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lunes, 6 de junio de 2011

Kirchentag entre el “Nuevo Orden Mundial” de Angela Merkel y la llamada al ecumenismo

Pues va a ser que sí o sí. La unidad visible de la Iglesia, esto es, la multitud de iglesias, confesiones, comuniones. tradiciones, denominaciones y familias cristianas capitalizará el sábado la atención informativa del 33 Kirchentag, la Conferencia bienal de la Iglesia Evangélica Alemana que fue inaugurada ayer a orillas del Elba en la ciudad de Dresde bajo el lema tomado de Mateo 6:21: "[porque allí donde esté vuestro tesoro] ...allí estará también vuestro corazón” .

Las cifras de la Conferencia hablan por sí solas: más de 100 mil visitantes, 2.300 actividades como conferencias, debates, estudios bíblicos, la adoración, teatro, exposiciones, conciertos, talleres, cientos de casetas y tres capítulos temáticos: “La fe y la teología”, “La sociedad y la política” y “El mundo del medio ambiente”.

La canciller federal alemana Angela Merkel será la oradora principal sobre el tema “¿Hacia un nuevo orden mundial?” Intervendrán muchas otras personalidades, como el presidente del Parlamento Europeo Jerzy Karol Buzek, y el pastor luterano noruego Olav Fykse-Tveit, secretario general del Consejo Mundial de Iglesias.

El culto de apertura, que se celebró ayer a orillas del río Elba, fue precedido por un acto de celebración de los 50 años de trabajo en la comunidad judeo-cristiana Alemania. Cristianos y judíos caminaron juntos del Mercado Viejo (Altmarkt) a la sinagoga de Dresde, en memoria del exterminio de los judíos de la ciudad, para recordar los pecados de la iglesia y el coraje de los héroes anónimos del pasado.

“Una fe, muchas formas…” En términos del diálogo ecuménico está programada para el sábado por la mañana una reunión con el contundente título de "¡Sin alternativa: el ecumenismo, esperanza para la Iglesia y la sociedad!" A la que asistirá el presidente de la Iglesia Evangélica Alemana (EKD), Nikolaus Schneider; el arzobispo Robert Zollitsch, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK); y el metropolita Augoustinos, de la Metrópolis Ortodoxa Griega de Alemania.

Según informa el boletín Notizie Evangeliche (NEV) de la Federación Protestante italiana, “no sólo es el diálogo ecuménico entre los temas que animan la reflexión, sino también el énfasis en las relaciones interreligiosas entre cristianos y musulmanes, así como los temas de justicia social, la migración, la economía y las finanzas, la paz y la seguridad, las relaciones entre Europa y el mundo árabe, los cristianos en la iglesia de Oriente Medio, África, y la homosexualidad, el extremismo de derecha, y muchos otros”.

Habrá un momento dedicado a la unificación de Alemania y la revolución del 89. Los temas ambientales y las nuevas tecnologías serán este año objeto de debate en el Kirchentag. El culto de clausura el próximo domingo 5 de junio a orillas del Elba será retransmitido por la Segunda Cadena de la Televisión alemana ZDF.




Fuente: Periodistas en español
Autor: Manuel López


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viernes, 4 de marzo de 2011

Benedicto XVI exonera a los judíos de ser los culpables de la muerte de Jesús

El papa Benedicto XVI exonera a los judíos de ser los culpables de que Jesús fuera condenado a muerte, en la segunda parte de su libro "Jesús de Nazaret", que saldrá a la venta el próximo 10 de marzo.

En el libro, del que hoy el Vaticano adelantó algunos capítulos, el pontífice señala que, cuando en el Evangelio de Mateo se habla de que "todo el pueblo" pidió la crucifixión de Cristo, "no se expresa un hecho histórico".

"¿Cómo habría podido todo el pueblo (judío) estar presente en ese momento para pedir la muerte de Jesús?", se pregunta el papa, quien reconoce que esa errónea interpretación ha tenido "fatales" consecuencias, en referencia a las continuas acusaciones de deicidio a los judíos durante siglos, que propició su persecución.

Benedicto XVI agrega que la "realidad" histórica aparece más correcta en los evangelios de Juan y Marcos.

"Según Juan, fueron simplemente los judíos, pero esa expresión no indica para nada que se tratase del pueblo de Israel como tal y menos que tuviera un carácter racista. Juan era israelita, como Jesús y todos los suyos. En Juan esa expresión tiene un significado preciso y rigurosamente limitado, se refiere a la aristocracia del templo (de Jerusalén)", escribe el papa Ratzinger.

Añade que Marcos amplia el cerco de los acusadores a los "ochlos", la masa que apoyaba a Barrabás y que se había movilizado para lograr que fuera amnistiado con motivo de la inminente pascua.

"El verdadero grupo de los acusadores son los círculos contemporáneos del templo y la masa que apoyaba a Barrabás", precisa, de manera categórica.

Sobre la frase de Mateo "Y todo el pueblo respondió: Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos" (Jesús ante Pilato y frente a Barrabás), Benedicto XVI señala que el cristiano recordará que la sangre de Jesús "habla otro idioma diferente al de Abel".

"No pide venganza, ni castigo, sino reconciliación. No es derramada contra algunos, sino que se vierte para todos. No es maldición, sino redención y salvación", subraya el obispo de Roma.

El Concilio Vaticano II (1962-1965), que lanzó a la Iglesia hacia el siglo XXI, promulgó la declaración "Nostra Aetate", con la que los católicos retiraron las acusaciones de deicidio contra los judíos.

En el texto, el papa señala que Jesús no fue un "revolucionario político" y que su mensaje y su comportamiento no constituyeron un peligro para el dominio romano.

Benedicto XVI indica que sobre la fecha de la Última Cena los evangelios sinópticos (Marcos, Lucas y Mateo) están equivocados y lleva razón Juan, ya que en el momento del proceso a Jesús las autoridades no habían celebrado la pascua y debían mantenerse puras.

Afirma que la Última Cena no fue una cena pascual según el ritual judío y que Cristo fue crucificado no el día de la fiesta judía, sino en la vigilia.

Sobre la figura de Judas, Benedicto XVI escribe que Satanás entró en él y no logró liberarse y explica que, además de la traición, su segunda tragedia fue no lograr creer en el perdón.

"Su arrepentimiento se vuelve desesperación. Sólo se ve a sí mismo y sus tinieblas, no ve más la luz de Jesús. Su arrepentimiento es destructivo, no verdadero", afirma el papa.

En el libro también se refiere al Reino de Dios y asegura que sólo la verdad puede llevar a la liberación del ser humano y que las grandes dictaduras únicamente viven gracias a la mentira ideológica.

La segunda parte del libro "Jesús de Nazaret" será presentada el próximo 10 de marzo en el Vaticano y está dedicada a la pasión, muerte y resurrección de Cristo, los momentos más decisivos en la vida de Jesús.

El volumen está editado por la Libreria Editora Vaticana (LEV), que tiene todos los derechos de autor de Benedicto XVI, y saldrá a la venta en siete idiomas, entre ellos español y portugués.

Según el portavoz vaticano, Federico Lombardi, el papa está escribiendo ya la tercera parte del libro, dedicada a la infancia de Jesús y al comienzo de su predicación.

La primera parte de "Jesús de Nazaret", de 448 páginas, fue publicada en 2007 y en ella el Pontífice mostró a un Jesús "real, el histórico", y afirmó que Cristo es una figura "históricamente sensata y convincente".




Fuente: ElMundo.es
Fotografía: Benedicto XVI en el Muro de los Lamentos durante su visita a Israel.



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lunes, 3 de enero de 2011

La relaciones de Estados Unidos y el Vaticano... según Wikileak

EE UU ve el Vaticano como un poder cerrado, provinciano y anticuado.
Los cables revelan las críticas de la embajada por los "fracasos de comunicación" y ataques al secretario de Estado, Bertone, y al portavoz del PapaSumergirse en los varios cientos de cables filtrados a Wikileaks que parten de la Embajada de EE UU ante la Santa Sede equivale a asistir al fascinante encuentro cara a cara entre dos imperios. El choque cultural entre un país presidencialista, moderno, democrático, expansivo y republicano, y un sistema de poder monárquico, milenario, anquilosado y hermético, no impide a los estadounidenses comprender la importancia de tener al Vaticano como aliado.

La impresión que dejan los despachos de la última época -desde 2006 en adelante- es que Estados Unidos se ha ido acercando progresivamente al Vaticano y en concreto al papa Benedicto XVI después de unos años de enorme recelo mutuo motivado por el escándalo de los abusos sexuales en EE UU y por la invasión de Irak, a la que la Iglesia católica se opuso en público y en privado con su típica mirada doble, a la vez de muy corto y largo alcance.

Los cables más antiguos, casi todos de 2001, revelan que el Vaticano expuso con toda franqueza y no poca insolencia al Gobierno de George Bush que "la dictadura laica de Sadam Hussein" sería siempre más favorable para la libertad religiosa y para los 600.000 cristianos de Irak que "cualquier solución" que aquella "guerra injusta" pudiese encontrar, incluida una "dictadura islamista".

En esta primera toma se expurgan, sin embargo, dada su mayor vigencia y su interés, los despachos más recientes: la Iglesia católica está viviendo una de sus mayores crisis históricas, y los emisarios estadounidenses analizan con detalle, cierta preocupación y sin ausencia de malicia el problema.

El embajador ante la Santa Sede, Miguel Humberto Diaz, enviado por Obama en mayo de 2009, y su número dos, Julieta Valls, ambos católicos y de origen hispano, informan de que la crisis causada por los abusos sexuales a menores en Irlanda será, dicen, "dolorosa todavía durante muchos años"; analizan el polémico regreso de los obispos cismáticos lefebvrianos a la Iglesia, sopesan las dificultades y vaivenes que sufre el diálogo entre católicos y judíos.

Pero, sobre todo, dedican páginas y días a describir y criticar "los fracasos y torpezas" cometidos por el aparato de la comunicación vaticana al tratar todos esos problemas. Según lo define la expresiva Julieta Valls, número dos de la Embajada ante la Santa Sede, "el Vaticano es un aliado formidable que necesita lecciones de relaciones públicas".

La gran ironía es que, tras la gigantesca filtración de Wikileaks, esas lecciones suenan hoy algo menos sólidas, y parecen dar la razón a los siempre sibilinos, prudentes, y cínicos incluso a costa de parecer torpes, diplomáticos vaticanos.

'Not spin city'

Un cable confidencial del 20 de febrero de 2009, firmado por la entonces jefa interina de la misión diplomática, Julieta Valls Noyes, y titulado La Santa Sede: un fracaso de comunicación, afirma que, al levantar la excomunión a los lefebvrianos cismáticos, se ha revelado la "brecha de comunicación entre las intenciones formuladas por el Papa y la forma en que su mensaje se ha recibido en el mundo".

Valls explica a Washington que "en el Vaticano, el Papa es el responsable último de todas las decisiones importantes", pero que al mismo tiempo suele delegar tareas en "aquellos que más saben o mejor informados están sobre cada materia particular", y que ahí entra en juego una curia "ítalo-céntrica, descentralizada y trasnochada" que se comunica con notas "escritas en un lenguaje en un código que nadie fuera de ellos es capaz de descifrar".

Valls ilustra la afirmación con un ejemplo: "El embajador israelí recibió un comunicado oficial que según la curia contenía un mensaje positivo para Israel, pero el embajador no logró captarlo de tan velado que estaba, aunque sabía que estaba allí".

El cable no ahorra epítetos ni críticas al sistema de poder de la Iglesia. Califica al Vaticano como "not spin city" (juego de palabras que convierte "la ciudad sin pecado" en "la ciudad que no comunica"); critica "la debilidad del liderazgo en la cúpula", afirma con alarma que en el núcleo duro del Papa hay "muy pocos asesores que hablen inglés" y concluye que la curia "minusvalora (y lo ignora todo sobre) las comunicaciones del siglo XXI".

Ataques a Bertone

La embajada certifica (y se nota que sufre por ello) que los estadounidenses y, en general, los anglófonos no pintan casi nada en la curia actual. Su principal contacto en la curia es un irlandés, el informador protegido monseñor Paul Tighe, número dos del Pontificio Consejo para las Comunicaciones. Tighe confiesa a Valls que los asesores más cercanos a Benedicto XVI son italianos, y sugiere que sería bueno nombrar "más portavoces ingleses nativos en el círculo íntimo del Papa".

La discreción y prudencia de la curia italiana ante los representantes de Estados Unidos quedan de manifiesto en los cables. Ningún interlocutor da una pista de más al embajador o a su número dos, quienes a su vez replican a la ofensa tildando de provinciano al Gobierno vaticano y criticando "la ausencia de voces disidentes".

Las críticas empiezan por el secretario de Estado y número dos del Papa, Tarcisio Bertone, al cual Valls define como un notorio "yes man" (un hombre que siempre dice que sí), y que está ayuno de toda experiencia diplomática ("habla solo italiano, por ejemplo").

En el epígrafe titulado Fixing what's lost in translation (arreglando lo que se perdió en la traducción), Valls explica que "Bertone tiene un estilo personal pastoral que lo lleva a menudo fuera de Roma, de vuelta por el mundo, a ocuparse de problemas espirituales antes que de la política exterior y la gestión".

Valls afirma además que "no son pocas las voces que abogan por la destitución del cardenal Bertone de su actual puesto". El Papa, este mismo año, reforzó la posición de su número dos al mandarle una carta por su 75 cumpleaños en la que reafirmaba su estima por el cardenal piamontés.

Lombardi "tiene Blackberry pero no acceso al Papa"

La Embajada de EE UU dibuja un perfil tragicómico del responsable de la Sala de Prensa vaticana, el padre Federico Lombardi. Dice que "usa Blackberry", y le define como "una anomalía dentro de una cultura en la que muchos de los dirigentes más importantes no tienen siquiera correo electrónico". El problema, afirma Valls, es que el portavoz "no forma parte del círculo íntimo del Papa, no tiene ninguna influencia sobre las principales decisiones, no da forma a los mensajes, sino que se limita a entregarlos".

Y, por si fuera poco: "El pobre hombre está saturado de trabajo porque es simultáneamente jefe de la Radio Vaticana y del Centro Televisivo Vaticano, y corre literalmente de un despacho a otro durante todo el día". "Es un trabajo duro en los días buenos pero en los días de crisis es agotador", agrega Valls, que sin embargo olvida mencionar que Lombardi es además vicario general de los jesuitas, es decir, número dos de la Compañía de Jesús, lo que multiplica todavía más su pluriempleo.

Y además no hay filtraciones...

Según la embajada, la diferencia entre el aparato de comunicación actual y el de Juan Pablo II, que dirigía el español y opusdeísta Joaquín Navarro Valls, es que hoy no se producen filtraciones de las malas noticias como antaño.

Antes, las filtraciones maniobradas por Navarro Valls podían resultar "dañinas", pero ayudaban a limitar los daños porque había tiempo para tapar los agujeros, afirma Valls.

Lombardi se niega a aceptar ese sistema. El análisis de la embajada señala que el portavoz ha pedido a la curia que ese servicio oscuro lo realice el Pontificio Consejo para las Comunicaciones. (Según explica a EL PAÍS el vaticanista Filippo di Giacomo, buen conocedor de las bambalinas y amigo de Lombardi, "el gran problema es que el jesuita se niega a decir mentiras o a dulcificar las noticias como hacía Navarro Valls").

En el cable, Paul Thige cuenta a la embajada que Claudio Maria Celli, responsable del consejo y jefe directo suyo, recibió la petición de Lombardi hace ahora dos años, pero que "no ha dicho ni sí ni no, y se lo está pensando". (Traducido del 'vaticanés', esto significa, según Di Giacomo, "que tampoco Celli tiene ganas de pasar a la historia como un mentiroso"). Valls deduce, en cualquier caso, que es "cada vez más urgente" que el Vaticano "cambie su cultura de comunicación".

En otro pasaje, Celli confirma al embajador en un coloquio privado que la secretaría de Estado piensa dotarse de "una oficina de crisis" para gestionar los casos más difíciles y facilitar traducciones más rápidas y claras de las decisiones papales. Pero las cosas de palacio van despacio, sobre todo en San Pedro. Aquella reunión fue el 2 de febrero de 2009; un año después, la carta del Papa a los fieles irlandeses salió de la secretaría de Estado escrita solo en latín, y la que anunciaba la formación del nuevo Consejo para la Evangelización de Occidente se publicó solo en italiano.

Unidad, 1-Diálogo con los judíos, 0

La señora Valls destila cultura católica y narra los hechos con notable precisión, agudeza y neutralidad. En otro cable, del 27 de enero de 2009 (189059), calificado secreto, elaborado con motivo de la crisis causada por el regreso de los cismáticos lefebvrianos y titulado Unidad de la Iglesia, 1-Relaciones católicos-judíos, 0, Valls había escrito: "El Vaticano es un socio formidable que necesita lecciones en relaciones públicas".

En ese despacho explicaba que "el Papa a veces irrita a políticos y periodistas al hacer lo que piensa que es mejor para la Iglesia, como reintroducir a los lefebvrianos o considerar la canonización de Pío XII".

Su antecesor, añadía, "también padecía bastante esa misma indecisión (second-guessing)". La diplomática añadía que, "desde fuera, muchos consideran que la Iglesia está fuera de onda con el nuevo milenio, y piden que sea más moderna y acomodaticia. Lo que esos observadores no reconocen es la consistencia de las decisiones y la actitud en cuestiones clave como la reunificación de la Iglesia o la dignidad de todos los seres humanos".

Quizá para equilibrar los elogios, o quién sabe si dejando traslucir su frustración por el desastre ocurrido, Valls explicaba: "Los portavoces de la Santa Sede podían haber denunciado con gran resonancia las tesis negacionistas del obispo Williamson al mismo tiempo que el Papa anunciaba su regreso a la Iglesia, pero esperaron unos días para hacerlo y lo hicieron débilmente. Para entonces, mucha parte del daño ya estaba hecho. En vez de marcar un triplete -reunificación de la Iglesia, demostrar la generosidad de la Iglesia con quienes han errado, y reafirmar los horrores del Holocausto-, la Iglesia católica está jugando ahora a remontar".

Leyendo los cables se diría que, para los americanos, la secretaría de Estado del presidente Obama es la única instancia de poder, mientras que para los funcionarios vaticanos la secretaría de Estado es en cambio una especie de último recurso, porque solo actúa ante crisis muy graves o casos controvertidos que no se resuelven en los niveles más bajos o locales. Esa dinámica, según Valls, se debe "al estilo de gobierno del papa Benedicto XVI", entorpece la comunicación interna y externa, y parece muy difícil de cambiar. "Las raíces culturales y estructurales son profundas. Hay señales esperanzadoras pero no garantizan que el cambio vaya a producirse. Sigan conectados".

"Acaben con el embargo a Cuba"

Las diferencias de criterios y la sensación de superioridad que destilan algunos comentarios de los diplomáticos vaticanos presiden también los cables referidos a la actual situación cubana. Varios funcionarios clericales de medio rango muestran grandes dosis de paciencia al intentar enseñar a los emisarios estadounidenses cómo convivir con los vecinos comunistas que residen 20 millas al sur de Miami.

Cuba ocupa muchas de las reuniones bilaterales de los últimos dos años. Desde que la Administración Obama tomó el relevo a la de Bush, el Vaticano ha redoblado sus esfuerzos para convencer a Washington de que debe relajar el bloqueo a la isla.

El cable confidencial de 21 de enero de 2010 (244728), elaborado por la Embajada de EE UU ante la Santa Sede, cuenta que monseñor Accatino, encargado de los asuntos cubanos en Roma, ha advertido en una reunión a la jefa de la misión estadounidense, Valls, y al encargado de asuntos políticos, Rafael Foley, que el Vaticano está muy preocupado porque la "desastrosa situación económica de la isla y la tensión política pueda desembocar en un baño de sangre".

Durante la reunión, Angelo Accatino, miembro de la secretaría de Estado, explica a Valls la visión de la Iglesia. Afirma que es preciso "dialogar, por desagradable que resulte", y sostiene que "el nuevo Fidel Castro del hemisferio occidental y su verdadero sucesor no es Raúl [Castro] sino Chávez", ya que este, a diferencia del primero, "tiene los ingresos del petróleo para financiar la revolución bolivariana".

El embajador Diaz, que es profesor de teología, anota con toda candidez que el Vaticano "está mucho más preocupado por Chávez que por Raúl, al considerarlo de más largo alcance (por no mencionar que es más joven)".

Ese encuentro se produjo unos días después de que el Gobierno de Obama incluyera a los ciudadanos cubanos entre aquellos que deben ser sometidos a vigilancia especial cuando lleguen por avión a Estados Unidos. El hombre de la nunciatura subraya a Valls la oposición del Vaticano a esa medida "injustificada", dice, ya que, razona, "aunque Cuba sea un Estado promotor del terrorismo, no supone una amenaza real para Estados Unidos".

Accatino atribuye la decisión de EE UU "puramente a razones de política interna". Y concluye: "Jugará a favor del núcleo duro del régimen que retrata a Estados Unidos como intrínsecamente hostil". Luego, pide a Estados Unidos que "evite acciones unilaterales contra Cuba porque", dice, "pueden ser utilizadas por los hermanos Castro y por Hugo Chávez", y porque, añade, "si la gente reacciona con violencia, algunos dentro y fuera de Cuba podrían culpar a Estados Unidos por haber contribuido a esa situación".

El enviado vaticano concluye su clase con un mensaje destinado a Obama: "EE UU no debería permitirse ser un rehén de su política interna", afirma, manteniendo "el contraproducente embargo".

El epígrafe titulado Bajen esas tarifas telefónicas refiere otro encuentro del embajador Diaz con el prelado de antecámara de Benedicto XVI, Nicolas Thevenin, que vivió en Cuba varios años, en el que este pide a Washington que se asegure de que las tarifas telefónicas para llamar a Estados Unidos sean "muy bajas" ya que eso, piensa Thevenin, "puede tener un impacto positivo en promover el cambio político en la isla".

¿Un plan antiterrorista contra Al Qaeda?

Otra nota secreta, del 19 de diciembre de 2008, esta enviada por la Embajada de Roma al Departamento de Estado (183904), hace sonreír y revela la distancia sideral que separaba a la antigua Administración Bush del Vaticano.

Firmada por la encargada de negocios Elizabeth Dibble (conocida por sus ácidas críticas a Silvio Berlusconi), narra el coloquio entre la número dos de la legación ante la Santa Sede, Julieta Valls, con el jefe de la Gendarmería vaticana, Domenico Giani.

Valls trasmite al jefe de seguridad que el FBI quiere coordinar un plan antiterrorista con el Vaticano para evitar un posible atentado de Al Qaeda contra el Papa para proteger, de paso, a los miles de turistas estadounidenses que visitan cada día San Pedro y los Museos Vaticanos. El Vaticano, dice el cable, ha sido reticente en el pasado a coordinar su seguridad con Estados Unidos dado que la Santa Sede "no quiere ser percibido como un Estado demasiado cercano a cualquier otro Estado".

Ante la insistencia de Valls, Giani accede, pero sin comprometerse a "mantener un diálogo amplio sobre la preparación y la capacidad del Vaticano para responder a un ataque terrorista".

El cable revela que "hace unos años", la propia Gendarmería vaticana había solicitado al FBI "entrenamiento específico en seguridad", y que hace "menos tiempo" pidió que algunos agentes de la Gendarmería "fueran entrenados en Quantico [sede de la academia del FBI]" para aprender "a buscar explosivos".
El presunto negocio del príncipe jordano

El cable secreto 189059, de 27 de enero de 2009, referido al diálogo entre católicos y judíos y al viaje papal a Tierra Santa, contiene otras posibles noticias a las que la embajada de EE UU ante la Santa Sede parece dar crédito, quizá porque proviene de una fuente aliada, en concreto del entonces recién nombrado embajador ante la Santa Sede, Mordechai Lewi.

El embajador afirma que Israel quiere mantener una relación buena con el Vaticano "para evitar problemas", aunque se muestra escéptico sobre el hecho de que el Papa "pueda ejercer alguna influencia sobre los árabes". Lewi desliza luego un comentario sobre sus vecinos jordanos. Afirma que pueden tener un interés pecuniario en la visita papal. El príncipe Ghazi, cuenta, "tiene intereses financieros en el posible desarrollo turístico del área cercana al lugar del (supuesto) bautismo de Jesús", en el río Jordán. "Y una visita del Papa sería buena para el negocio", concluye.




Fuente: ElPais.com / EE UU ve el Vaticano como un poder cerrado, provinciano y anticuado
Autor: Miguel Mora
Fotografía: ElPais.com / El Papa recibe al matrimonio Obama en una imagen de archivo

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lunes, 25 de enero de 2010

Benedicto XVI visita la sinagoga de Roma en medio de la polémica

Importantes ausencias en su visita
"¡Esperemos que la plaga del antisemitismo se haya acabado para siempre!". Eso ha asegurado Benedicto XVI durante la visita que esta tarde ha realizado a la sinagoga de Roma, en la que no ha dudado en abordar la espinosa cuestión del papel que jugó el Vaticano y en defender la polémica actuación del Papa Pío XII ante el Holocausto.

"¿Cómo no recordar a los judíos romanos que fueron sacados de sus casas, ante estos muros, y asesinados con tremenda brutalidad en Auschwitz? ¿Cómo olvidar sus caras, su nombres, sus lágrimas, la desesperación de esos hombres, mujeres y niños? El exterminio del pueblo de Moisés, al principio anunciado y después sistemáticamente programado y puesto en práctica en Europa bajo el régimen nazi, llegó ese día hasta Roma", ha señalado el pontífice.

Ratzinger no ha dudado en condenar la indiferencia que muchos mostraron ante el Holocausto. "Pero muchos, incluidos muchos católicos italianos, reaccionaron con valentía con frecuencia arriesgando sus propias vidas para asistir a los fugitivos judíos", destacaba. "También la Sede Apostólica llevó a cabo una acción de socorro, con frecuencia escondida y discreta", destacaba.

Pero no todos comparten esa opinión. El propio Riccardo Pacifici, presidente de la comunidad hebrea de Roma, no ha dejado pasar la oportunidad de señalar ante Benedicto XVI el dudoso papel jugado por Pío XII durante la II Guerra Mundial durante el discurso con el que dio la bienvenida a Benedicto XVI a la sinagoga de Roma y en el que no pudo evitar que se le saltaran las lágrimas al recordar a sus padres muertos en Auschwitz.

"Mis tíos, sin embargo, se salvaron gracias a que encontraron refugio en un convento de monjas en Florencia. No fue un caso aislado. Numerosos religiosos pusieron en peligro sus propias vidas sin pedir nada a cambio. Por eso el silencio de Pio XII duele aún más", sentenciaba.

Además, algunas ausencias también hablan por si mismas. Entre las más sonadas, la de Piero Terracina, un judío de 82 años que sobrevivió al Holocausto y que ha querido mostrar su disenso con Benedicto XVI no acudiendo a la sinagoga de Roma. O la de Giuseppe Laras, presidente de la asamblea rabínica italiana, quien hace ya días que anunció que tampoco participará en la cita.

"¿Dé qué puedo hablar con Ratzinger? ¿De que haya desempolvado la vieja oración en la que se pide por la conversión de los judíos? ¿De que haya aceptado el regreso a la Iglesia de los lefebvrianos, quienes niegan la Shoah? ¿Sobre la beatificación de Pío XII, que excomulgó a comunistas pero ignoró las persecuciones nazis contra los judíos?", asegura Laras, enumerando algunas de las decisiones de Benedicto XVI que han enfurecido a la comunidad judía.

La de Roma es la tercera sinagoga que Joseph Ratzinger visita desde que hace casi cinco años fuera elegido Papa (la primera fue la de Colonia en agosto de 2005 y la segunda la de Nueva York en 2008). No está mal, sobre todo teniendo en cuenta que hace sólo 24 años, e 13 de abril de 198, Juan Pablo II se convirtió en el primer pontífice de la historia en adentrarse en un templo hebreo.


- Nota relacionada: Visita del Papa a la sinagoga, buena sorpresa para el embajador israelí


Fuente: ElMundo.es
Autor: Irene Hdez. Velasco (Corresponsal en Roma)

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