lunes, 22 de agosto de 2011

La gran cruzada

Bachmann, Perry y Romney, los tres principales aspirantes a dar la batalla contra el presidente Obama en las elecciones de 2012, ven la política bajo el prisma de su fundamentalismo cristiano A poco más de un año de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, la religión se ha convertido en un factor decisivo entre los candidatos republicanos. El presidente Barack Obama, que se presenta a la reelección en noviembre de 2012, atraviesa uno de sus momentos más bajos en las encuestas de popularidad. Este hecho, junto con la lentitud de la recuperación económica, ha dado alas a todo tipo de candidatos republicanos. En junio comenzó el aluvión de candidaturas conservadoras. Entre ellas, hay protestantes de las ramas baptista, luterana, metodista y evangélica; hay católicos, y hay mormones. Aún hay espacio para más. El 1 de noviembre vence el plazo para registrarse a las primarias en Carolina del Sur, que son las primeras que cierran la inscripción. Hasta ese día se pueden presentar políticos que aún no han descartado aspirar a la nominación, como la ex gobernadora de Alaska, Sarah Palin, asociada en el pasado a la fe pentecostal. Las primarias arrancarán formalmente con los caucus de Iowa, que están programados en principio para el 6 de febrero.

Si en las elecciones nacionales los candidatos apelan a los electores moderados e independientes, en las primarias deben ganarse al núcleo duro de votantes de su partido. Por eso, el campo republicano es, ahora mismo, un rosario de credos cristianos extremos. Y el integrismo cristiano está presenta con notable fuerza en los tres aspirantes mejor posicionados para ser los rivales de Obama en la carrera por la Casa Blanca: la congresista Michele Bachmann, evangélica luterana que ha convertido los escaños que ha ocupado en altares desde los que combate el matrimonio gay; el gobernador de Tejas, Rick Perry, abiertamente contrario a la separación entre Iglesia y Estado; y el exgobernador de Massachusetts, Mitt Romney, algo más moderado, pero que crea recelos entre los votantes protestantes porque es mormón.

Esos candidatos cortejan al movimiento ultraconservador Tea Party, que ya mostró su fuerza en 2010, al colocar a numerosos representantes suyos en las primarias legislativas y devolverle al Partido Republicano la mayoría en una de las dos cámaras del Congreso. Su fuerza ha ido creciendo desde entonces. Hace solo dos semanas estuvo a punto de dejar a EE UU al borde del impago de deudas por su negativa a aumentar el techo de endeudamiento público, en contra del criterio de los líderes moderados republicanos.

El Tea Party, que es la llave de las primarias, nació en 2009 como un revulsivo contra el creciente poder del Gobierno central. Defiende medidas drásticas, como el recorte de los programas de ayuda social y la eliminación de los impuestos. Pero recientes estudios demuestran que no todo en su ideario es política fiscal. En concreto, los profesores Robert Putnam, de la Universidad de Harvard, y David Campbell, de la de Notre Dame, concluyeron en una investigación de cinco años entre 3.000 votantes que, aparte de ser un movimiento con tintes xenófobos, está centrado en colocar a líderes altamente religiosos en el Gobierno. Quiere el Tea Party que la fe sea política y que el Gobierno sea, también, de Dios.

Los eventos más recientes en la precampaña -unas elecciones orientativas en Iowa y diversos mítines en otros Estados donde arrancarán las primarias, como Nueva Hampshire- han concedido a Bachmann, Perry y Romney una ventaja en las encuestas sobre todos los demás. Pero, ¿quiénes son estos tres candidatos y qué defienden? La congresista Bachmann ganó, el pasado día 13, unas primarias en la localidad de Ames, en Iowa. No fueron unos comicios vinculantes. Solo votaron 16.892 personas, de las que 4.832 optaron por ella. Bachmann no obtuvo delegados de cara a las primarias. Solo popularidad electoral y ser incluida en el selecto club de los favoritos republicanos. A sus 55 años, ha trabajado como legisladora desde 2001, primero en Minnesota y los últimos cuatro años en el Capitolio federal. En Washington, ha propuesto siete leyes. Ninguna ha sido aprobada. ¿Qué ha hecho Bachmann en 10 años de vida política? Activismo cristiano. Sobre todo, ha declarado una guerra cultural a lo que llama "estilo de vida homosexual".

En 2004, dijo en un programa de radio de Minnesota: "Será el asunto de mayor importancia para nuestra nación en las próximas tres décadas". Fue toda una declaración de intenciones. En aquella época andaba Bachmann intentando aprobar una enmienda a la Carta Magna de Minnesota para declarar inconstitucional el matrimonio gay. El problema es que en aquel Estado ya había una ley que lo prohibía. Pero ella no quería que fuera solo ilegal. Debía ser, además, inconstitucional. El Senado votó en contra de su propuesta.

Ya desde entonces, Bachmann dejó claro que haría lo que estuviera en su mano para impedir que el matrimonio gay avanzara en el país. Tenía una referencia en casa. Su hermanastra es lesbiana. En un discurso en 2004, refiriéndose a ella, Bachmann dijo: "Es una vida muy triste". En julio de este año, firmó un contrato con los votantes, redactado por la organización conservadora The Family Leader, en que, entre otras cosas, se compromete a luchar contra la promiscuidad; a erradicar la pornografía, y a aprobar una enmienda constitucional nacional que defina el matrimonio como una unión heterosexual.

Esa enmienda no es nueva. Ya la apoyó George W. Bush en 2004, infructuosamente. La diferencia entre Bush y Bachmann es que el expresidente se oponía única y exclusivamente al matrimonio gay. Bachmann, en cambio, dada su afiliación religiosa, está convencida de que los homosexuales son cosa del diablo. No es una metáfora. Es algo en lo que cree firmemente. En el mismo discurso de 2004, dijo de la homosexualidad: "Forma parte de Satán".

La candidata es protestante, luterana y evangélica. Se convirtió en una cristiana renacida en 1972. Desde entonces ha asumido la labor de predicar el Evangelio. Asegura que recibe órdenes directas de Dios, quien le dijo que se casara con su marido, Marcus Bachmann, en 1978. Ambos han acudido, hasta hace muy poco, a la parroquia evangélica luterana de Salem, en Stillwater, Minnesota. De la que dejó de ser feligresa, oficialmente, en junio, pocos días antes de anunciar su candidatura a las primarias republicanas.

Esa Iglesia, a la que Bachmann ha acudido durante décadas, está adscrita al sínodo evangélico luterano de Wisconsin, una congregación de 390.000 personas. Aunque en EE UU hay unos 80 millones de evangélicos, estos pertenecen a una rama especialmente conservadora. Los tres pilares centrales de su fe son la oposición al aborto; la idea de que la homosexualidad es un estilo de vida patológico, y una extraña convicción de que el Papa de Roma es el Anticristo.

Cinco siglos después de que las escribiera, siguen interpretando al pie de la letra las diatribas de Martin Lutero contra el papado. Como es lógico, esa creencia ha creado numerosas tensiones entre los evangélicos luteranos de Wisconsin y los 70 millones de católicos que viven en EE UU. Bachmann, que aspira a ser jefa de Estado y que, en caso de lograrlo, tendría que ocuparse de las relaciones de Washington con el Vaticano, pasa por este problema de puntillas, y dice que, aunque es doctrina de la que antes era su Iglesia, ella no cree que Benedicto XVI sea el demonio en sentido literal.

Sigue intacta, sin embargo, su convicción de que los gais sí lo son. El sínodo al que pertenecía su Iglesia equipara en su página web a los homosexuales con "ladrones, estafadores, asesinos, calumniadores, borrachos y violadores de la voluntad de dios" y pide a los políticos que "aprueben leyes en su contra". Ser gay, asegura, "es una elección", algo que se puede curar. En consecuencia, el marido de Bachmann se dedica a ello en su clínica de Minnesota.

Marcus Bachmann, licenciado en psicología clínica, cura a gais en su consulta. Y lo hace mediante la oración. A pesar de la oposición de su esposa a los programas sociales del Gobierno, desde que abrió la clínica ha recibido unos 100.000 euros de subsidios del Gobierno. En una grabación de un programa de radio de 2010 se le oye decir al psicólogo que los homosexuales son "bárbaros".

Menos beligerante contra los gais, pero igual de firme en sus convicciones religiosas, es el gobernador de Tejas, Rick Perry, de 61 años, firme creyente en un Estado confesional. Sostiene el candidato que esa división es obra de un Tribunal Supremo que está totalmente politizado y que es un instrumento a manos de una gran conspiración socialdemócrata.

Así lo detalla en su libro, publicado a finales del año pasado, Fed up! (¡Harto!): "Son esos tribunales los que deciden, de forma rutinaria, sin ninguna opción de apelación, cuándo y dónde podemos rezarle a Dios, cuándo comienza la vida humana, qué anticonceptivos se pueden vender, cómo podemos celebrar festividades religiosas, qué nivel de pornografía y vulgaridad debemos permitir, si se puede aceptar el matrimonio de personas del mismo sexo...".

Perry anunció su candidatura el pasado día 13, el mismo día en que Bachmann ganó las primarias de precampaña de Iowa. La primera encuesta tras su entrada en el campo electoral, realizada por la consultora Rasmussen Reports, le concede al gobernador una ventaja de 11 puntos sobre los demás candidatos. Obtiene una intención de voto del 29%.

El evangelismo de Perry es en realidad una forma de activismo cristiano contra el secularismo. En 2005 defendió en el Supremo su voluntad firme de que los diez mandamientos se exhibieran en dos tablas frente al Capitolio de Austin. Ganó aquel caso por una ajustada mayoría de cinco votos contra cuatro. El poder político es para Perry una forma de hacer proselitismo religioso. Su despacho de gobernador ha sido un púlpito. Como gobernador, organizó el pasado 6 de agosto una jornada de rezo en un estadio de Houston. A ella acudieron 30.000 personas. El sermón del gobernador se retransmitió en directo en unas 1.000 iglesias. Fue una súplica a Dios para que acabe con la crisis económica (
siguiente foto).

Perry ha sido un experto, en sus 10 años como gobernador, en ignorar directamente a los 155.000 mormones, 128.000 judíos y 114.000 musulmanes de su Estado (son cifras de 2006 de la Asociación Histórica del Estado de Tejas). En abril, cuando Tejas sufría una de las peores sequías que se recuerdan, decretó dos días de "rezos oficiales" para pedir la lluvia. Como evangélico, Perry es antiabortista. No solo se opone al matrimonio gay. En 2002 defendió como "adecuada" una ley que penalizaba cualquier acto de sodomía en Tejas. El Supremo la ilegalizó al año siguiente. En su libro insinúa que, si no se pone límite a la homosexualidad, esta puede abrir el camino al "incesto, la prostitución o el robo". Y sus ideas sobre el cambio climático van más allá del terreno seudocientífico: asegura que Al Gore esconde datos sobre "el enfriamiento mundial".

Los credos de Bachmann y Perry dejan al tercer candidato, el mejor colocado a tenor de las encuestas, como un moderado. Se trata de Mitt Romney, de 64 años, que es mormón. Y no es el único seguidor de la llamada Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días que se presenta. Jon Huntsman, de 51 años, exgobernador de Utah y exembajador de Obama en China, también lo es. Hasta hace solo unos años, la idea de un mormón en la Casa Blanca era imposible. En la actualidad, a muchos electores, se lo sigue pareciendo.

Según un sondeo de junio de la Universidad de Quinnipiac, de 2.000 personas encuestadas, solo un 35% se encontraría a gusto con un presidente mormón. Porcentaje no muy alejado del que arrojan los que aceptarían un presidente ateo (24%) o musulmán (21%). La mitad de los 14 millones de mormones que hay en el mundo reside en EE UU.

"Los ciudadanos norteamericanos, sobre todo los demócratas, tienen más dudas sobre un mormón en la Casa Blanca que sobre seguidores de otras religiones", asegura Peter Brown, director adjunto del instituto de opinión de Quinnipiac. "El que menos de la mitad del electorado tenga una visión favorable de esta religión será un problema político para los gobernadores Mitt Romney y Jon Hunstman".

Los evangélicos han recelado tradicionalmente de los mormones, a los que consideran una secta. Aun así, ellos se definen como cristianos. Una de las mayores eminencias en historia del cristianismo, el profesor de la Universidad de Oxford Diarmaid MacCulloch, la ha denominado "religión de frontera", porque creció en el siglo XIX en América, en el marco de la conquista del Oeste.

Su fundador fue el llamado profeta Joseph Smith, que dijo haber recibido la visita de un ángel que le entregó unas tablas de oro escritas en lo que llamó "egipcio reformado". Smith tradujo estas placas y el resultado fue el Libro de Mormón, publicado en 1830, donde se detalla cómo una tribu de Israel surcó el Atlántico y encontró en América la tierra prometida en el siglo VI antes de Cristo. Sobre los mormones, que en los inicios defendieron la poligamia, pesa una cierta fama de racismo. "Pero otras Iglesias tienen también una historia muy desigual en lo que respecta al racismo", asegura Scott Gordon, presidente de la organización FAIR, radicada en Utah y dedicada a la defensa doctrinal del mormonismo. "Debería reconocerse que en EE UU la mayoría de Iglesias no permitían a los negros tomar parte en las misas o sentarse en los mismos templos que los blancos".

Los mormones han hecho de la obediencia una virtud. De ahí la pregunta que suscita la candidatura de Romney a la Casa Blanca: ¿Un gobernante mormón debe prestar obediencia ciega a la jerarquía de su Iglesia? "Los políticos electos que pertenecen a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días toman sus propias decisiones y no tienen por qué estar de acuerdo ni entre ellos ni con las posturas oficiales de la Iglesia", asegura Gordon, el presidente de FAIR. Es como preguntarse si John F. Kennedy, que era católico, debía obediencia al Papa de Roma cuando fue elegido presidente en 1961.

Mitt Romney es además, el más moderado de la terna de candidatos que van en cabeza. Al fin y al cabo, gobernó Massachusetts, uno de los Estados más progresistas del país, entre 2003 y 2007. Allí aprobó cobertura sanitaria universal para todos los ciudadanos y mantuvo una estricta separación entre su fe y su gestión. Y eso es algo que no se puede decir de Bachmann ni de Perry. -


• Rick Perry

Sucesor de George W. Bush en el Gobierno de Tejas desde 2001, ha ganado tres elecciones seguidas. Es célebre por considerar a su antecesor en el cargo como demasiado progresista en asuntos fiscales. Metodista y evangélico, se opone firmemente a separar al Estado de sus creencias religiosas. Desde el Gobierno de Tejas ha decretado días oficiales de rezo y ha convocado multitudinarios actos de oración. Entre sus mayores logros, él mismo cuenta una victoria ante el Tribunal Supremo, que en 2005 le permitió seguir exhibiendo los 10 mandamientos cristianos en dos tablas de mármol frente al Capitolio de Austin. En un libro de 2010 acusa al Supremo de ser un instrumento para imponer valores políticos seculares en la vida norteamericana.

• Mitt Romney

Se presenta por segunda vez a las primarias y desde junio ha sido el mejor colocado en las encuestas. Gestionó los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City en 2002 y fue gobernador de Massachusetts entre 2003 y 2007. Evita hablar públicamente de su fe, el mormonismo. El fundador de esa religión, el profeta Joseph Smith, murió acribillado en 1844 después de haber presentado su candidatura a la presidencia del país. Desde entonces, las sospechas por la discriminación contra los negros y por la práctica -ya superada- de la poligamia han dificultado el acceso de un mormón a la Casa Blanca. Según recientes encuestas, solo un 35% de los estadounidenses se sentiría a gusto con un presidente mormón, una cifra cercana a la que registran los musulmanes.

• Michele Bachmann

Congresista desde 2001, primero en Minnesota y desde hace cuatro años en la Cámara de Representantes federal. Lanzó su campaña electoral en junio, días después de abandonar formalmente su parroquia, la Iglesia Evangélica Luterana de Salem. Considera que el matrimonio gay "es un asunto de gran importancia para el país" y que definirá la política de las próximas décadas. Educada como luterana, en su parroquia se enseña doctrinalmente que el Papa es la encarnación del Anticristo, algo que les ha granjeado el recelo de los 70 millones de católicos de EE UU. La candidata se ha distanciado recientemente de esa afirmación. Su marido, el doctor Marcus Bachmann, regenta una clínica psicológica en la que dice curar a homosexuales mediante la oración.




Fuente: ElPais.com
Autor: David Alandete





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lunes, 25 de julio de 2011

Por primera vez, un estado soberano acusa al Vaticano de proteger a curas pedófilos

El gobierno de Irlanda, uno de los bastiones católicos de Europa, denunció que la Santa Sede intentó "obstaculizar" una investigación sobre abusos a 40 niños. Y dijo que la Iglesia ocultó los hechos para proteger "su poder y reputación".En un hecho de gravedad sin precedentes al menos en la historia de la Iglesia contemporánea, el gobierno de Irlanda, uno de los tres grandes bastiones del catolicismo en Europa, junto con Italia y Polonia, acusó al Vaticano de haber seguido protegiendo a sacerdotes pedófilos que abusaron al menos de 40 niños.

“Esto ocurrió hace tres años, no tres décadas”, dijo con vehemencia el primer ministro irlandés Enda Kenney. En el centro del escándalo mayúsculo, que deja en ruinas una relación tan importante "que no volverá a ser la misma", está el obispo John Magee, quien fue secretario de tres papas (Pablo VI, Juan Pablo I y Juan Pablo II), antes de ser promovido a obispo de Cloyne, cargo al que tuvo más tarde que renunciar.

La diócesis de Cloyne, en el condado de Cork, al sudeste de la isla de Irlanda, fue el escenario de uno de los más recientes y explosivos casos de curas pedófilos investigado por el gobierno.

Hace unos días, el Ministerio del Interior dio a conocer el informe de 341 páginas sobre de denuncias presentadas en la diócesis del obispo Magee entre 1996 y 2009. Las víctimas infantiles fueron 40 y los sacerdotes que abusaron sexualmente y vejaron a los chicos fueron 19 clérigos de la diócesis. Solo tres están bajo proceso, porque la mayoría ya murió o está demasiado anciana para sufrir los juicios.

El primer ministro Kenney no ocultó su disgusto al explicar al Parlamento el contenido del informe. “Por primera vez en Irlanda, un informe sobre los abusos sexuales cometidos contra niños revela un intento de la Santa Sede de obstaculizar una investigación en una república soberana y democrática sobre hechos ocurridos hnace tres años y no tres décadas”.

“El informe Cloyne”, agregó el jefe del gobierno de Dublin, “pone en claro la disfunción, la desconexión de las realidades, el elitismo y el narcisismo que dominan en la cultura del Vaticano”.

“La violación y la tortura de niños fueron subestimadas o gestionadas para acomodar a la institución, su poder y su reputación”, aseguró. El Parlamento suscribió una declaración por unanimidad de condena contra la conducta de la Iglesia católica irlandesa y el Vaticano.

Mientras el canciller irlandés convocó al nuncio apostólico para que el embajador trasmita las protestas a Roma, el ministro de Justicia Alan Shatter prometió aprobar una nueva ley que establecerá penas de cárcel para quienes oculten el conocimiento de sospechas de abusos de niños”.

El ministro dijo que era un angustioso interrogante saber cuál es la situación en las otras diócesis, 23 de las cuales aún no han sido investigadas. En ellas se podrian ocultar hasta hoy evidencias de crimen lo que “representa una amenaza actual para los niños”.

Una seguidilla de escándalos por abusos sexuales de decenas de curas irlandeses que fueron revelados desde 1994, han echado por tierra el prestigio inmenso que tenía la Iglesia de Irlanda entre los fieles.

La magistrada Yvonne Murphy encabezó una comisión que lleva su nombre que investigó los casos y que concluyó que el obispo Johnn Magee y sus colaboradores ocultaron información a la policía. Magee también afirmó más tarde que se estaban adoptando medidas, que en realidad ignoraba.
El Vaticano fue acusado de haber influído a partir de 1997 para que no se “hiciera escándalo” por estos casos.

El Papa Benedicto XVI, abrumado al llegar al papado por la enorme cantidad de casos de pedofilia en la Iglesia mundial, ordenó la “tolerancia cero” contra los abusaores y en febrero de 2010 envió una dolorida carta a los fieles irlandeses. También convocó a 24 obispos de la isla y les dijo que dejaran de ocultar o disminuir las responsabilidades por los casos de pedofilia.

Pero hace unas semanas, el arzobispo de Dublin, Diarmuld Martin, llamó en causa a los colaboradores del Papa en la Curia Romana por no hacer seguido con eficacia las disposiciones del pontífice para contrastar el fenómeno. El arzobispo lamentó retardos en la difusión de los resultados de las visitas apostólicas de inspección en algunas diócesis.

El portavoz del Papa, padre Riccardo Lombardi, lamentó “con dolor” la situación pero pidió que el debate sea realizado “con la necesaria objetividad”.




Fuente: Clarin.com
Autor: Julio Algañaraz / Corresponsal en el Vaticano




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domingo, 17 de julio de 2011

¿Harry Potter, satánico? Debates religiosos sobre Harry Potter

Los debates religiosos sobre la serie Harry Potter de J. K. Rowling proceden principalmente de conservadores religiosos que aseveran que las historias de Harry Potter contienen elementos de ocultismo o incluso satanismo. Esta oposición abarca muchas líneas religiosas, con protestantes, católicos, cristianos ortodoxos y musulmanes chiitas y suníes argumentando en contra de la saga.

En Estados Unidos ha habido llamadas a prohibir estos libros en los colegios que han desembocado en ocasiones en publicitados procesos legales, esgrimiendo como motivo la mayoría de veces que la brujería es una religión reconocida por el gobierno, y que permitir estos libros en los colegios viola la separación entre iglesia y estado ordenada por la constitución de los Estados Unidos. Las autoridades ortodoxas de Grecia y Bulgaria han protagonizado campañas contra esta saga, y miembros de la jerarquía del Vaticano también han expresado su oposición. Los libros han sido prohibidos en los Emiratos Árabes Unidos y criticados en los medios de comunicación gubernamentales iraníes.

Las respuestas a estas reacciones han llegado desde múltiples lugares, tanto religiosos como laicos. Tanto cristianos como los no cristianos han aseverado que la magia de Harry Potter tiene poco que ver con la brujería de la "vida real" o el ocultismo, y más con la magia mecánica y de cuento de hadas de Cenicienta, Blancanieves y otros cuentos, o a la de los trabajos de CS Lewis y J. R. R. Tolkien, dos autores apoyados frecuentemente por los cristianos.1 No sólo no promueven una religión determinada, argumentan,1 las novelas de Harry Potter hacen todo lo posible para evitar hablar de religión en absoluto. Sin embargo, la autora de los libros, J. K. Rowling, se describe como una cristiana practicante, y muchos han apreciado las referencias claramente cristianas que incluye en la novela final de la saga, Harry Potter y las reliquias de la Muerte.

Reacciones cristianas

• Reacciones desde el evangelismo

Muchas de las críticas provienen de grupos de cristianos evangélicos, especialmente de aquellos de tendencia fundamentalista, que creen que el presunto simbolismo pagano de la serie es peligroso para sus hijos. Paul Hetrick, portavoz de Enfoque a la Familia (Focus on the Family), un grupo estadounidense evangélico con sede en Colorado Springs, señaló las razones que tienen para esta oposición: "[Los libros contienen] algunas lecciones poderosas y valiosas sobre el amor y el coraje, y la victoria última del Bien sobre el Mal; sin embargo, los mensajes positivos están envueltos en un medio - brujería - que está denunciado directamente en las Escrituras".2 Consecuentemente, Harry Potter ha sido objeto de por lo menos tres quemas de libros locales.3 Continuando esta línea de razonamiento, en 2002 Chick Publications realizó un cómic titulado "The Nervous Witch" 4 (La bruja nerviosa), que declaraba que "los libros de Potter abren una puerta que mandará a incontables millones de niños al infierno".5

Una aseveración común entre los cristianos estadounidenses que critican la obra es que Harry Potter promueve la religión Wicca, por lo que mantener los libros en los colegios públicos vulnera la separación entre iglesia y estado ordenada por la constitución de los Estados Unidos.2 Como respuesta al caso de Laura Mallory en los tribunales, la fiscal de educación Victoria Sweeny dijo que si los colegios debieran apartar todos los libros que contuvieran referencias a la brujería, deberían prohibir también Macbeth y La Cenicienta.6

Jeremiah Films, una compañía de video cristiana de bajo presupuesto (conocida principalmente por su lanzamiento de Clinton Chronicles), también sacó a la venta un DVD titulado Harry Potter: Witchcraft Repackaged (Harry Potter: Brujería Re-empaquetada), que "El mundo de Harry dice que beber la sangre de un animal muerto otorga poder, un sacrificio satánico y la poderosa sangre de Harry da nueva vida, y que hablar con fantasmas y otras personas en el mundo espiritual es normal y aceptable".7

En 2001, el periodista evangélico Richard Abanes, que ha escrito varios libros en contra de las sectas, nuevas religiones y el mormonismo, publicó un polémico texto en que se realizaban declaraciones similares a las del video: Harry Potter and the Bible: The Menace Behind the Magick (Harry Potter y la Biblia: La amenaza detrás de la magia). Ediciones posteriores incorporaron comparaciones y contrastes entre Harry Potter y las obras más abiertamente cristianas de CS Lewis y J. R. R. Tolkien.8 En una entrevista con CBN.com, Abaines afirmó que "una de las maneras más sencillas de saber si un libro o una película de fantasía contiene magia del mundo real en ellos es preguntar una simple cosa: "¿Puede mi hijo encontrar información en una biblioteca o librería que le permitirá replicar lo que está viendo en el libro o la película?" Si uno va a las Crónicas de Narnia y a El Señor de los Anillos, lo que ve en la magia de la historia e imaginación no es real. No puede replicarse. Pero si va a algo como Harry Potter, puede encontrar referencias en la astrología, numerología y clarividencia. Sólo se necesitan segundos para ir a la librería o biblioteca para conseguir libros sobre eso y empezar a investigar esos temas, buscar información, y actuar sobre ella".9

Este miedo religioso ha inspirado por lo menos dos leyendas urbanas en internet, ambas inspiradas por sátiras accidentalmente tomadas en serio. En 2001, The Onion (La cebolla), una revista de humor estadounidense que satiriza y parodia fenómenos de la cultura pop, realizó un artículo titulado "Harry Potter Sparks Rise in Satanism Among Children" (Harry Potter provoca un aumento del satanismo entre los niños), que declaraba, con ironía evidente, que el Alto Sacerdote del Satanismo había descrito a Harry Potter como “un absoluto enviado del cielo para nuestra causa".10 Sin más, este artículo se copió en una cadena de emails y circuló entre los cristianos como "prueba" de sus opiniones.11 El año siguiente, el periódico de derechas canadiense National Post publicó un artículo parecido de broma en su columna satírica Post Morten, diciendo que "Rowling -- o, como se la denominará y se hará referencia a partir de ahora, Mrs. J. K. Satan -- dijo que mientras se sentaba en una cafetería un día gris, preguntándose qué hacer con su vida vacía y sin objetivos a la vista, tuvo una epifanía: "Me entregaré, en cuerpo y alma, al Señor Oscuro. Y a cambio, él me dará una riqueza y poder desmedidos sobre los débiles y patéticos seres del mundo. ¡Y lo hizo!"" Este artículo también fue copiado en una cadena de emails y publicado como "la verdad" en la web.12

No todos los cristianos evangélicos consideran que Harry Potter es necesariamente malo. Las encuestas indican que esta postura es minoritaria; un 7% de los estadounidenses que han oído hablar de los libros tienen una visión negativa de los mismos, y un 52% tienen una visión positiva, mientras que los demás no están seguros.13 14 Esto se debe comparar con el 33% de estadounidenses que se declaran evangélicos,15 y el 39% que interpretan la Biblia literalmente.16

La autora evangélica Connie Neal, en sus libros, What's a Christian to Do with Harry Potter? (¿Qué debe hacer un cristiano con Harry Potter?),17 The Gospel According to Harry Potter (El Evangelio según Harry Potter),18 y Wizards, Wardrobes, and Wookiees: Navigating Good and Evil in Harry Potter, Narnia, and Star Wars (Magos, Armarios y Wookiees: Navegando entre el Bien y el Mal en Harry Potter, Narnia y la Guerra de las Galaxias),19 escribió que los libros predican valores cristianos y que pueden ser empleados para educar a los niños de manera cristiana.

La principal revista evangélica estadounidense, Christianity Today, publicó una editorial fuertemente a favor de los libros en enero de 2000, llamando a la saga "Libro de las virtudes" y declarando que a pesar de que la "[m]oderna brujería es efectivamente una religión falsa y seductora, de la que debemos proteger a nuestros hijos", esto no lo representan los libros de Potter, que poseen "magníficos ejemplos de compasión, lealtad, coraje, amistad e incluso sacrificio personal".20 Sin embargo, ese mismo año Jacqui Komschlies escribió una artículo en esa misma revista comparando a Harry Potter con "veneno para ratas mezclado con cola de naranja," y dijo que "Estamos tomando algo que es mortal del mundo y lo estamos convirtiendo en lo que algunos llaman un 'mero recurso literario.'"21 De manera similar, desde 2001, la revista Adventist Review publicó diferentes artículos para hacer frente a esta polémica.22


• Reacciones desde el catolicismo

El Vaticano no ha tomado ninguna postura oficial con respecto a la saga. Sin embargo, varios miembros de la Curia Romana, la jerarquía y otros organismos oficiales han ofrecido opiniones encontradas sobre el tema.

En 2003, el Padre Peter Fleetwood, oficial del Consejo Pontificio de la Cultura,23 realizó una serie de comentarios a favor de la saga en una conferencia de prensa sobre la publicación de Jesucristo portador del agua de la vida — Una reflexión cristiana sobre la "Nueva Era".24 Como respuesta a una pregunta sobre si la magia de Harry Potter debería considerarse semejante a las prácticas New Age denunciadas en el documento, el Padre Fleetwood declaró que "Si he entendido bien la intención de la autora de Harry Potter, [los libros] ayudan a los niños a ver las diferencias que hay entre el Bien y el Mal. Y ella [Rowling] es muy clara sobre esto". Añadió que Rowling es "cristiana por convicción, cristiana en su estilo de vida, e incluso en su forma de escribir".25 Este comentario fue utilizado por los medios de comunicación como un apoyo a la saga por parte de la Iglesia Católica, y por extensión, del Papa en aquel momento, Juan Pablo II,26 aunque no hay pruebas de que el Papa oficialmente aprobara las novelas.27

También en 2003 el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el cardenal Joseph Ratzinger -ahora Papa Benedicto XVI- recibió un manuscrito de un libro crítico con la saga de una autora alemana. En una carta privada expresó su agradecimiento por haber recibido el libro, "Es bueno que usted ilumine a las personas acerca de Harry Potter, ya que este tipo de seducciones pasan sin advertencia y por lo tanto distorsionan el cristianismo en el corazón de los niños antes de que la fe pueda crecer de forma apropiada". También recomendó que ella mandara una copia de su libro al Padre Fleetwood al Consejo de la Cultura. El cardenal posteriormente otorgó a la autora permiso para publicar su carta. Estas cartas del Prefecto se han empleado para sugerir que el nuevo pontífice está oficialmente en contra de estas novelas.28

Las críticas a la saga también proceden de uno de los exorcistas oficiales de la Archidiócesis de Roma, el Padre Gabriele Amorth, quién cree que "Tras Harry Potter se esconde la marca de rey de las tinieblas, el diablo".29 Añadió además en el Daily Mail que los libros de la saga hacen una falsa distinción entre la magia negra y la blanca, mientras que, en la realidad, esa distinción "no existe, porque la magia siempre es el camino al diablo". Amorth piensa que los libros pueden ser una mala influencia en los niños porque puede hacer que se interesen por el ocultismo.

Antes de que saliera a la venta Harry Potter y el príncipe mestizo, Fleetwood, ya entonces en las Conferencias del Consejo de Obispos Europeos, concedió una entrevista a Radio Vaticano. En la misma, Fleetwood se reafirmó en su opinión positiva de los libros, y señaló que las cartas del cardenal Ratzniger podrían haber sido escritas por un miembro de la directiva de la congregación, y simplemente firmadas por el Prefecto. También declaró que la opinión del Padre Amorth es meramente eso, una opinión personal de un cura, como lo es la suya.[30]

Para las películas de la serie, la Office for Film and Broadcasting (Oficina de películas y retransmisiones) de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos ha otorgado a cada una de las películas la clasificación "A-II",31 lo que implica que el contenido de las mismas es apropiado para adultos y adolescentes, y que no es moralmente ofensivo.32 La Conferencia Episcopal de Estados Unidos inclusó calificó la película de Harry Potter y el prisionero de Azkaban como una de las 10 mejores películas familiares de 2004.33

El 14 de enero, El Vaticano publicó un artículo donde dicen que Harry Potter es un modelo erróneo de Héroe. En este artículo dicen que "A pesar de los diversos valores positivos que se pueden encontrar en la historia, en la base de esta historia es la propuesta de la brujería como positivo, la violenta manipulación de las cosas y las personas gracias al conocimiento de lo oculto, una ventaja de unos pocos elegidos: el Fin justifica los medios, porque los conocimientos, los elegidos, los intelectuales saben cómo controlar los poderes oscuros y los convierten en buenos". Sin embargo el Vaticano sigue sin tener una postura concreta sobre este tema.34


• Reacciones desde la ortodoxia

En 2002, las autoridades de la Iglesia Ortodoxa de Grecia en Tracia, publicó unas declaraciones en las que denunciaban los libros de Harry Potter por ser satánicos, y decían que "ponen en contacto a la gente con lo maligno, la hechicería, lo oculto y la demonología". Las declaraciones también criticaban las supuestas similitudes entre Harry Potter y Jesucristo: "está fuera de dudas que Harry fue hecho para parecerse a un joven salvador. Desde su nacimiento hay gente que trata de matarlo, en todo momento está sujeto a la injusticia pero siempre consigue de forma sobrenatural prevalecer y salvar a otros. Let us reflect, who else... is held to be the unjustly treated God?35

En junio de 2004, poco después de que el búlgaro Stanislav Ianevski fuese elegido para representar el personaje de Viktor Krum en la adaptación cinematográfica de Harry Potter and the Goblet of Fire, la Iglesia Ortodoxa Búlgara imprimió un artículo en la portada de su diario oficial, alegando que "la magia no es un juego de niños" y que el santo Sínodo había aconsejado que una iglesia en Sofía, la capital de Bulgaria, celebrase liturgias especiales para sanar a aquellos afligidos por los hechizos o poseídos por los espíritus malignos. Se distribuyeron panfletos por toda la ciudad que alegaban que recitar un hechizo de Harry Potter es "como si estuvieses rezando al maligno", y que "Dios odia la magia".36

Sin emgargo, el diácono de la Iglesia Ortodoxa Rusa Andrei Kuraev aseveró en su libro de 2003 Диакон Андрей Кураев. Гарри Поттер в Церкви: между анафемой и улыбкой (Harry Potter y la Iglesia: entre un anatema y una sonrisa) que los libros de Harry Potter no son tan peligrosos. Entre sus argumentos se cuentan la similitud de los libros con los cuentos de hadas tradicionales y clásicos literarios como la Ilíada, que nadie llama "satánicos"; la diferencia entre la magia de los libros y las prácticas ocultistas reales; la presencia de valores cristianos como la humiladad, el amor, el sacrificio y la elección de lo correcto en detrimento de lo fácil. Kuraev cita otros sacerdotes ortodoxos y miembros de la iglesia como M. Kozlov y S. Pravdoliubov partidarios de este punto de vista.37

El académico estadounidense y escritor ortodoxo John Granger ha analizado la saga desde una perspectiva positiva. Granger la defendió en su libro Looking for God in Harry Potter (Buscando a Dios en Harry Potter).38 Granger argumenta que los libros no promueven lo oculto porque la magia no se basa en invocaciones de ninguna clase de demonio o espíritu. Muestra el contraste en entre la magia ocultista invocacional (llamar a un espíritu para tu provecho) con la magia encantacional común en la literatura (decir una frase para usar el poder de una fuente que no se especifica). Además, los temas del amor triunfando sobre la muerte y la elección de lo correcto sobre lo fácil son muy compatibles con el cristianismo.


• Reacciones desde el anglicanismo

En el año 2000, el deán de la Catedral de Canterbury no permitió que su iglesia apareciera en la película de Harry Potter como parte del castillo de Hogwarts, alegando que era un inconveniente para una iglesia cristiana ser usada para promover imágenes paganas.39 La Catedral de Gloucester no tuvo ningún inconveniente en ocupar su lugar; el deán de Gloucester, el reverendo Nicholas Bury, admitió ser un gran admirador de esta saga de la escritora J.K. Rowling: "Pienso que el libro es una maravillosa y tradicional historia infantil y que está magníficamente escrito. Es además divertido, emocionante y puro, y es perfecto para el tipo de familias que se deben animar a leer".40 La decisión causó que llegaran una oleada de cartas de protesta al periódico local, el Gloucester Citizen.

También en el año 2000, Carol Rookwood, madre superiora de la Iglesia de Inglaterra de la Isla de St Mary, prohibió llevar los libros a la escuela afirmando que: "La Biblia es muy clara y constante en sus enseñanzas de que los magos, diablos y demonios son muy reales, poderosos y peligrosos, y la gente de Dios no tiene nada que ver con ellos".41

El entonces arzobispo de Canterbury George Carey dio buenas críticas de la película sobre Harry Potter y la piedra filosofal en su mensaje de Año Nuevo del año 2002, categorizándola como "una gran diversión", y definiéndola como una película que "provoca algunas preguntas muy ciertas " sobre cuestiones morales.42


Reacciones musulmanas

Aunque la oposición a la saga fundamentada en motivos religiosos ha partido principalmente de cristianos, varios eruditos del islam han sostenido que los temas mágicos del libro entran en conflicto con las enseñanzas islámicas.43 44 Se ha registrado una serie de "fatwas online" emitidas por imames contra Harry Potter, en las que lo consideran anti-islámico.45


• Reacciones suníes

Los libros de Harry Potter fueron prohibidos en las escuelas de los Emiratos Árabes Unidos. De acuerdo con un portavoz del Ministerio de Educación de los EAU, los elementos mágicos y fantásticos del libro son contrarios a los valores islámicos. A pesar de ser prohibidos en las escuelas de los Emiratos, no hay planes para prohibir su venta en las librerías del país.46

En agosto de 2007, la policía de Karachi, Pakistán, descubrió y desactivó un coche bomba que se encontraba junto a un centro comercial donde, horas más tarde, estaba planeado que se sacase a la venta la novela final de Harry Potter. El lanzamiento del libro se pospuso por esta causa. Un superintendente de la policía local comentó que "No estamos seguros de si el objetivo de la bomba era el lanzamiento del libro, pero la conexión no puede descartarse".47


• Reacciones chiíes

Aunque los libros de Harry Potter se encuentran a la venta en Irán, una editorial de la edición del 26 de julio de 2007 del periódico de extrema derecha dirigido por el gobierno Kayhan, ligado al Líder Supremo de Irán, el Ayatollah Alí Jamenei, criticó al Ministerio de Cultura y Orientación Islámica por aprobar la distribución de la novela final de la saga.48 La editorial aseveraba que el libro "incluye palabras y frases destructivas que se oponen a los valores [de la República Islámica]" y que la seguridad de los aeropuertos había fallado al "[confiar en] el editor británico-estadounidense que tiene colaboradores sionistas, como la Warner Bros". La editorial describió los libros como "proyecto sionista" y aseguró que los "sionistas han gastado miles de millones de dólares" en él.49 50


Cuestionamientos a la saga

La publicación de los libros en bibliotecas públicas y escolares ha sido cuestionada con frecuencia por centrarse en el tema de la magia,51 especialmente en los Estados Unidos, donde se lo clasificó séptimo en la lista de libros más cuestionados en las bibliotecas estadounidenses entre 1990 y 2000, a pesar de que se publicó por primera vez en ese país en 1998.52 En 1999, los libros de Harry Potter fueron contestados 23 veces en 13 estados.53 De acuerdo con la American Library Association, en la actualidad son los libros más cuestionados del siglo XXI.54 Ha habido cuestionamientos legales a la saga. Hasta la fecha, ninguno ha tenido como consecuencia que se prohíban los libros en las bibliotecas públicas o escolares ni en Estados Unidos ni en el Reino Unido.

Sin embargo, la ALA destaca que, en general, la oposición a Harry Potter parece estar desvaneciéndose. Tras haber sido considerado el libro más cuestionado de las escuelas estadounidenses durante varios años, no aparece entre los diez primeros puestos desde 2003.55 El humanista Austin Cline atribuye este declive a las políticas de las bibliotecas que permiten a los padres elegir qué libros prohibir a sus hijos.56


• KidSPEAK!

En 1999, en respuesta a las quejas de tres padres, el superintendente de la escuela de Zeeland, Míchigan, Gary Feenstra restringió el acceso a los libros de Harry Potter a los alumnos cuyos padres les dieran una autorización escrita.57 Informes posteriores aseveran que los padres estaban preocupados por los temas de la magia y la brujería de que trata el libro.58 En respuesta, los niños emprendieron una campaña de escritura de cartas, formaron clubes y organizaron peticiones, que confluyeron en la formación de una página de internet llamada "Muggles for Harry Potter". Finalmente la página encontró eco en kidSPEAK!, un foro para niños en el que se aborda la censura en general.53


• Bibliotecas públicas de Jacksonville, Florida

En 2000, el sistema de bibliotecas públicas de Jacksonville, Florida se enfrentó a un juicio impulsado por el grupo conservador cristiano Libery Counsel de Orlando por haber otorgado el premio Hogwarts’ Certificate of Accomplishment (Certificado de cumplimiento de Hogwarts) a los lectores jóvenes que completasen la cuarta novela de Harry Potter, Harry Potter and the Goblet of Fire. Un padre se quejó: "Si van a dar certificados de brujería también deberían promover la Biblia y dar certificados de religiosidad".56 Se evitó el problema después de que la Biblioteca acordara dejar de otorgar el certificado.59


• Deb DiEugenio

En 2002, en York, Pennsylvania, el padre Deb DiEugenio, junto a su pastor, intentaron que se prohibiesen los libros en la escuela de su hija, alegando "Va contra la constitución de mi hija, es maligno, es brujería", "No pago impuestos para que les enseñen a mis hijos brujería".60 El consejo de la escuela finalmente votó 7-2 a favor de permitir los libros, con una opción para los padres de que sus hijos no pudieran acceder a ellos.60


• Escuela Primaria de Birkenhead, Auckland

En julio de 2000, la Escuela Primaria de Birkenhead en Auckland, Nueva Zelanda, prohibió que las novelas de Harry Potter fueran leídas en alto por los profesores en clase tras las protestas de varios padres sobre el supuesto contenido ocultista de la saga. Sin embargo, la prohibición se levantó tras las protestas de estudiantes y alumnos.61


• Colegio del Distrito de Durham, Ontario

En 2000, padres cristianos se quejaron antes la Junta del colegio de Durham, Ontario sobre Harry Potter, y consiguieron que los libros fueran retirados de la librería del colegio. Los libros fueron devueltos tras las protestas de la gente.62




Fuente: Wikipedia
Referencias: Acceda a ellas en la fuente de origen / Wikipedia





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domingo, 19 de junio de 2011

Un tribunal rabínico condena a muerte por lapidación a un perro vagabundo en Israel

Un tribunal rabínico ultraortodoxo de Jerusalén condenó recientemente a muerte por lapidación a un perro vagabundo acusado de ser la reencarnación de un abogado laico que insultó a unos jueces religiosos hace 20 años, informó este viernes la web de información Ynet.

Según el diario digital, el perro, de gran tamaño, penetró hace unas semanas en el Tribunal Rabínico encargado de litigios económicos en el barrio ultra-ortodoxo de Méa Shéarim en Jerusalén, atemorizando a los jueces y a los presentes y rechazó marcharse pese a las amenazas.

Uno de los jueces presentes recordó de repente que 20 años antes, el tribunal, insultado por un célebre abogado laico ya fallecido, le echó una maldición divina para que se reencarnara en perro, considerado como un “impuro” según la Halajá, la estricta tradición religiosa judía, según la misma fuente.

Poco después del incidente del perro, un juez le condenó inmediatamente a la lapidación, aunque el animal logró escapar a los niños del barrio, encargados de ejecutar la sentencia, informó Ynet.

Una asociación israelí de defensa de los animales ha presentado una demanda.

Algunas corrientes del judaísmo creen en la transmigración de las almas.




Fuente: 24Noticias.com / AFP
Fotografía: Globovision.com


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lunes, 6 de junio de 2011

Kirchentag entre el “Nuevo Orden Mundial” de Angela Merkel y la llamada al ecumenismo

Pues va a ser que sí o sí. La unidad visible de la Iglesia, esto es, la multitud de iglesias, confesiones, comuniones. tradiciones, denominaciones y familias cristianas capitalizará el sábado la atención informativa del 33 Kirchentag, la Conferencia bienal de la Iglesia Evangélica Alemana que fue inaugurada ayer a orillas del Elba en la ciudad de Dresde bajo el lema tomado de Mateo 6:21: "[porque allí donde esté vuestro tesoro] ...allí estará también vuestro corazón” .

Las cifras de la Conferencia hablan por sí solas: más de 100 mil visitantes, 2.300 actividades como conferencias, debates, estudios bíblicos, la adoración, teatro, exposiciones, conciertos, talleres, cientos de casetas y tres capítulos temáticos: “La fe y la teología”, “La sociedad y la política” y “El mundo del medio ambiente”.

La canciller federal alemana Angela Merkel será la oradora principal sobre el tema “¿Hacia un nuevo orden mundial?” Intervendrán muchas otras personalidades, como el presidente del Parlamento Europeo Jerzy Karol Buzek, y el pastor luterano noruego Olav Fykse-Tveit, secretario general del Consejo Mundial de Iglesias.

El culto de apertura, que se celebró ayer a orillas del río Elba, fue precedido por un acto de celebración de los 50 años de trabajo en la comunidad judeo-cristiana Alemania. Cristianos y judíos caminaron juntos del Mercado Viejo (Altmarkt) a la sinagoga de Dresde, en memoria del exterminio de los judíos de la ciudad, para recordar los pecados de la iglesia y el coraje de los héroes anónimos del pasado.

“Una fe, muchas formas…” En términos del diálogo ecuménico está programada para el sábado por la mañana una reunión con el contundente título de "¡Sin alternativa: el ecumenismo, esperanza para la Iglesia y la sociedad!" A la que asistirá el presidente de la Iglesia Evangélica Alemana (EKD), Nikolaus Schneider; el arzobispo Robert Zollitsch, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK); y el metropolita Augoustinos, de la Metrópolis Ortodoxa Griega de Alemania.

Según informa el boletín Notizie Evangeliche (NEV) de la Federación Protestante italiana, “no sólo es el diálogo ecuménico entre los temas que animan la reflexión, sino también el énfasis en las relaciones interreligiosas entre cristianos y musulmanes, así como los temas de justicia social, la migración, la economía y las finanzas, la paz y la seguridad, las relaciones entre Europa y el mundo árabe, los cristianos en la iglesia de Oriente Medio, África, y la homosexualidad, el extremismo de derecha, y muchos otros”.

Habrá un momento dedicado a la unificación de Alemania y la revolución del 89. Los temas ambientales y las nuevas tecnologías serán este año objeto de debate en el Kirchentag. El culto de clausura el próximo domingo 5 de junio a orillas del Elba será retransmitido por la Segunda Cadena de la Televisión alemana ZDF.




Fuente: Periodistas en español
Autor: Manuel López


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lunes, 2 de mayo de 2011

El aliado oscuro de Juan Pablo II. Por Jesús Rodríguez

Maciel, fundador de los Legionarios, ya era pederasta cuando el polaco llegó a papa - Ambos se apoyaron entre sí y compartieron una visión de la Iglesia Católica
"Y a usted, padre, ¿cuándo le vino la idea de crear la Legión?", le preguntó Juan Pablo II a Marcial Maciel la primera vez que cenaron juntos en el comedor privado del Santo Padre. La respuesta de Maciel fue inmediata: "Santidad, a los 15 años ya tenía claro que quería crear una congregación de sacerdotes para instaurar el reino de Cristo en la sociedad". El Papa reflexionó y continuó: "Pues sabe usted, padre Maciel, yo a los 15 años aún no había sido ordenado y no se me pasaba por la cabeza llegar a ser Papa". Según un religioso que presenció la conversación, tras esa frase del Papa los dos rompieron a reír. El Papa siempre admiró a Maciel esa seguridad absoluta que tenía en su misión. Sabía que iba ser de una fidelidad absoluta.

Cuando Wojtyla accedió al papado en 1978, Maciel ya era pederasta. Ya había tenido relaciones con mujeres; ya sufría una adicción a los opiáceos y llevaba décadas de manejos económicos. Controlaba con mano férrea a sus chicos presos en su particular voto de silencio; era señor de mentes y haciendas en la Legión de Cristo. Pero todo su poder poco tenía que ver con lo que conseguiría de la mano del nuevo pontífice. En 1978, la Legión de Cristo era apenas una congregación profundamente conservadora creada por un ambicioso sacerdote mexicano, que aún no tenía aprobadas sus Constituciones, secretista, poderosa en México y con presencia entre las élites reaccionarias de España, Italia, Irlanda y EE UU. Con Juan Pablo II, Marcial Maciel conseguiría una influencia que nunca pudo imaginar.

Y más aún arrastrando su oscuro pasado del que nadie al parecer se percató. Maciel era un genio como recaudador, sus seminarios estaban llenos y presumía de no ir ni un paso atrás ni delante del Papa. Y, por si fuera poco, apoyaba económicamente a Solidaridad, el sindicato católico creado en Polonia en 1980 y dirigido por Lech Walesa que estaba minando los cimientos del régimen comunista de parte del nuevo Papa.

Durante el papado de Wojtyla, la Legión sería la congregación católica de mayor crecimiento. Cuando Wojtyla llegó al Vaticano, contaba con 100 sacerdotes. A su muerte tenía 800 y más de 2.000 seminaristas repartidos en 124 casas por todo el mundo. Universidades en México, Chile, Italia y España; facultades de Teología, Filosofía y Bioética. Más de 130.000 alumnos. Y 20.000 empleados en su grupo económico Integer. La cifra que más se ha repetido sobre el valor de los activos de la Legión en los últimos años es de 25.000 millones de euros.

Después de un Papa de dudas como Pablo VI, llegó en 1978 Karol Wojtyla, un Papa de certezas. Procedente de la siempre fiel Polonia. Como México. Un catolicismo de resistencia. Ese era el proyecto que ofrecía el nuevo Papa en un tiempo de incertidumbres. Para su batalla, necesitaba un ejército incondicional. Ya no le valían los franciscanos, dominicos o jesuitas. Estaban demasiado comprometidos con los pobres. Fronterizos con el marxismo. Enemistados con los poderosos. Wojtyla encontró sus nuevos reclutas en el Opus, los Kikos, Lumen Dei, los carismáticos, Comunión y Liberación, Schoenstatt, San Egidio y en la Legión de Cristo. Juntos se montaron en la Enlacemáquina del tiempo y rebobinaron hasta los años cincuenta. Hasta una Iglesia con un poder centralizado, sin lugar para la disidencia. Y decidieron que esa era la Iglesia de fin de siglo; la que tenía que reevangelizar el planeta. Maciel sería uno de los mariscales de campo.

Sus trayectorias eran casi gemelas. Habían nacido en 1920, con dos meses de diferencia, en el seno de familias conservadoras, rurales y de clase media. Criados en un catolicismo piadoso, vigoroso, excluyente, muy de resistencia política y unido al sentimiento nacional de México y Polonia. Vivirían momentos de opresión religiosa durante su niñez que les educaría en un catolicismo de batalla. Las madres de ambos, Emilia y Maurita, serían el amor de su vida; la clave de su adoctrinamiento religioso, su modelo. Las mujeres tenían que ser para ellos madres y esposas. Y transmisoras del catecismo. Como sus madres.

Según Maciel en su libro Mi vida es Cristo, Juan Pablo II y él se conocieron en enero de 1979, dos meses después de que Wojtyla fuera elegido sucesor de san Pedro. Al nuevo Papa se le metió en la cabeza que su primer acto de masas fuera de Italia tenía que ser en México, un país con más de 80 millones de católicos en las puertas de EE UU y la Centroamérica de la Teología de la Liberación. Había que arrebatar América a las garras del comunismo.

En enero de 1979, Wojtyla estaba decidido a realizar ese viaje. Pero el Gobierno mexicano no lo tenía tan claro. México y la Santa Sede no mantenían relaciones diplomáticas. México era un Estado profundamente laico con una constitución anticlerical. Pero a la vez contaba con un catolicismo muy emocional, de sangre. Su legislación implicaba que en el caso de que Juan Pablo II visitara México, no lo podría hacer como jefe de Estado, sino como un "turista ilustre"; no sería invitado oficialmente por el presidente José López Portillo. No podría celebrar la misa en espacios abiertos. Con su apuesta de visitar México, Wojtyla se la jugaba. Justo al comienzo de su pontificado.

En esto apareció Maciel. Dentro de la red de amistades que el fundador de los legionarios había tejido en México estaban Rosario Pacheco y Margarita y Alicia López Portillo. Católicas, ricas y madre y hermanas del presidente mexicano, José López Portillo. Maciel era el confesor de doña Rosario. Habló con ellas. Y ellas con el presidente. Se obró el milagro. López Portillo invitaría al Papa y le recibiría en el aeropuerto. Juan Pablo estaría autorizado a decir misa al aire libre ante cientos de miles de fieles. Y la visita sería transmitida por televisión.

Wojtyla nunca olvidaría aquel fino trabajo. A nadie en Roma le importó que corrieran los rumores contra el superior de los legionarios; que en algún rincón de la curia se escondiera un grueso dossier sobre sus andanzas. Juan Pablo II las ignoró. Y durante casi tres décadas no dejó de recompensar la lealtad de Maciel.

En los años siguientes, Wojtyla aprobaría las Constituciones de la Legión sin cambiar una coma, ordenaría en el Vaticano a 59 legionarios e invitaría a Maciel a fiscalizar varios sínodos de obispos en Europa y Latinoamérica. Favoreció la creación de la universidad pontificia de los legionarios en Roma y la implantación de la congregación en Chile. Y llegó a definir a Maciel como "guía eficaz para la juventud".

Y cuando las cosas se comenzaron a poner mal para Maciel tras la publicación en The Hartford Courant de las primeras denuncias por abusos sexuales, en febrero de 1997, el Papa hizo oídos sordos. En uno de los últimos actos de la Legión que presidió al final de su vida, Wojtyla aún homenajearía a los miembros de la Legión de Cristo elevando la voz y sobreponiéndose a su enorme debilidad: "Se nota, se siente, los legionarios están presentes".

Cuando el obispo mexicano Carlos Talavera entregó en 1999 una carta al cardenal Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y hoy Papa, que detallaba los abusos de Maciel sobre el ex sacerdote legionario Juan Manuel Fernández Amenábar, la respuesta de Ratzinger fue concluyente, según declaró después ese mismo obispo: "Lamentablemente, no podemos abrir el caso del padre Maciel porque es una persona muy querida del santo padre, ha ayudado mucho a la Iglesia y lo considero un asunto muy delicado".

Tendría que morir Juan Pablo II en abril de 2005 para que el affaire Maciel se reactivase. Y ya nada podría salvarle de la condena. El fuego eterno lo tenía asegurado.




Fuente: ElPais.com
Autor: Jesús Rodríguez, periodista y escritor. Escribe para El País de España. Es autor del libro "La confesión. Las extrañas andanzas de Marcial Maciel y otros misterios de la Legión de Cristo".



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