jueves, 19 de enero de 2012

‘Cerditos’ en la UE: ¿Son los países católicos manirrotos? Por Juan G. Bedoya

¿Son manirrotos los católicos, e incapaces sus políticos de sostener una economía capitalista creíble? ¿Por qué la crisis se ceba más en los países católicos del sur de Europa que en los del norte, de tradición protestante? ¿Son anticatólicos los mercados? Como en la canción de Bob Dylan, la respuesta (y la pregunta) está en el viento. No es un debate nuevo, pero arrecia en los tres últimos años.

De rodillas, andrajosos, humillados, cinco sujetos aparentemente sobrealimentados piden limosna en actitud perpleja. Detrás, un muro. Enfrente, la nada. Un letrero dice que son miembros de la Unión Europea. Cada uno luce en la pechera la marca de su país: Italia, Portugal, Irlanda, España y Grecia, de izquierda a derecha. El dibujante Jim Morin sublimó así el viejo debate sobre la inferioridad económica de los países católicos. Su ya famosa caricatura se publicó en The New York Times para ilustrar un informe sobre los PIGS europeos, literalmente cerdos en inglés.

PIGS es el acrónimo despectivo con el que financieros anglosajones se refieren a los países del sur de la UE: Portugal, Italia, Grecia y España (Spain en inglés), para subrayar sus problemas específicos: déficit incontrolado, contracción económica, desempleo galopante, endeudamiento, burbuja inmobiliaria, derrumbe de sus emisiones de deuda y, sobre todo, mentira y falseamiento de las cuentas. Tras la crisis de 2008, se reemplazó Italia por Irlanda, pero ahora añaden a las dos, con el acrónimo PIIGS. Algunos de esos países fueron presentados como ejemplares por sus gobernantes, en el caso de España como una economía de “champions”, a punto de superar a Francia e, incluso, a Alemania (palabras de Zapatero hace tres años).

El calificativo PIGS ha sido usado incluso por el Financial Times, referido a los prejuicios habituales de un determinado pensamiento económico sobre países de la periferia europea, oponiendo su situación a los emergentes BRIC (Brasil, Rusia, India, y China). El periódico jugaba con las palabras brick (ladrillo) y pig (cerdo), con una sutil referencia a la frase hecha que designa en ese idioma la idea de algo inverosímil: flying pig (cerdo que vuela).

Otros teóricos han utilizado la expresión economía porcina. “Es un apodo peyorativo, aunque refleja la realidad. Hace ocho años, los cerdos llegaron realmente a volar. Sus economías se dispararon después de unirse a la eurozona. Ahora, los cerdos están cayendo de nuevo a tierra”, escribió Financial Times en septiembre de 2008. Los mismos calificativos han usado The Times, Newsweek y The Economist.

Pese a que las economías de los países donde más han arreciado esas críticas (Reino Unido y EE UU) también atraviesan por dificultades, los desprecios no han desaparecido. Todo empezó con las tesis del sociólogo Max Weber sobre la inferioridad del cristianismo romano respecto al protestantismo para construir economías capitalistas solventes.

Los cinco pordioseros del dibujante Jim Morin tienen esa característica religiosa. Son católicos romanos, salvo Grecia, que es ortodoxa, una religión prima hermana del catolicismo. Si hubiera un barómetro para medir el maridaje entre el Estado y la religión, Grecia se llevaría la palma confesional, por delante de Italia y España. La última demostración fue la jura del cargo del nuevo primer ministro heleno, humillado ante el nutrido grupo de prelados encabezados por el arzobispo de Atenas y primado de Grecia, Jerónimos II.

En España, los presidentes de Gobierno y sus ministros, incluso los tachados por el Vaticano de “laicistas furibundos” (como Rodríguez Zapatero), juran su cargo ante un crucifijo y la Biblia abierta por el Pentateuco, el llamado Libro de los Números.

Veamos las tesis del sociólogo alemán Max Weber (Erfurt, 1864-Múnich, 1920). Las expone en un libro que se hizo pronto famoso, La ética protestante del capitalismo, publicado en 1905. Dice: “El mundo protestante es más exitoso económicamente que el católico gracias al influjo de la religión protestante en cada uno de sus individuos: amor al trabajo, honradez, ahorro y apego permitido a lo material”.

Los protestantes llaman perezosos a los católicos. Replican los católicos que los protestantes son materialistas. Weber lo explica así: “El católico es conformista y prefiere la seguridad, mientras que el protestante se atreve con el riesgo. La Iglesia católica castiga al hereje, pero es indulgente con el pecador. El protestante pone el énfasis no en la confesión, sino en la conducta. Cualquier fabricante sabe que es la falta de conciencia de los trabajadores de países como Italia uno de los obstáculos de su evolución capitalista y de todo progreso”.

Los tópicazos del sociólogo de la religión se refiere aquí a un tema de rabiosa actualidad en la UE: la menor laboriosidad y productividad de los países del sur, y el escandaloso absentismo laboral. Según Weber, el protestante no considera el trabajo un castigo. Los católicos, en cambio, creen que el trabajo es el máximo castigo de Dios por el pecado original, y culpan a una mujer, Eva, de haber provocado la expulsión del Paraíso, donde no era necesario trabajar. Del protestantismo, perseguido con saña en España hasta 1966, escribió Menéndez Pelayo, desde su atalaya de católico a machamartillo: “El protestantismo no es más que la religión de los curas que se casan”.

Ahora, la protestante Angela Merkel se presenta capaz de arreglar las cuentas y las deudas de los Estados del sur, como se ayuda a un primo borrachín. Pero exige atenerse al cuento de los tres cerditos merendados por el lobo. No ayudará, a menos que los PIGS estén dispuestos a construir en cemento armado sus casas, en vez de con paja reseca, y a aplicarse el cuento de la austeridad, el rigor y los sacrificios.

Todo son dudas. Las medidas de austeridad impuestas a los italianos por el Gobierno del tecnócrata Mario Monti (bien arropado por ministros católicos, como Andrea Riccardi, hagiógrafo de Juan Pablo II y fundador de la Comunidad de sant’Egidio, uno de los nuevos movimientos del catolicismo romano), excluyen de todo sacrificio a la Iglesia católica. El plan de ajuste asciende a 30.000 millones de euros, de los que buena parte proceden de un nuevo impuesto inmobiliario. Si la Iglesia católica italiana lo tuviera que pagar, Monti tendría 2.500 millones más. Lo han evitado ministros considerados más súbditos del Vaticano que de Italia.

Han hecho lo mismo los nuevos gobernantes de Grecia. En España, ni siquiera se plantea lo contrario, pese a ser la Iglesia católica el segundo propietario inmobiliario después del Estado. En los tres países en crisis, las jerarquías católicas viven en un clamoroso paraíso fiscal.

Todo empieza en la educación sentimental. Los catecismos que aprendieron los españoles durante el nacionalcatolicismo franquista (el Astete, el Ripalda y el Catecismo Patriótico Español, sobre todo) enseñaban que el liberalismo era pecado, pero también el capitalismo, el socialismo, el modernismo, el darwinismo, el sindicalismo, el laicismo, el secularismo, y así hasta 14 ismos. “A todos los fieles, en especial a los que mandan, ordenamos con la autoridad del mismo Dios que trabajen con empeño en desterrar de la Santa Iglesia estos errores”, ordenó el Concilio Vaticano I.

“¿Es lícito a un católico llamarse liberal?”, preguntaba el cura en la catequesis siguiendo el texto de Nuevo Ripalda para la nueva España. Respuesta: “No, señor, por el escándalo que causa tomar el nombre de un error condenado por la Iglesia”. Pero había matices. El catequista ensotanado pregunta si “alguna vez no será pecado leer la prensa liberal”. “Sí, señor, si se leyeren las reseñas taurinas o el alza o baja de la Bolsa”.

Michael Burleich, historiador de Oxford, opina: “Para los protestantes liberales, los católicos personificaban el atraso económico y el oscurantismo cultural, mientras que el protestantismo era sinónimo de cultura, una identificación efectuada en parte para revigorizar el protestantismo entre una burguesía que ya no iba a la iglesia. Las personas modernas hacían sus propias elecciones racionales; los sacerdotes ejercían un dominio antinatural sobre las ancianas, los niños y las gentes del campo, que constituían la mayoría católica”.

Es como si Burleich hubiera escuchado al aristócrata Cayetano Martínez de Irujo, conde de Salvatierra y gestor de la Casa de Alba, que acaba de proclamar que “los jornaleros andaluces tienen pocas ganas de trabajar”. La misma idea ha expresado, con palabras más gruesas, el líder de los democristianos catalanes, Duran Lleida. Burleich añade, citando a Weber: “La resolución y la sobriedad características de los protestantes contrasta con una chusma indolente y beoda de campesinos controlados por los curas, que solo salen de su inercia para quedarse embobados con las trapacerías de las reliquias”.

Recientes investigaciones de Ludger Wössmann y Sascha Becker, profesores de Economía de la Educación en la Universidad de Múnich, señalan que las regiones alemanas protestantes eran (son) de promedio más ricas y desarrolladas que las católicas, y también tenían (tienen) mayor nivel de escolarización de mujeres.

En España, el atraso económico se concentra, con tasas de paro por encima del 30%, en las regiones más católicas, si sirve para medir la religiosidad el porcentaje de contribuyentes que coloca la equis en su declaración de la renta pidiendo que Hacienda desvíe el 0,7% de su cuota fiscal para pagar los salarios de obispos y sacerdotes. Andalucía y Castilla-La Mancha duplican el porcentaje de País Vasco y Cataluña. Además, la historia del mal llamado impuesto religioso es una demostración de cómo en el mundo católico la verdad puede convertirse en mentira con desparpajo. Sostienen los obispos que son sus fieles los que pagan ese impuesto. Pero el católico español, al contrario que en Alemania, no añade ni un euro en el IRPF para su confesión. Es Hacienda quien lo deduce de los ingresos totales del Estado, de manera que el sostenimiento del clero católico corre también por cuenta de ateos, protestantes, judíos, musulmanes y todos los etcéteras que quieran añadirse.

Italia confirma también las conclusiones de Wössmann y Becker, con un añadido: allí está demostrado que el norte, más rico pero menos religioso, es menos corrupto que el sur, donde la tradición católica está más arraigada y hay más pobreza.

Es difícil encontrar un historiador de las religiones que no se ocupe de las tesis de Weber. El último en hacerlo es Diarmaid MacCulloch, catedrático de Historia de la Iglesia en la Universidad de Oxford. Acaba de publicar una imponente Historia de la Cristiandad (Debate, 2.300 páginas) y, pese a señalar los intentos renovadores de Roma, considera razonables los argumentos del sociólogo alemán. “Los colectivos son más proclives que los individuos a pasar por alto algo que sucede delante de sus narices”, ironiza.

En cambio, la filósofa y escritora Reyes Calderón, decana de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Navarra, desveló hace apenas un mes que está ultimando una investigación en la que desmonta con contundencia la idea de que las sociedades católicas sean más corruptas y atrasadas que las de tradición protestante. De momento, sostiene: “El problema es que tanto la metodología de la investigación como las bases de los estudios eran incorrectas. Valoraban, por ejemplo, que como en el catolicismo puedes robar y después confesarte para quedar libre de culpa, se tendía más al hurto. No valoraron que la religión católica obliga a devolver lo robado para ser absuelto. La muestra era muy sesgada”.






Fuente: ElPais.com
Autor: Juan G. Bedoya (1945 -) periodista, docente y político español. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra y ha trabajado, entre otros medios, en Alerta (Santander), El Correo Español (Bilbao), Televisión Española y ahora responsable de la sección de Religión de El País.La Comisión Europea ha otorgado en España el ‘Premio Europeo de Periodismo 2009. También ha sido director de Hoja del Lunes de Santander (1975-1980). Director del Curso La cuestión regional de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Profesor de Literatura en la Escuela Politécnica (1973-1974). Presidente de la Junta de Fundadores de Cantábrico de Prensa S.A. Editor del periódico ALERTA Cantabria (1985-1993).


Adjunto al articulo original: San Isidro, las mujeres y los puentes de Rajoy

Uno de los frenos del desarrollo en los países católicos es la tradicional aversión de los jerarcas romanos por la mujer. Ese talibanismo pervivió en la Europa de los PIGS hasta bien entrado el siglo XX, pomposamente llamado el siglo de las mujeres. Carlos Marx, muchos años antes, había advertido de que “el progreso social se mide por la posición que ocupa la mujer en una determinada sociedad”. En España, durante el franquismo, donde mandaban mucho los obispos, las mujeres no podían abrir cuentas en un banco ni obtener el pasaporte sin licencia del marido.

“De los innumerables pecados cometidos a lo largo de su historia, de ningún otro deberían de arrepentirse tanto las iglesias como del pecado cometido contra la mujer, opina la teóloga Uta Ranke-Heinemann, compañera de estudios del actual Papa en la Universidad de Múnich.

Todo empezó cuando los primeros sabios cristianos tomaron a Aristóteles como pensador de cabecera. El griego fue quien primero teorizó sobre la inferioridad de la mujer. Esta debe su existencia a un descarrilamiento en su proceso de formación; es “un varón fallido”. San Agustín reforzó ese desprecio y Tomás de Aquino lo hizo teología de altura.

Respecto a la aversión por el trabajo (baja productividad, absentismo, etcétera), el símbolo podría ser san Isidro Labrador, patrón católico de Madrid. La Iglesia romana lo tiene en los altares como un hombre muy piadoso (tanto, que abandonó a su mujer para no disiparse), pero con fama de holgazán entre los vecinos. Su patrón, Juan de Vargas, quiso comprobarlo por sí mismo. Un día se escondió tras unos matorrales, a medio camino entre la iglesia y el campo. Al salir del templo, recriminó a Isidro el absentismo. Pero cuando llegaron los dos a la finca, los bueyes estaban arando ellos solos la parte que le correspondía al futuro santo y patrón. ¡Ángeles del cielo!

Otro cantar es la fama festivalera de los países del sur. El presidente Mariano Rajoy ha prometido que reducirá los puentes festivos para mejorar la productividad, pasando al lunes algunas fiestas de guardar. Lo tiene difícil. Ya lo intentó Felipe González en 1984 con la fiesta de la Inmaculada (8 de diciembre), para que no coincidiese con la de la Constitución (dos días antes). Los obispos casi se echan al monte.






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viernes, 30 de diciembre de 2011

El cristianismo es la religión más grande del mundo

El informe confirma la posición del cristianismo como religión más grande del mundo, con un 32% de la población mundial. Islam es la segunda con un 23%.
Con 2180 millones seguidores, el cristianismo se ha convertido en una religión verdaderamente global, según un informe anunciado como el estudio más completo y fiable hasta la fecha, Pew Research Center, reveló este estudio titulado: “Cristianismo Global” 1 basándose en más de 2.400 fuentes de información, como censos especiales y datos de encuesta, publica el diario norteamericano Usa Today 2.

Los resultados muestran cambios importantes desde 1910, cuando dos tercios de los cristianos del mundo vivían en Europa. Ahora sólo uno de cada cuatro cristianos viven en Europa. La mayoría del resto están distribuidas por todo el continente americano (37%), África subsahariana (24%) y la región Asia-Pacífico (13%).

“En dos de cada tres países en el mundo, la mayoría de la población se identifica como cristiana”, dijo Conrad Hackett, investigador principal del informe “Cristianismo Global”. “No tenía ni idea de eso. … Me sorprendió”.

El informe confirma la posición del cristianismo como religión más grande del mundo, con un 32% de la población mundial. Islam es la segunda con un 23%, según un informe de 2009 del Pew.

Sin embargo hay unos detalles que son dignos de mencionar:

• Aunque el cristianismo tiene sus inicios con el Medio Oriente y África del Norte, sólo el 4% de los residentes en estas regiones afirman la fe cristiana hoy.

Mientras tanto, la fe ha crecido de manera exponencial en el África subsahariana, y pasó del 9% de la población en 1910, al 63% en la actualidad. Nigeria, es el hogar de más de 80 millones de cristianos, cuenta con más protestantes de Alemania, donde la reforma protestante comenzó.

“Como resultado de la actividad misionera histórica y movimientos cristianos indígenas por los africanos, se ha producido este cambio de uno de cada 10 (subsaharianos) que han identificado con el cristianismo en 1910, cerca de seis de cada 10, lo hacen hoy”, dijo Hackett.

Por su parte, Europa es más religiosamente diverso de lo que era en 1910, cuando el 94% era cristiana. Sin embargo, Europa no ha abandonado su herencia cristiana, según el informe. Hoy en día, el 76% de los europeos se identifican como cristianos.

El informe también arroja luz sobre la difícil cuestión de cómo muchos chinos son cristianos. Los investigadores han tenido dificultades para obtener cifras fiables, ya que las políticas de China en la religión desalientan a los cristianos para auto-identificarse como tal, en las encuestas oficiales.

De ajustar, las variables, los investigadores creen que el cristianismo ha prosperado a pesar de una política que prohibe el cristianismo entre los miembros del Partido Comunista.

Los investigadores estiman que la comunidad cristiana en China incluye un 5% de la población, es decir 67 millones.




Fuente: NoticiaCristiana.com (adaptado y corregido)
Autor: Nínro Ruíz Peña
Referencias: 1. Global Christianity / The Pew Forum on Religion & Public Life from Pew Research Center (December 2011) Full Report 2. Study: Christianity grows exponentially in Africa / USA Today




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domingo, 18 de diciembre de 2011

Denuncian hasta 20.000 casos de pedofilia en la Iglesia Católica de Holanda

Denuncian “miles de casos” de pedofilia en la iglesia de Holanda involucrando a 800 curas católicos que abusaron de niños desde 1945 a 2010.



Son “decenas de miles” los niños que sufrieron abusos sexuales desde 1945 en instituciones católicas holandesas. En un demoledor informe presentado ayer, una comisión independiente dirigida por Wim Deetmanun democristiano que fue ministro de Culturadeja negro sobre blanco una historia nauseabunda que muestra cómo durante décadas cientos de párrocos abusaron de niños y niñas.

Además, el informe apunta alto y señala con el dedo a la jerarquía de la Iglesia católica holandesa. Deetman dijo ayer que sus investigaciones muestran “el silencio de la Conferencia Episcopal y las congregaciones religiosas y el abandono de las víctimas” y que “la jerarquía tenía desde 1945 conocimiento del problema de los abusos a menores, lo sabían”.

Se sospecha que el número de víctimas que pasaron parte de su infancia en instituciones de la iglesia está entre 10.000 y 20.000, de acuerdo con un resumen del reporte, que investiga acusaciones que datan del fin de la Segunda Guerra. El trabajo añade que la Iglesia Católica encubrió a curas pederastas para protegerse del escándalo y que es culpable de ejercer “una supervisión inadecuada”. La propia Iglesia católica holandesa apoyó la creación de esta comisión de investigación después de que empezaran a aparecer denuncias en la prensa y en otros países.

En escuelas católicas, orfanatos y seminarios, desde 1945 ha habido todo tipo de abusos, incluyendo violaciones a niños de pocos años. Se habla de un millar de casos. Tras el fin de la Segunda Guerra, la Iglesia holandesa tomó a su cargo cientos de instituciones y desde esa fecha hasta 2010 –ahí acaba la investigación– “varias decenas de miles de menores fueron sometidos a formas leves, graves y muy graves de comportamiento sexual inapropiado en la Iglesia”.

Deetman aseguró que también hubo abusos en organismos no dirigidos por la Iglesia, pero que en los institutos religiosos la posibilidad de sufrirlos era el doble. Su constatación es tremenda: “Los abusos sexuales a menores son algo extendido en la sociedad holandesa ” y en las instituciones controladas por la Iglesia católica “hubo varios miles” de violaciones a menores de edad.

La comisión de investigación recibió 1.795 denuncias y realizó 34.000 entrevistas que le sirvieron para identificar a cientos de párrocos. Los datos del informe, de casi 1.200 páginas, muestran una sociedad que tendrá que hacerse muchas preguntas.

Casi el 10% de los holandeses que hoy tienen más de 40 años sufrió abusos sexuales antes de los 18 años. Deetman dijo que “la cifra nos ha dejado atónicos. ¿Cómo ha podido suceder algo así?”.

Lo revelado ayer en Holanda sobrepasa, por la gravedad de los casos y sobre todo por su extensión, a los escándalos por abusos sexuales a menores conocidos en otros países, como Irlanda, Estados Unidos, Alemania, Austria, Canadá o Bélgica.

El informe apunta al celibato cuando dice que, aunque no fue “un factor crucial”, sí suponía “un riesgo” para los implicados. “Hay casos de manifiesta necesidad sexual”, afirma el trabajo.

Holanda nunca ha sentado ante un tribunal de justicia a estos “cientos de párrocos” abusadores. El informe se basa en denuncias pero también en el análisis de los archivos de los obispados, congregaciones y órdenes religiosas. Los obispos holandeses reaccionaron ayer. En un comunicado de prensa aseguraron sentir “vergüenza y pena”. Presentaron sus “sinceras excusas” a las víctimas y dijeron que están “sorprendidos por los abusos sexuales a menores y las prácticas descritas en el informe”. También se comprometieron a ayudar a la justicia. El informe identifica a 800 abusadores, aunque apenas habría 105 vivos. La Iglesia ya anunció que habrá indemnizaciones que serán de entre 5.000 euros hasta 100.000 para los casos más graves.





Fuente: Denuncian “miles de casos” de pedofilia en la iglesia de Holanda / Clarin.com
Autor: Idafe Martin / Bruselas
Fotografía: Wim Deetman presenta el informe sobre abusos del clero en Holanda. / Phil Nijhuis (EFE)

Enlaces relacionados:

• Hasta 20.000 menores sufrieron abusos en la Iglesia holandesa desde 1945 / ElPais.com
• Escándalo en Holanda / Pagina12.com
• La Iglesia holandesa abusó de decenas de miles de menores / Publico.es
• Escándalo mundial. De 10 a 20.000 casos de pedofilia en la Iglesia católica de Holanda / ProtestanteDigital.com
• Holanda: miles de menores abusados sexualmente en la Iglesia católica / ObservadorGlobal.com
• Holanda y el genocidio sexual contra los niños / ElHeraldo.co






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domingo, 13 de noviembre de 2011

Perdona nuestros pecados: abuso en la iglesia y economía. Por Sebastián Campanario

El 6 de enero de 2002, el diario The Boston Globe publicó una historia que tuvo profundas consecuencias en la sociedad estadounidense, al señalar la punta del iceberg de un escándalo conmocionante. La nota contaba la vida del cura John Geogham y las 130 denuncias por abuso de menores que pesaban sobre él, y cómo la arquidiósesis de Boston y sus principales autoridades no sólo tenían conocimiento de los casos, sino que continuaron rotando a Geogham por cargos en los que seguía teniendo contacto con niños.

La nota destapó la olla de una conducta que estaba extendida en la Iglesia estadounidense. Entre 1950 y 2009, 5.768 curas recibieron al menos una acusación de abuso, lo que representa un 5,3% de la cantidad total. El número de víctimas en ese período ascendió a 15.235, a razón de 2,6 por cura. Más de un 80% de las acusaciones se demostraron ciertas, y le costaron hasta el momento a la Iglesia estadounidense unos 3.000 millones de dólares en indemnizaciones, con cientos de juicios todavía pendientes de resolución.

Dos jóvenes economistas argentinos, Nicolás Bottan, de la Universidad de Illinois, y Ricardo Pérez Truglia, de Harvard, aprovecharon esta serie de escándalos para resolver un misterio pendiente de la economía de la religión: si el hecho de que una persona sea “creyente” la lleva a tener una conducta más “social”, esto es, a participar de acciones solidarias, donar dinero, ser protagonista en la vida civil, etc. Hasta el momento, se sabía que ambos tipos de variables están altamente correlacionadas (hay observaciones tan antiguas sobre el tema que se remontan a Alexis de Tocqueville), pero era un problema determinar la causalidad. Esto es, probablemente gente “altruista” tenga más tendencia a ser religiosa y solidaria a la vez. Un problema que en econometría se conoce como de “endogeneidad”.

Lo que Bottan y Truglia hicieron fue tomar a los escándalos de los curas pedófilos como un “experimento natural”. Fiorela Benedetti, de UDESA, confeccionó una base geográfica y temporal muy detallada con la ubicación de los delitos, que permitió concluir que una vez que se hicieron públicos disminuyó el compromiso religioso en esas comunidades según distintos indicadores (ir a misa, creer en Dios, etc.) Con un rezago de unos meses, se vinieron abajo los indicadores de comportamiento “pro-social”, medido en variables como número y tamaño de organizaciones caritativas o donaciones, por ejemplo.El efecto de los escándalos protagonizados por los curas en el nivel de religiosidad y solidaridad de las comunidades afectadas por la noticia fue importante y, peor aún, permanente en el tiempo”, explica Bottan. Por ejemplo, el personal de entidades de caridad bajó un 10% en promedio y no se recuperó. Y en la década pasada hubo una caída dramática en la cantidad y en el tamaño de los colegios católicos de los EE.UU.

Por lo explosivo de la combinación de temas que aborda (religión, sexo, escándalos), el paper de los economistas argentinos tiene destino asegurado de alto perfil en los próximos meses, cuando empiece su recorrido por los journals.





Fuente: iEco / Clarin.com
Autor: Sebastián Campanario (Argentina, 1973-) Es licenciado en Economía (UBA / Universidad de Buenos Aires), y en Periodismo (TEA / Taller Escuela Agencia de Periodismo). Su formación profesional comenzó en el semanario "El Economista" en 1994, y cuatro años más tarde ingresó al Suplemento Económico de Clarín, donde trabaja en la actualidad escribiendo notas de macroeconomía, teoría económica, negocios y marketing. Es asesor en temas de economía para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Autor del libro "La Economía de lo Insólito".





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jueves, 3 de noviembre de 2011

Encuentro Interreligioso de Asís por la Paz... y el ecumenismo

Líderes religiosos del mundo oraron por la paz en Asís invitados por Benedicto XVI• El papa Benedicto XVI1 unió su voz el jueves a la de monjes budistas, estudiosos islámicos, líderes yorubas y un puñado de agnósticos en un llamamiento común a la paz, insistiendo en que la religión nunca debe ser usada como pretexto para la guerra o el terrorismo.

Benedicto XVI saludó a unos 300 líderes en representación de varias confesiones en Asís, la ciudad de San Francisco, para conmemorar el 25 aniversario de una jornada de oración que en este mismo sitio convocó su antecesor, Juan Pablo II, en 1986 en medio de la Guerra Fría.

Aunque la convocatoria careció del brillo de su antecesora -cuando el Dalai Lama, la Madre Teresa y otros líderes religiosos se unieron en oración-, la jornada de paz del jueves incluyó algunas novedades.

Esta vez participaron monjes budistas de China continental, además de cuatro personas que no profesan ninguna fe, como parte de los esfuerzos de Benedicto XVI por entablar diálogo con agnósticos y ateos que de todos modos aspiran a conocer la verdad.

El encuentro del jueves también incluyó al patriarca ecuménico Bartolomé I y representantes de las iglesias ortodoxas griega, rusa, serbia y bielorrusa, como también eclesiásticos luteranos, metodistas y bautistas.

Varios rabinos fueron acompañados por unos 60 musulmanes, media decena de hindúes y sintoístas, tres taoístas, tres jainistas y un zoroastriano.

Un grupo de católicos tradicionalistas condenó la reunión -tal como lo hizo en 1986- por considerar una blasfemia que la cabeza de la Iglesia Católica invitara a líderes de "religiones falsas" a orar a sus dioses en procura de la paz.

La Sociedad de San Pío X, un grupo tradicionalista disidente que Benedicto XVI trata de recuperar al seno de la Iglesia, dijo que celebraría mil misas para compensar el "daño".

Sin embargo el mismo Benedicto XVI había objetado el encuentro de 1986 y no asistió por desaprobar que miembros de distintas confesiones orasen unos en presencia de otros. Esta nueva reunión suprimió toda oración pública comunal en un intento por despejar toda sospecha de sincretismo, o sea, la combinación de diferentes creencias y prácticas. *



• Todos los líderes religiosos que participaron este jueves 27 de octubre en la Jornada de reflexión, diálogo y oración por la paz y la justicia en el mundo promovida en Asís, Italia, por el papa Benedicto XVI, aplaudieron la iniciativa y expresaron, en sus intervenciones, la importancia de rezar por la paz y el diálogo.

El patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, afirmó que el diálogo debe llevar a “considerar al otro como sujeto de relación y no como objeto de indiferencia”, “porque es en la indiferencia donde nace el odio, es en la indiferencia donde nace el conflicto, es en la indiferencia donde nace la violencia”.

“Contra estos males, sólo el diálogo es una solución posible y a largo plazo”, observó, recordando que “no vivimos únicamente los unos contra los otros, o los unos al lado de los otros, sino, sobre todo, los unos junto a los otros, en un espíritu de paz, de solidaridad y de fraternidad”.

En el encuentro de Asís, explicó, “no se trata, como algunos insinúan, de realizar el diálogo interreligioso o ecuménico, desde una perspectiva sincrética”. Al contrario, la visión que nosotros alabamos, en el diálogo interreligioso, tiene un sentido especial que deriva de la capacidad misma de las religiones de invertir en el campo social para promover la paz”.

“Debemos oponernos a la deformación del mensaje de las religiones y de sus símbolos por parte de los autores de violencia”, indicó. “Los responsables de las religiones deben hacerse cargo del proceso de restablecimiento de la paz”.

Esta responsabilidad, señaló, “no es simplemente verbal”, sino que exige “que seamos fieles a nuestra fe, fieles al diseño de Dios para el mundo, respondiendo a lo que Él quiere”.

El doctor Rowan Douglas Willams, arzobispo de Canterbury, cabeza de la Iglesia Anglicana, definió como “un gran honor” el poder celebrar el aniversario de la primera Jornada de Oración por la Paz, promovida por el beato Juan Pablo II.
Una paz duradera, declaró, “inicia donde nosotros vemos al prójimo como a nosotros mismos y por tanto comenzamos a comprender por qué y cómo debemos amar al prójimo como a nosotros mismos”.

Los cristianos, especificó, reconocen en el prójimo “no sólo a alguien que tiene en sí 'la imagen de Dios' en virtud de la creación, sino a alguien que tiene en sí también la posibilidad de llevar la semejanza de Jesucristo en virtud de la nueva creación”.

Si es así, “no somo extraños los unos de los otros. Y si no somos extraños, debemos, antes y después, encontrar el modo de concretar este reconocimiento recíproco en relaciones de amistad verdaderas y duraderas”.

“Estamos aquí hoy para declarar nuestra voluntad –de o más bien nuestra apasionada determinación- de persuadir a nuestro mundo que los seres humanos no deben ser extraños, y que el reconocimiento es tan posible como necesario por nuestra universal relación con Dios”.

El doctor Olav Fykse Tveit, secretario general del Consejo Ecuménico de las Iglesias2, alabó el encuentro de Asís destacando que “el mundo necesita reuniones entre los jefes de las comunidades religiosas”, así como de “constructores de paz a partir de la fe”.

Las comunidades de fe, a su vez, “necesitan jóvenes que lleven el cambio”. “Un gran obstáculo a una paz justa representa hoy el alto nivel de paro entre jóvenes en todo el mundo”, indicó. “Se tiene la sensación de que estamos poniendo en juego el bienestar y la felicidad de una generación. Necesitamos la visión y la valentía de los jóvenes para los cambios necesarios”.

Tveit recordando Jerusalén, anunció que, para el Consejo Ecuménico de las Iglesias, “un compromiso preciso para los próximos años será el de trabajar por una paz justa en Jerusalén” y para todos los pueblos que viven en la ciudad, y en torno a ella. “Somos responsables ante Dios, y los unos ante los otros, de la paz de nuestro tiempo y también de lo que decimos o no decimos para alcanzarla”, declaró.

Por su parte, el conocido rabino David Rosen, director del departamento de Asuntos Interreligiosos de la American Jewish Committee (AJC), comenzó hablando del concepto de peregrinación. “Una peregrinación es, por definición, mucho más que un viaje. Las palabras hebreas para peregrinación son 'aliyah la’regel', expresión que significa 'subida a pie'”, un concepto que tenía un significado tanto literal como espiritual: literal porque se subía desde los montes de Judea hasta el Templo de Jerusalén, espiritual o simbólica en el sentido de subir hacia Dios. “Este concepto de peregrinación, de ascenso, es central en la visión profética del establecimiento del Reino de los Cielos en la Tierra, la visión mesiánica de paz universal”, añadió Rosen, citando después al profeta Isaías: “'Vendrán muchos pueblos y dirán: vayamos y subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob, para que Él nos enseñe sus caminos y podamos caminar por sus senderos; ya que de Sión saldrá la ley y de Jerusalén la Palabra del Señor'. Él será juez entre las naciones y árbitro de los pueblos; destruirán sus espadas y harán arados de ellas y de sus lanzas podaderas. Una nación no se levantará contra otra y no aprenderán más el arte de la guerra” (Is 2,3-4).

Rosen retomó también un comentario del gran rabino Meir Simcha de Dwinsk, que vivió hace un siglo, quien distinguía la paz del arca de Noé de la visión profética de Isaías. Mientras que, en el primer caso, la paz era la única posibilidad, en la visión de Isaías nace del “conocimiento del Señor”, surge de la más íntima comprensión espiritual y de la libre voluntad.

“Para muchos en el mundo, la paz es una necesidad pragmática y esto es, en efecto, verdadero”, observó Rosen, pero la paz que anhelan los hombres y las mujeres es distinta: es “subir a la montaña del Señor”, es decir, “una idea de paz como expresión sublime de la voluntad divina y de la imagen divina en la que todo ser humano es creado”.

Haciendo un homenaje al beato Juan Pablo II, y expresando gratitud hacia su sucesor Benedicto XVI, el rabino recordó a los sabios del Talmud. “Nos enseñan --así explicó- que la paz no sólo es en nombre de Dios (…) sino que también es el requisito indispensable para la redención”.

Diverso fue el enfoque del secretario general de la Conferencia Internacional de los Estudiosos Islámicos (ICIS) y expresidente de Nabdlatul Ulama (NU), el indonesio Kyai Haji Hasyim Muzadi. Su reflexión comenzó con la constatación de que “muchos problemas entre los hombres sobre esta tierra, vienen de los que siguen una religión”, pero que esto no significa “que los problemas que surgen entre los hombres que pertenecen a una religión sean originados por la religión misma”.
Para el exponente musulmán, lo que genera conflictos y tensiones es el simple hecho de que “las religiones auténticas” “pueden tener seguidores que no son capaces de comprender su carácter saludable de manera plena y completa”, una carencia que puede llevar “a la distorsión de la religión misma”. “Toda religión posee identidad propia”, prosiguió Hasyim Muzadi, pero “un carácter común de toda religión es la esperanza para la creación de armonía entre los hombres, paz, justicia y prosperidad y un mejor nivel de vida”.

Su receta para llegar “a una armonía y coexistencia duraderas entre las religiones” es sencilla: “no se debería y no se debe cambiar lo que es distinto, y no se deben imponer los puntos de vista que no se comparten”, sostuvo el delegado musulmán, que advirtió también del peligro de instrumentalizar la religión. “Nuestro deber, como comunidades religiosas, es el de llevar a todos los creyentes la libertad de comprender verdaderamente el propio destino, y de corregir las comprensiones equivocadas de las religiones que llevan a conflictos sociales entre la humanidad”.

La representante de los “no creyentes” o agnósticos Julia Kristeva, prefirió, sin embargo, comenzar su reflexión con las conocidas palabras de Juan Pablo II: “¡No tengáis miedo!”. Según la filósofa y psicoanalista, estas palabras no están dirigidas únicamente a los creyentes, porque estas alentaban a resistir el totalitarismo”. “El llamamiento de ese Papa, apóstol de los derechos humanos, nos empuja también a no temer a la cultura europea, sino, al contrario, a osar el humanismo”.

“Frente a las crisis y a las amenazas que se agravan, ha llegado la edad de la apuesta”, continuó la francesa de origen búlgaro. “Osamos apostar por la renovación continua de las capacidades de hombres y mujeres de creer y conocer juntos. Para que en el 'multiverso' de vacío, la humanidad pueda perseguir todavía su propio destino creativo a largo plazo”, concluyó. **



* Fuente: Líderes de distintas confesiones se unen al Papa para pedir paz / Univision.com
**Fuente: Los líderes religiosos del mundo rezan por la paz en Asís / Zenith.org

Referencias: 1. Discurso del Papa Benedicto XVI / Aciprensa 2. Las iglesias buscan en Asís la paz y la justicia mediante el diálogo / Oikoumene.org
Fotografía: De izquierda a derecha. El arzobispo de Canterbury, Rowan Douglas Willams, cabeza de la Iglesia Anglicana; el patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I representando a las iglesias ortodoxas griega, rusa, serbia y bielorrusa; Benedicto XVI; y el rabino David Rosen, director del departamento de Asuntos Interreligiosos de la American Jewish Committee (AJC)





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jueves, 13 de octubre de 2011

El Pentágono autoriza a los capellanes militares a oficiar bodas homosexuales

Tras acabar la política del 'Don't ask, don't tell' permitirán oficiar matrimonios homosexuales en los estados que las autorizanEl Pentágono ha autorizado que los capellanes militares oficien bodas entre personas del mismo sexo, pero únicamente si no va en contra de sus convicciones religiosas y son realizadas en instalaciones militares en estados que las autorizan.

En un breve memorando enviado a los capellanes firmado por el subsecretario de Defensa, Clifford L. Stanley, se agrega que el hecho de que se haya dado permiso para celebrar los matrimonios no significa que el Departamento de Defensa los apoye.

La decisión ocurre después que el Pentágono decidió acabar con la política de "don't ask, don't tell" que prohibía a los homosexuales servir en las fuerzas armadas.

El Pentágono decidió no apoyar los matrimonios porque reconoce la validez del Acta de Defensa del Matrimonio, firmada en 1996, que repudia los matrimonios del mismo sexo. Sin embargo, hace más de un año que la administración del presidente Barack Obama decidió no seguir abogando por dicha acta.

"Esta orientación del Pentágono va en contra del equilibrio entre respetar las tradiciones religiosas de los capellanes y otorgar a todos los militares los mismos derechos bajo la ley", se quejó Aubrey Sarvis, un veterano del ejército y director ejecutivo de la Red de Defensa Legal de los militares, una organización que aboga por los derechos de los homosexuales dentro del cuerpo armado estadounidense.

A su vez, la decisión del Departamento de Defensa va en contra de las pretensiones de los republicanos que querían que el Pentágono prohibiera los matrimonios del mismo sexo en las Fuerzas Armadas. Incluso han incluido en el presupuesto federal del año entrante algunas enmiendas que los prohíben entre los militares.

Una de las enmiendas, presentada por el congresista republicano Todd Akin, prohíbe a los capellanes militares participar en matrimonios del mismo sexo así como realizarlas en los cuarteles.

"Es difícil entender como los militares, de algún modo, están excusados de obedecer a la ley federal", dijo Akin, en una carta enviada al Pentágono, refiriéndose al Acta de Defensa del Matrimonio.

El matrimonio entre personas del mismo sexo está autorizado en seis estados y el Distrito de Columbia, que alberga Washington DC, la capital estadounidense.




Fuente: ElMundo.es
Fotografía: Una pareja formada por dos oficiales de la Marina se prepara para cenar. | Reuters








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