamos desarrollando y planificando nuestro trabajo futuro”, explicó Tveit.

Además, Benedicto XVI exhortó a “poner la Biblia en el centro de los coloquios y de las reflexiones teológicas, para reforzar la unidad visible de los cristianos”.

El Papa y el secretario general del Consejo Ecuménico de las Iglesias también trataron la situación de los cristianos en Oriente Medio y cómo apoyarlos.

Constataron el descenso del número de cristianos, en particular en Irak, y hablaron de la situación en Israel y en los territorios palestinos, donde según Tveit “las Iglesias deben dar testimonio en unidad”.

El secretario general del Consejo Ecuménico de las Iglesias explicó que el Papa y él compartieron la idea de que en Oriente Medio “la situación de las Iglesias en Oriente Medio está ligada al contexto político y a la realidad política”.

Durante el encuentro, hablaron sobre la situación de Sudán, país que acogerá un referéndum el 9 de enero de 2011 sobre la independencia del sur, y que Tveit visitará próximamente.

El pastor luterano destacó que “en ese contexto, la Iglesia católica romana es un actor extremadamente importante y en Jartum la Iglesia tiene una presencia muy visible y fuerte”.

El mismo sábado, el secretario general del Consejo Ecuménico de las Iglesias visitó la necrópolis vaticana y la Basílica de san Pedro, así como la mesa de los pobres de San Egidio y participó en misa en Santa María en Trastévere.

El domingo, Tveit pronunció una homilía con motivo de una celebración en una iglesia metodista de Roma, mantuvo un encuentro con representantes de las congregaciones protestantes romanas y fue recibido por la presidente del movimiento de los Focolares, Maria Voce, en la sede del Centro Mundo mejor, en Rocca di Papa.**




* Fuente: Oikoumene.org / El Papa Benedicto y el secretario general del CMI reafirman los objetivos comunes para la unidad visible de la iglesia
**Fuente: Catholic.net - Zenith.org / Encuentro anual entre el Vaticano y Consejo Ecuménico de las Iglesias


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jueves, 19 de agosto de 2010

El Papa cobrará entrada a las misas que oficie en Reino Unido

El precio de las distintas ceremonias oscila entre los 6 y los 30 euros

Nada es gratis en tiempos de crisis. Ni siquiera las misas papales. Los peregrinos que asistan a las tres misas que Benedicto XVI celebrará en su visita de septiembre a Reino Unido deberán pagar una entrada que oscilará entre las cinco libras (seis euros) del acto de Hyde Park en Londres y las 25 libras (30 euros) de la misa de Birmingham. La entrada en Glasgow costará 20 libras (24 euros).

Se trata de la primera visita de Estado del Papa a Reino Unido. La de Juan Pablo II en 1982 tuvo solo carácter pastoral. Esta vez, Benedicto XVI será recibido por la Reina, pero el Papa no dormirá en el palacio de Buckingham, como suelen hacer los jefes de Estado, porque Isabel II aún estará en septiembre en su residencia escocesa de Balmoral. La recepción será en el palacio de Holyrood (Edimburgo), y el Pontífice dormirá en Londres.

El Vaticano asegura que su iniciativa de cobrar a los fieles hay que entenderla como una "contribución" a la que han decidido denominar "pasaporte del peregrino" y de la que estarán exentos aquellos que no puedan permitirse tanto gasto. El pago incluye el transporte hasta los escenarios de las misas.

Los pasaportes para el acto de Londres se fijaron en un principio en 10 libras, pero han sido rebajados un 50% después de que muchos fieles hicieran ver a los organizadores que la mayoría de los procedentes de la periferia de Londres ya tiene pagado el viaje hasta el centro de la capital porque posee abonos mensuales del transporte público, por lo que pagar de nuevo a través del citado pasaporte no haría más que duplicar el gasto en transporte.

Como se trata de una visita de Estado, Reino Unido correrá con la mayor parte del coste. Las estimaciones iniciales de que los contribuyentes deberán afrontar una factura de 10 millones de euros se han disparado hasta los 14,5 millones de euros, sin contar los gastos de seguridad. El Vaticano correrá con las actividades pastorales (unos 8,5 millones).

El dinero es importante en un país como Reino Unido, donde medios y público suelen analizar con lupa cómo se gasta el dinero de los contribuyentes. Sobre todo, en actos tan llamativos como una visita papal, con la que no todos comulgan. No solo porque los católicos son minoría -aunque creciendo-, sino porque llega rodeada de polémica tras los numerosos abusos sexuales sobre niños cometidos por religiosos o en instituciones dependientes de la Iglesia católica en numerosos países. Con especial gravedad en la vecina, próxima y todavía muy católica Irlanda.

La BBC va a recibir a Benedicto XVI con un documental sobre el escándalo de los abusos sexuales en el que Mark Dowd, su autor, va a buscar lo que ha definido como "el auténtico Joseph Ratzinger". Los documentalistas han viajado a Baviera para entrevistar al hermano del Pontífice, Georg Ratzinger, quien revela cómo le han afectado los escándalos. En otro documental, la ex diputada conservadora católica Ann Widdecombe explora la vida del cardenal John Henry Newman, teólogo y educador del siglo XIX que va a ser beatificado en esta visita.

Se da la curiosa circunstancia de que los movimientos homosexuales británicos consideran a Newman un homosexual encubierto que fue enterrado junto al que fue su compañero vital durante 32 años y al que ellos consideran, sobre todo, su amante, Ambrose Saint John. Muchos católicos británicos prefieren creer que nunca pasaron de ser buenos amigos.


El sexo tiñe la visita

La cuestión de la homosexualidad amenaza con estar presente por doquier en esta visita papal, o al menos en los comentarios previos. No solo por el drama de los abusos sexuales a niños o por la polémica más bien trivial acerca de la sexualidad del que puede ser el primer santo católico inglés en muchos siglos (John Henry Newman, un teólogo del XIX que fue enterrado con su compañero durante 32 años, Ambrose Saint John), sino por la reticencia del Vaticano a someterse a las leyes de igualdad de Reino Unido, que sobre el papel le pueden obligar a dejar de discriminar a sus empleados por su orientación sexual. Es decir, la Iglesia católica se puede ver obligada a aceptar en sus escuelas a maestros o maestras que se declaran públicamente homosexuales.

Hoy, al igual que ocurre en España, tiene el privilegio de poder despedirlos.

Benedicto XVI arremetió en febrero pasado contra esa legislación y pidió a los obispos católicos de Inglaterra y Gales que la combatieran "con celo misionero".

También habrá debate por la ordenación de mujeres sacerdotes, con una campaña publicitaria en Londres defendiéndola que está prevista justo para antes de la llegada del Papa a la ciudad.



Fuente: ElPais.com
Autor: Walter Oppenheimer / Londres Fotografía: Moneda de 50 centavos de Euro (Vaticano) / El Vaticano pone en circulación monedas de Benedicto XVI al valor nominal

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jueves, 29 de julio de 2010

Las noches locas de los curas homosexuales

La revista Panorama publicó una investigación -‘Le notti brave dei preti gay’- en la que muestra a varios sacerdotes que frecuentan el circuito nocturno gay de la capital italiana
Un nuevo escándalo sacude a la Iglesia católica. Esta vez, la polémica viene a cuento de la doble vida que, al parecer, muchos sacerdotes y seminaristas llevan en Roma: de día visten la sotana y predican la palabra de Dios, de noche se desmelenan en los locales gays de la capital italiana e incluso frecuentan a 'chaperos' (homosexual masculino que ejerce la prostitución, también llamados 'taxiboys').

Eso es al menos lo que asegura en su último número, que hoy mismo acaba de desembarcar en los quioscos, la revista italiana 'Panorama'. El semanario (propiedad por cierto de ubicuo Silvio Berlusconi a través del grupo Mondadori) publica un amplio reportaje bajo el título "Las noches locas de los curas gays" en el que revela la vida oculta que "numerosos" religiosos.

El reportaje ha sido realizado por un periodista que durante 20 días, y con la ayuda de un 'complice' conocedor de de las noches homosexuales romanas, se ha dedicado a recorrer los locales gays de la capital armado con una cámara oculta. Y ha descubierto que, a pesar de que la Iglesia católica prohíbe estrictamente que los gays sexualmente activos puedan ingresar en los seminarios y en las órdenes religiosas, la realidad es otra.

Para demostrarlo, la revista cuenta el caso de tres sacerdotes. El más llamativo es tal vez el de Paul, un cura francés de 35 años. El periodista de Panorama y su cómplice lo encontraron el pasado día 2 de este mes en un conocido garito gay del barrio romano de Testaccio, bailando junto a dos chaperos semidesnudos.

Una vez fuera del local el sacerdote invitó al cómplice del reportero a acompañarlo a su domicilio, cosa a la que éste accedió. Ya en la vivienda, el cómplice le pidió al sacerdote que se pusiera su sotana. El cura consintió y ambos mantuvieron entonces relaciones sexuales, oportunamente grabadas con la cámara oculta.

Oficialmente el Vaticano guarda silencio ante el reportaje. Pero, extraoficialmente, muchos en la Santa Sede lo acusan de ser amarillista. "Nosotros no pretendemos escandalizar, sino demostrar que no se trata de un caso aislado: existe una comunidad de sacerdotes sujeta a determinados comportamientos", se defiende el director de Panorama, Giorgio Mulé.

Las asociaciones homosexuales, por su parte, no se muestran sorprendidas por las revelaciones de Panorama. "Que muchos curas sean homosexuales y busquen sexo, incluso de pago, con otros hombres no es ninguna novedad", subraya Aurelio Mancuso, ex presidente de la asociación Arcigay. "Yo mismo, hace unos 15 años, tuve una historia con un monseñor", revelaba.*


La Iglesia católica no quiere curas gays, pero...

Que hay curas homosexuales es sabido. Se les ve y se les nota, por mucho que algunos quieran ocultar su condición. Hubo un tiempo en que, quizás, los seminarios y la propia Iglesia era la casi única institución en la que un homosexual podía serntirse a salvo de preguntas indiscretas y de presiones sociales que casi les obligaban a casarse. Una institución refugio que, además, sintoniza perfectamente con la sensibilidad, al menos estética, de los homosexuales. Los hay, siempre los hubo y los habrá. Por mucho que el Papa Ratzinger los quiera echar de los seminarios, de los noviciados y de la propia Iglesia. Hasta los tiene, como es evidente, en su propia Curia.

El problema no es acabar con los gays en la Iglesia, sino saber si, según la doctrina católica, para ser cura hay que ser heterosexual y la mera tendencia homosexual "innata" incapacita para llegar al altar. ¿Qué diferencia hay entre un cura gay y otro heterosexual, si ambos respetan su vocación y tratan de vivir la promesa de castidad que hicieron? ¿Es más pecado el acto homosexual que el heterosexual?

Sí. Para la Iglesia el pecado homosexual es más grave, por tratarse de un pecado "contra natura". Un pecado que, como ya decía el Catecismo de San Pío X, "clama venganza ante Dios", junto al homocidio voluntario, a la opresión de los pobres y al fraude en el salario del trabajador.

Más aún, según el actual Catecismo de la Iglesia (n. 2357s), no sólo es pecado el acto homosexual, sino incluso la inclinación homosexual, por ser "una inclinación objetivamente deseordenada", que puede conducir a actos "contrarios a la ley natural". ¿Y qué culpa tiene de su inclinación el que haya nacido homosexual?
Con culpa o sin ella, el caso es que no hay sitio en el altar para los gays.

Pero la realidad es que la Iglesia está llena de ellos. Y en altísimas instancias. La prensa italiana acaba de desvelar no sólo de las nochas locas de los curas gays (algunos de los cuales trabajan en la propia Curia), sino tamibén la existencia de una página web (www.venerabilis.tk), organizada en una universidad pontificia romana y conectada a un motor de búsqueda radicado en un país de Oriente Medio. Con miles de citas de curas y contactos en todo el mundo.

Lo que más llama la atención en todo este asunto no es el descubrimiento de la debilidad humana, inherente a todo ser humano. Lo que llama la atención (y hasta indigna) es comprobar que hay algunos sacerdotes capaces de vivir en una perenne esquizofrenia consigo mismos, con lo que predican y con lo que dicen creer.

Curas que, como el del reportaje de Panorama, inmediatamente después de hacer el amor con un chapero, celebra misa en el salón de al lado. Sin solución de continuidad.

Dobles vidas, vidas ocultas, vidas insatisfechas, vidas truncadas...pobres vidas de unos curas que echan fango sobre todo el colectivo. Una vez más. Y la salida eclesial no es fácil. O la institución acepta (como siempre ha venido haciendo en la práxis) la ordenación de sacerdotes homosexuales o hace limpieza...y se queda sin la mitad (más o menos) de sus curas. Y de sus obispos. Y eso no lo va hacer. Como siempre, pagarán unos cuantos y todo seguirá igual, mientras sigamos con este modelo de clérigo funcionarial y separado de la comunidad.**





*Fuente: ElMundo.es
Autor: Irene Hernández Velasco (Corresponsal) | Roma
**Fuente: PeriodistaDigital.com
Autor: José Manuel Vidal

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martes, 15 de junio de 2010

¿Benedicto preso en el Reino Unido?

Bonifacio VIII, quien gobernó la Iglesia Católica entre 1294 y 1303, fue hecho prisionero tras un asalto al palacio papal de Anagni, residencia veraniega donde se encontraba tomando unos días de descanso.

Se cuenta que el Pontífice, a lo mero macho, esperó a sus aprehensores sentado en un trono y revestido de todas las vestimentas y los atributos de su rango, lo que no impidió que un enviado de Felipe El Hermoso lo abofeteara, amenazándolo de muerte.

Tres días fue mantenido en manos de sus captores, sufriendo todo tipo de vejaciones, y siendo liberado gracias a una sublevación de la gente del pueblo de Anagni, motín popular que obligó a sus captores permitirle huir de la ciudad.

Sin embargo, tras el hecho, la Iglesia medieval quedó por un largo rato a merced de la monarquía francesa, lo que se tradujo en el traslado del papado a la francesa Avignon, en lo que se llama “el Papado Cautivo”.

Se sabe que mucho más tarde, mediando ya el siglo XVIII, otro francés, corso Napoleón tomó preso al papa Pío VII.

Desde entonces, no se tiene recuerdo de otro Pontífice que haya estado tras las rejas, situación que buscan revertir los británicos Richard Dawkins y Christopher Hitchens, los que por estos días avivan el fuego de una campaña tendiente a la detención del Papa Benedicto XVI durante su visita al Reino Unido en septiembre próximo, a raíz de los escándalos de pederastia en la curia.

Mark Stephens, quien oficia de abogado de quienes promueven esta acusación, declaró a los medios que “se dirigirá a los tribunales británicos y a la Corte Penal Internacional (CPI) para que emitan órdenes de arresto contra el Pontífice porque no está por encima de la ley”.

Agregando que Benedicto XVI “no es un Jefe de Estado ni un soberano”, ya que El Vaticano fue declarado Estado por decisión del dictador italiano Benito Mussolini, lo que no tiene un reconocimiento en el marco de la ley internacional.

Por lo tanto, no debería tener inmunidad en suelo británico, frente a delitos que caratuló como “convivencia en los millones de abusos sexuales cometidos contra menores por parte del clero”.

“Todo apunta a que el Papa dio prioridad a la reputación de la Iglesia por delante del bienestar de los niños”, habría declarado Stephens, y cargando la voz declaró que “por este motivo podría ser acusado de crímenes contra la humanidad”.

Por su lado, el científico Dawkins, ateo declarado, explicó al Sunday Times que “el Papa es un hombre cuyo primer instinto cuando sus curas fueron descubiertos con los pantalones abajo, fue tapar el escándalo y condenar al silencio a las jóvenes víctimas”.

Christopher Hitchens, por su parte, afirmó públicamente que Benedicto XVI “no está por encima ni por fuera de la ley”, recalcando que “la ocultación institucional de la violación infantil es un crimen bajo cualquier ley y merece justicia y castigo”.

Aquí es importante recordar que El Vaticano creó una fórmula para acoger a miles de fieles críticos con la apertura a mujeres y a gays de la Iglesia Anglicana. El ofertón Vaticano contempla que los conversos mantendrán su liturgia.

Es primera vez, desde la Reforma protestante y el quiebre entre la Iglesia inglesa y Roma en el siglo XVI, que un Papa ha creado un puente tan claro para que grandes bloques de anglicanos puedan volver a la Iglesia Católica, sin que tengan que renunciar a su propio ritual.

¿Casualidad entre ambos hechos? Difícil. Si miramos bien, los ingleses no perderían ocasión de echarse un doblón tan gordo a la faltriquera.



Fuente: LaNación.cl
Autor: Antonio Gil / Columnista de la La Nación (Domingo), Chile.

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domingo, 21 de febrero de 2010

Vaticano propone redactar un "catecismo ecuménico"

El Presidente del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos de la Iglesia de Roma, el cardenal Kasper propuso la redacción de un "catecismo ecuménico", en colaboración con varias confesiones protestantes, que recogería la parte de la fe que es común a estas confesiones y a la iglesia católica. Esta idea forma parte, según el cardenal, de un "ecumenismo básico, que identifique, refuerce y profundice en el fundamento común" y permitirá que los logros del ecumenismo lleguen hasta los fieles.

Durante tres días se celebró en el Vaticano un encuentro ecuménico internacional con el título "Cosechando los frutos", que reunió a más de treinta prestigiosos teólogos católicos, luteranos, metodistas y reformados para tratar el tema del futuro del movimiento ecuménico. En un discurso como parte de esta reunión ecuménica, el Cardenal Walter Kasper, Presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos desde hace casi nueve años, realizó unas sorprendentes declaraciones.

El Cardenal señaló, en referencia al encuentro, que los participantes habían afirmado su "fundamento común en Jesucristo y en la Santísima Trinidad, tal como se expresa en nuestro credo común y en la doctrina de los primeros Concilios ecuménicos" y que era "esencial mantener viva la memoria de nuestros logros" relativos al movimiento ecuménico. También manifestó su preocupación por la posibilidad de que el diálogo ecuménico se esté convirtiendo en un diálogo de "especialistas, alejado del pueblo" y propuso transformarlo en un "ecumenismo básico, que identifique, refuerce y profundice en el fundamento común".

EVITAR LAS DIFERENCIAS

Monseñor Kasper señaló las áreas en las que existen aún grandes diferencias entre los participantes del diálogo ecuménico, como la naturaleza de la Iglesia, el ministerio sacerdotal, la sucesión apostólica, el primado papal, la homosexualidad, el papel de la mujer en la Iglesia, etc. Indicó también que el Vaticano tiene que esforzarse por explicar mejor a otras confesiones la postura católica de que "la Iglesia Católica es la Iglesia de Cristo y que la Iglesia Católica es la verdadera Iglesia", a la vez que "existen muchos elementos importantes de la Iglesia de Cristo fuera de las fronteras visibles de la Iglesia Católica".

Del mismo modo, si bien existen "carencias en las otras iglesias", "en otro nivel también hay carencias o, mejor dicho, heridas procedentes de la división y heridas procedentes del pecado en la Iglesia Católica".

En este contexto, el Cardenal Kasper propuso una idea arriesgada y totalmente novedosa: la idea de un "catecismo ecuménico", como fruto de los cuarenta años de diálogo ecuménico. Parece ser que la idea había surgido previamente, en una reunión del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos, que preside el Cardenal. Este catecismo se redactaría en colaboración con los miembros de otras confesiones cristianas, pero el Cardenal confesó que aún no tienen "ninguna idea sobre cómo se estructuraría y escribiría un catecismo así".

Como indicó en una entrevista para la Radio Vaticana, el monseñor Kasper desea evitar que los documentos producidos por el diálogo ecuménico "cojan polvo en los estantes". La elaboración de un resumen, según el cardenal, puede permitir que dichos logros se "reciban en los cuerpos vivos de nuestras iglesias", "facilitando así el proceso de recepción".


Fuente: ProtestanteDigital.com

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lunes, 11 de enero de 2010

Declaración de Manhattan: protestantes, ortodoxos y católicos, unidos enfrentan a Obama

La llamada "Declaración de Manhattan: Un llamado de la conciencia cristiana" ha sido suscrita por líderes católicos, protestantes y ortodoxos, unidos para defender la vida y la familia. Con la Casa Blanca en el punto de mira. En Europa la hubieran estigmatizado como "injerencia" política de la Iglesia. En EEUU, donde no se plantea la posibilidad de un concordato, no escandaliza en absoluto.

En este extremo del Atlántico la noticia ha pasado casi desapercibida: aquella referente a un fuerte llamado público a defender la vida, el matrimonio, la libertad religiosa, y la objeción de conciencia, lanzado conjuntamente –cosa rara– por exponentes de primerísimo plano de la Iglesia católica, de las Iglesias ortodoxas, de la Comunión anglicana y de las comunidades evangélicas de los Estados Unidos.

Entre los líderes religiosos que han presentado el llamamiento en público, el viernes 20 de noviembre en el National Press Club de Washington (en la foto) estaban el arzobispo de Filadelfia, el cardenal Justin Rigali, el arzobispo de Washington, Donald W. Wuerl, y el obispo de Denver, Charles J. Chaput. Y entre los 152 primeros (ver lista completa) que suscriben el llamado están otros 11 arzobispos y obispos católicos de los Estados Unidos: el cardenal Adam Maida, de Detroit, Timothy Dolan, de New York, John J. Myers, de Newark, John Nienstedt, de Saint Paul y Minneapolis, Joseph F. Naumann, de Kansas City, Joseph E. Kurtz, de Louisville, Thomas J. Olmsted, de Phoenix, Michael J. Sheridan, de Colorado Springs, Salvatore J. Cordileone, de Oakland, Richard J. Malone, de Portland, David A. Zubik, de Pittsburg.

El llamado, de 4.700 palabras, lleva por título: "Manhattan Declaration: A Call of Christian Conscience [Declaración de Manhattan. Un llamado de la conciencia cristiana]" y ha tomado nombre de la zona de New York en donde se discutió y decidió su publicación el pasado mes de setiembre.La redacción final del texto fue confiada al católico Robert P. George, profesor de derecho en la Universidad de Princeton, a los evangélicos Chuck Colson y Timothy George, este último profesor de la Beeson Divinity School, en la Universidad de Samford, en Birmigham, Alabama.

Entre los otros firmantes figuran el metropolitano Jonah Paffhausen, primado de la Iglesia ortodoxa en Estados Unidos, el arcipreste Chad Hatfield, del seminario teológico ortodoxo de San Vladimiro, el reverendo William Owens, presidente de la Coalition of African-American Pastors, y dos notorios personajes de la Comunión anglicana: Robert Wm. Duncan, primado de la Anglican Church in North America, y Peter J. Akinola, primado de la Anglican Church en Nigeria.Entre los católicos, obispos aparte, han suscrito el llamado el jesuita Joseph D. Fessio, discípulo de Joseph Ratzinger y fundador de la editorial Ignatius Press, William Donohue, presidente de la Catholic League, Jody Bottum, director de la revista «First Things», George Weigel, miembro del Ethics and Public Policy Center.

La "Declaración de Manhattan" no cae en el aire sino en un momento crítico para la sociedad y la política de los Estados Unidos: precisamente mientras la administración de Barack Obama está muy afanada en hacer pasar un plan de reforma de la atención de salud en los Estados Unidos. Defendiendo la vida humana desde la concepción y el derecho a la objeción de conciencia, el llamado contesta dos puntos puestos en peligro por el proyecto de reforma actualmente en discusión en el Senado.

En el Congreso el peligro ha sido destapado gracias a una apremiante acción de lobby conducida a plena luz del día por el episcopado católico. Después que el voto final había garantizado tanto el derecho a la objeción de conciencia así como el bloqueo de cualquier financiamiento público al aborto, la conferencia episcopal había reivindicado este resultado como un "triunfo". Pero ahora en el Senado la batalla ha vuelto a comenzar desde el inicio, sobre un texto base que de nuevo la Iglesia juzga inaceptable. La conferencia episcopal ya ha dirigido a los senadores una carta indicando las modificaciones que quisiera que fueran aportadas a todos los puntos controversiales.

Pero ahora además está la ecuménica 'Declaración de Manhattan", cuyo último capítulo, titulada "Leyes injustas", termina con este anuncio solemne: "No nos dejaremos reducir al silencio o a la aceptación sumisa o a la violación de nuestras conciencias por ningún poder en la tierra, sea este cultural o político, sin importar las consecuencias que esto pueda tener para nosotros". E inmediatamente después: "Daremos al César lo que es del César, en todo y con generosidad. Pero bajo ninguna circunstancia le daremos al César lo que es de Dios".

En un pasaje inicial, el llamado también dice esto: "Mientras la opinión pública se ha movido en una dirección pro vida, fuerzas poderosas y decididas están trabajando para expandir el aborto, la investigación que destruye embriones, el suicidio asistido y la eutanasia".

Y es verdad. Según las más recientes encuestas, la opinión pública en los Estados Unidos está virando sensiblemente hacia una mayor defensa de al vida del concebido. De 1995 al 2008 todos los sondeos habían registrado una prevalencia de los abortistas respecto a los pro vida, con diferencia neta: los primeros con el 49 por ciento, los segundos con el 42. En cambio, hoy, las posiciones se han invertido. Los abortistas han bajado al 46 por ciento, y los pro vida han subido al 47 por ciento, superándolos. Por lo tanto, los líderes religiosos que apremian a Obama en los terrenos minados del aborto, del matrimonio entre homosexuales, de la eutanasia, saben que tienen con ellos una amplia y creciente parte de la sociedad estadounidense.

El lanzamiento de la "Declaración de Manhatan" ha tenido un fuerte eco en los medios de los Estado Unidos, sin que ninguno protestase contra esta "ingerencia" política de las Iglesias. Pero los Estados Unidos están hechos así. En esa nación existe desde siempre una rigurosa separación entre las religiones y el Estado. Los concordatos no existen y ni siquiera son concebibles. Pero precisamente por esto se reconoce a las Iglesias la libertad de hablar y de actuar en campo público.

En Europa el paisaje es muy diferente. Aquí la "laicidad" está pensada y aplicada en conflicto, latente o explícito, con las Iglesias. Esto también es, quizá, un motivo del silencio que en Europa, en Italia, en Roma, ha cubierto la "Declaración de Manhattan". Es considerada un fenómeno típicamente estadounidense, extraño a los cánones de juicio europeo.

Una diferencia análoga de aproximación existe en la comunión eucarística negada a los políticos católicos pro-aborto. En los Estados Unidos la controversia es muy viva, mientras a este lado del Atlántico no. Esta sensibilidad diferente divide también a la jerarquía de la Iglesia católica: en Europa y en Roma la cuestión es prácticamente ignorada, dejada a la conciencia de los individuos.

Sin embargo, se debe notar que sobre este punto algo está cambiando en el Viejo Continente. Y no sólo porque hay un Papa como Benedicto XVI que declaradamente prefiere el modelo americano de relaciones entre las Iglesias y el Estado (?). Una señal vino hace pocos días desde España, donde la Iglesia católica está en litigio con un gobierno ideológicamente hostil, el de José Luis Rodríguez Zapatero, y donde se prepara una ley que liberaliza el aborto más de cuanto ya lo es. Según cuanto ha referido "L´Osservatore Romano", el secretario general de la conferencia episcopal española, el obispo Juan Antonio Martínez Camino, no ha dudado en advertir a los políticos católicos que, si votan por el sí a dicha ley, no podrán ser admitidos a la comunión eucarística, porque se pondrían en una situación objetiva de "pecado público". No sólo. Monseñor Martínez Camino ha agregado que quien sostiene que es moralmente legítimo asesinar a un niño por nacer se pone en contradicción con la fe católica y por lo tanto corre el riesgo de caer en la herejía y en la excomunión "latae sententiae", es decir, automática. Es la primera vez que en Europa se oyen palabras tan "americanas" de parte de un dirigente de una conferencia episcopal.


Fuente: Status Comunicaciones / Protestantes, ortodoxos y católicos, unidos por la vida y la familia en EEUU frente a Obama.

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domingo, 2 de agosto de 2009

La singular alianza del Vaticano y Hizbulá. Por Javier Espinosa

El guión gira en torno a la siguiente premisa: se supone que el propio Papa y la cohorte de clérigos que le rodean en el Vaticano han organizado un viaje a Auschwitz para los miembros del movimiento libanés Hizbulá. ¿Objetivo? Que aprendan como asesinar a judíos a gran escala.

El lector dirá que la trama resulta demasiado rocambolesca incluso para las mentes más prolíficas de Hollywood. Pero no estamos hablando de ningún desvarío propio del celuloide sino de uno de los textos que han utilizado hasta este sábado los soldados de Israel para completar su formación ideológica.

El panfleto, titulado 'Los dos lados de la frontera', recoge la hipotética confesión de un ex miembro del grupo armado shía que dice haberse convertido al judaísmo y que asevera que el propio líder de ese partido, Hassan Nasrallah, participó en la ruta por el campo de concentración. "Sabíamos que el Vaticano se identifica con la lucha de Hizbulá", precisa el personaje, al que se identifica como Avi.

Según refiere el diario Haaretz, el medio de comunicación israelí que ha denunciado el singular material al que recurre el ejército de Tel Aviv para aleccionar a sus militares, el libreto añade que Nasrallah y el tal Avi participaron en un detallado recorrido por Auschwitz tras el cual no pudieron sino explicar a los guías que les había proporcionado el Vaticano: "Cualquier árabe, dentro de si mismo, es una especie de fan de los Nazis". 'Los dos lados de la frontera' también acusa a políticos y periodistas europeos de aceptar sobornos para promover opiniones contrarias a Israel.

"El libro de reparte de forma regular. Se presenta como una historia real. Toda una compañía de soldados adultos me dijeron: lee esto y sabrás quienes son los árabes", explicó un uniformado al matutino israelí.

Por supuesto nada más filtrarse a los medios el asunto, el ejército ha anunciado que retiraba de la circulación el polémico texto, apadrinado por una asociación fundamentalista de judíos norteamericanos y el no menos extremista Shmuel Eliyahu, rabino de la ciudad de Safed, en el norte de Israel.

Se supone que el historial de este último personaje en cuestión debería haber alertado ya a los responsables a cargo del material lectivo que se distribuye entre los soldados toda vez que el citado Eliyahu es uno de los clérigos más radicales del país. La prensa local le atribuyó en el 2007 unos significativos comentarios en los que aportaba su propia solución para acabar con el lanzamiento de cohetes Kassam desde Gaza: "Si no paran tenemos que matar a 100, si continúan mataremos a 1.000, a 10.000 o a un millón". Para "vengarse" por el atentado contra un centro de educación de Jerusalén –que dejó 8 víctimas mortales- promovió también una respuesta en el mismo estilo. "Un estado que realmente respete a sus ciudadanos habría colgado a los 10 hijos del terrorista en un árbol de 25 metros para que otros lo vieran y sintieran miedo", escribió el clérigo.

El asunto dista mucho de ser un incidente aislado y se suma a las muchas denuncias que ha recogido la prensa israelí sobre la creciente influencia de los sectores más fundamentalistas en el seno de las fuerzas armadas de ese país.

Cabe recordar que en enero los rabinos afectos a la institución distribuyeron otro panfleto de tono similar en el que instaban a los soldados a considerar la guerra de Gaza como una suerte de lucha religiosa destinada a "desembarazarse de los gentiles" (una expresión fundamentalista judía que alude a los miembros de las demás religiones) mientras que se extendió entre los uniformados la moda de portar camisetas con dibujos como el que mostraba a una embarazada palestina bajo la mirilla de un fusil y un lema que rezaba: un disparo dos muertos (fotografía).

Por otra parte, las teorías sobre conspiraciones imposibles tampoco son algo inusual en esta región donde los 'Protocolos de los Sabios de Sión', un libelo anti-judío que data de la Rusia zarista y que achaca todos los males del universo a esa comunidad, sigue gozando de una cierta aceptación entre el público árabe que se ha reflejado en la multiplicación de las traducciones de dicha obra y hasta en la serie que les dedicó la televisión egipcia en el 2002.


Fuente: Crónicas desde Oriente Próximo / ElMundo.es
Autor: Javier Espinosa desde Beirut

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